Luego de una crisis económica (la de 2008) y de un sexenio en el que los programas sociales se concibieron como clientelares, el Coneval entregará el comportamiento de la pobreza en México en los últimos 10 años, lo que reflejará la herencia de Felipe Calderón y el resultado final de Enrique Peña Nieto en política social.

Ciudad de México, 4 de agosto (SinEmbargo).- El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) publicará los datos de pobreza nacional del periodo 2016-2018. La medición mostrará los resultados de la política social del ex presidente Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012) en sus últimos cuatro años de Gobierno y el periodo completo de Enrique Peña Nieto (2012-2018), es decir, la tendencia de los últimos diez años en esta materia.

Por tratarse de la medición de pobreza multidimensional, es decir, que no solo es pobreza económica sino también de carencias en educación, salud, seguridad social, alimentarias y de vivienda, permitirá medir el avance de los programas implementados en el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

En la presentación de resultados de hace dos años, el ex Director Ejecutivo del Coneval, Gonzalo Hernández Licona, dijo que con el gasolinazo de 2017 y el aumento en la inflación, podría verse en 2018 un aumento en el número de pobres. Con la publicación de los resultados de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) de donde se desprenden los datos de pobreza, el aumento “imperceptible” de 0.3 por ciento en los ingresos de los mexicanos podría ser otro factor que refuerce ese pronóstico.

La tendencia de erradicación de pobreza en el periodo 2010-2016 es débil: sólo 68 mil 249 personas dejaron de vivir en condiciones de pobreza entre 2012 a 2016 -un promedio de 17 mil 062 personas por año-.

Ocurrió lo mismo con la desigualdad. Si en 2008, según el Coheficiente de Gini, se ubicó en 0.4739, pasó a 0.4625 en 2016, lo que es una reducción de 0.0114 puntos, según esa escala donde cero es igualdad perfecta y 1 es desigualdad máxima.

De acuerdo con las cifras disponibles, el 43.6 por ciento de la población en México vive en condiciones de pobreza, que se sigue concentrando en el sur y sureste del país: Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Veracruz y Puebla.

Por millones de habitantes, Felipe Calderón en 2008 gobernó un país con 48.8 millones de pobres; en 2010 sumó cerca de cuatro millones más y la cantidad subió a 52.8 millones. Le dejó a Peña Nieto más de un millón más: 53.3 millones de pobres en 2012.

Peña Nieto le dio un brinco en sus primeros dos años a la cifra y se posicionó en 55.3 millones de pobres, luego, para 2016, Coneval anunció una disminución casi a los niveles de 2012: 53.4 millones de pobres.

Los últimos datos sobre ingreso muestran que en 2016, 17.5 por ciento de la población tenían un ingreso inferior a la línea de bienestar mínimo, es decir, menor al valor de la canasta alimentaria por persona al mes, en número son 21.4 millones de personas, una reducción mínima comparada con 2010, cuando se contabilizaron 22.2 millones.

Sobre las personas con ingreso inferior a la línea de bienestar, es decir, que no tienen reúnen el ingreso suficiente para cubrir la canasta alimentaria ni la no alimentaria, fueron hace dos años, el 50.6 por ciento de la población, decir, 62 millones de personas. Un aumento respecto a 2010, cuando se registró a 59.6 millones de personas con esa condición.

En 2016, la población reportó tener 2.2 carencias sociales en promedio, de 2.6 que se registraron en 2010.

Por categoría, el rezago educativo en México pasó de 20.7 por ciento en 2010 a 17.4 por ciento en 2016; la carencia en acceso a los servicios de salud es la que más avance ha registrado, al pasar de 29.2 por ciento a 15.5 por ciento en ese mismo periodo.

La carencia en el acceso a los servicios básicos de la vivienda también tiene una disminución ligera, al pasar de 22.9 por ciento en 2010 a 19.3 por ciento en 2016. Por acceso a la alimentación, en ese periodo disminuyó cuatro puntos porcentuales y se situó en 20.1 por ciento. Este dato reflejará el funcionamiento del programa Cruzada Nacional Contra el Hambre, que fue el principal en la administración de Peña Nieto.

Los avances han sido lentos en la carencia por calidad y espacios de la vivienda, al pasar de 15.2 por ciento a 12 por ciento y la que tiene los niveles más altos, la del acceso a la seguridad social, pasó de 60.7 por ciento a 55.8 por ciento, es decir, más de la mitad de la población no tiene ese derecho.

El mapa de la pobreza, por más años que pasen y más programas sociales, no se mueve. De 2014 a 2016, entre las cinco entidades que aumentaron su porcentaje de pobreza, están las que más pobreza arrastran: Veracruz, Oaxaca, Tabasco y Chiapas.

Los diez estados que con mayor número de pobres aportaron el 58.76 por ciento de la pobreza registrada en el periodo 2014-2016. Estos son Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Veracruz, Puebla, Michoacán, Tabasco, Hidalgo, Morelos y el Estado de México. En total, en estas entidades habitan 32 millones 522 mil 600 pobres.

Por grupos poblacionales, el Coneval anunció que en 2016, el 58.2 por ciento de los pobres era de zonas rurales; el 77.6 por ciento de la población indígena vive en pobreza y el 34.8 por ciento en pobreza extrema, mientras que la población no indígena, el 41 por ciento es pobre y sólo el 5.8 por ciento es pobre extremo.

En cuanto a las mujeres indígenas que viven en zonas rurales, el 85.1 por ciento es pobre y la mitad tiene condiciones de pobreza extrema. En los hombres no indígenas que viven en zonas urbanas, la realidad es otra: del 37.3 por ciento que es pobre, el 4 por ciento vive en la pobreza extrema.

Finalmente, el 51.1 por ciento de los menores de 18 años de la población en generales es pobre.