A nivel nacional, la vacuna de Sinovac ocupa el segundo lugar, y las vacunas de Sinopharm, de propiedad estatal, se administran más ampliamente en el marco de un programa de uso de emergencia. Otra vacuna china, desarrollada por CanSino –que es la que tiene México más cerca– y un instituto de investigación militar, está aprobada para uso de emergencia por el ejército de China.

Ciudad de México, 4 de diciembre (SinEmbargo).– “El fabricante chino de vacunas contra el coronavirus Sinovac Biotech es bueno para llevar sus productos al mercado. Fue el primero en comenzar los ensayos clínicos de una vacuna contra el SARS en 2003 y el primero en llevar una vacuna contra la influenza porcina a los consumidores en 2009. Pero, al mismo tiempo, su director ejecutivo estaba sobornando al regulador de medicamentos de China para la aprobación de vacunas durante ese tiempo”, dice esta mañana The Washington Post, que cita registros judiciales.

“Sinovac ahora busca suministrar su vacuna contra el coronavirus a países en desarrollo, desde Brasil hasta Turquía e Indonesia. Si bien la corrupción y la débil transparencia han plagado durante mucho tiempo a la industria farmacéutica de China, rara vez la confiabilidad de un solo proveedor de medicamentos del país ha importado tanto al resto del mundo”, agrega el texto de Eva Dou, corresponsal del diario especializada en economía y negocios. Anteriormente pasó siete años informando sobre política y tecnología para el Wall Street Journal en Beijing y Taipei, Taiwán.

Sinovac es uno de los dos pioneros de la vacuna contra el coronavirus de China, con sus pruebas clínicas en la misma etapa final que las de Moderna y Pfizer-BioNTech. A nivel nacional, la vacuna de Sinovac ocupa el segundo lugar, y las vacunas de Sinopharm, de propiedad estatal, se administran más ampliamente en el marco de un programa de uso de emergencia. Otra vacuna china, desarrollada por CanSino –que es la que tiene México más cerca– y un instituto de investigación militar, está aprobada para uso de emergencia por el ejército de China.

La farmacéutica china tiene convenios con países en desarrollo como Brasil, Turquía e Indonesia. Foto: AP.

“La vacuna de Sinovac, Coronavac, puede terminar adoptada en varios mercados en desarrollo”, reporta la periodista. Funcionarios de Brasil e Indonesia, las naciones más pobladas de América Latina y el sudeste asiático, dicen que Coronavac podría aprobarse en las próximas semanas. En Brasil, el Gobernador de São Paulo, João Doria, la calificó como la vacuna más segura que el país ha probado. “Sinovac aún no ha publicado datos de eficacia, por lo que no está claro si su vacuna puede proteger a los receptores con el mismo éxito que las vacunas de Moderna y Pfizer, que fueron más del 90 por ciento efectivas en análisis preliminares”.

Sinovac aceptó el caso de soborno que involucra a su director general, diciendo en los documentos regulatorios que cooperó con los fiscales y no fue acusado. El director ejecutivo dijo en testimonio que no podía rechazar las demandas de dinero de un funcionario regulador. Pero, detalla The Washington Post, “si bien el historial de sobornos de Sinovac ha suscitado preocupaciones entre los inversores de la empresa que cotiza en el Nasdaq, sólo en los últimos meses su historial ha adquirido tales implicaciones globales. Los gobiernos están sopesando los riesgos de las nuevas vacunas de compañías como Sinovac frente a la certeza de que habrá más muertes si la pandemia continúa”.

The Washington Post hizo una revisión de registros públicos y testimonios de ensayos que reflejan que el ascenso de Sinovac a las primeras filas de la industria de vacunas de China se llevó a cabo con la ayuda de proyectos prioritarios de Beijing y sobornos a funcionarios que ayudaron en revisiones regulatorias y acuerdos de ventas. Varios detalles de los casos judiciales no se han informado anteriormente, en parte debido a los medios censurados de China.

“En un testimonio judicial de 2016, el fundador y director ejecutivo de Sinovac, Yin Weidong, admitió haber dado más de 83 mil dólares en sobornos entre 2002 y 2011 a un funcionario regulador que supervisaba las revisiones de vacunas, Yin Hongzhang, y su esposa. Yin Hongzhang confesó haber acelerado las certificaciones de vacunas de Sinovac a cambio”.

El 11 de noviembre, el regulador de salud de Brasil autorizó la reanudación de ensayos clínicos a gran escala de una posible vacuna contra el coronavirus desarrollada por esa empresa china casi dos días después de suspender las pruebas.

Los ensayos clínicos de la vacuna continúan en todo el mundo. Foto: AP.

La decisión inicial de Anvisa provocó una tormenta de quejas de que la medida era más política que científica. La agencia citó un “evento adverso y grave” que ocurrió el 29 de octubre como la razón para detener los ensayos, pero dijo el miércoles que ahora “tiene elementos suficientes para permitir que se reanude la vacunación”.

Apenas el 3 de diciembre, el Ministro turco de Salud anunció un plan de vacunación que comenzará este mes para combatir la pandemia de la COVID-19, en medio de un repunte de las muertes e infecciones. Fahrettin Koca había anunciado antes un acuerdo con la farmacéutica china por 50 millones de dosis de “CoronaVac”.

En un comunicado el miércoles por la tarde, el Ministro indicó que el primer envío de la vacuna llegaría a Turquía a partir del 11 de diciembre, es decir, en una semana.

El Ministro dijo que se autorizaría un uso de emergencia del fármaco cuando laboratorios turcos confirmaran la seguridad de la vacuna y se evaluaran los resultados preliminares de la fase 3 de ensayos clínicos. “Si los resultados continúan de forma positiva como esperamos, Turquía será uno de los primeros países del mundo en comenzar las vacunas en la primera fase”, dijo Koca.

La revista The Lancet publicó en noviembre un estudio sobre la efectividad de la vacuna de Sinovac basado en los ensayos clínicos de fase 1 y 2. El estudio indicó que la efectividad parecía ser moderada, y que el medicamento producía niveles de anticuerpos inferiores a los encontrados en pacientes recuperados de COVID-19.

Turquía anunció su plan de vacunación contra la COVID. Foto: AP.