“Hablamos de decenas de miles de desaparecidos. Esto va creciendo. El tema de las víctimas, el tema de violencia no es una deuda de Gobierno, es una deuda de Estado. El que asume la Presidencia, asume la deuda. Hay que arreglar cosas con el pasado”, dijo Javier Sicilia, fundador del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, en en entrevista con Alejandro Páez Varela y Álvaro Delgado Gómez, conductores de “Los Periodistas”, programa de La Octava.

Ciudad de México, 6 de noviembre (SinEmbargo).– Javier Sicilia, fundador del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, ve que con Andrés Manuel López Obrador el país podría tomar una ruta todavía más peligrosa que con Felipe Calderón Hinojosa.

“Yo no quiero que fracase Andrés Manuel. No soy su enemigo. Sentémonos, estamos en la mejor disposición. No queremos dañar la 4T. Si la 4T no triunfa, no hay futuro para el país… pero no son las condiciones ni las maneras en las que la está llevando, por lo menos en el tema de justicia y paz”, dijo en entrevista con Alejandro Páez Varela y Álvaro Delgado Gómez, conductores de “Los Periodistas”, programa de La Octava.

“Este país hay que tratarlo como si fuera un país… como en las juntas militares. Aquí hay conexiones profundas de gente del Estado, de gente de los partidos y empresas con el crimen organizado. A partir de ello se debía tejer una estrategia de paz que tenía que ver con el golpeteo institucional a empresas que permiten el lavado de dinero. Esa es la agenda que está siendo traicionada. Ellos decidieron irse por los casos, igual que anteriores administraciones y sacar al Ejército y la Guardia Nacional”, añadió el poeta.

“El tema es el mismo y las consecuencias son que tenemos durante su administración cerca de 30 mil muertos. No sabemos los desaparecidos, no nos han dado cifras y tenemos la espantosa tragedia donde murieron mujeres y niños. Hubo acuerdos. Si él ya no los recuerda, es asunto suyo. Estamos con toda la disposición para trabajar una agenda seria”, señaló.

–¿Usted le está haciendo un llamado a AMLO para sentarse a dialogar?– cuestionaron a Sicilia.

–Así es, así es, pero en serio. Primero es un largo proceso de verdad y de justicia que pueden llevarnos a la amnistía, pero ese es el último momento de un largo proceso. Es una nación en emergencia– respondió.

“Hablamos de decenas de miles de desaparecidos. Esto va creciendo. El tema de las víctimas, el tema de violencia no es una deuda de Gobierno, es una deuda de Estado. El que asume la Presidencia, asume la deuda. Hay que arreglar cosas con el pasado. Hay que corregir lo que asumieron como responsabilidad de Estado”, dijo.

Sicilia aseguró que sólo quiere que Andrés Manuel López Obrador cumpla lo que prometió.

LA CARTA A LEBARÓN

Javier Sicilia compartió una carta dirigida a Julián LeBarón, activista y familiar de las tres mujeres y seis menores asesinados en una carretera de Sonora, en la que le expresó su pésame y le instó a continuar en la lucha por la exigencia de justicia.

Un convoy en el que viajaban tres mujeres y 14 menores de edad de la familia mormona LeBarón fue atacado el lunes mientras se desplazaba entre Galeana (Chihuahua) y Bavispe (Sonora), ambos municipios en estados fronterizos con Estados Unidos. La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana informó que el ataque dejó nueve muertos, seis de ellos niños y seis menores lesionados.

En el documento, Javier Sicilia recordó el asesinato del hermano y del cuñado de Julián, quienes fueron ultimados en julio de 2009 cuando un grupo de personas armadas y encapuchadas entró en su vivienda, lo “levantaron” delante de sus hijos y su esposa y lo asesinaron de varios disparos.

“No sé qué decir frente al horror que diez años después del asesinato de tu hermano Benjamín y de tu cuñado Luis Widmar ha caído de nuevo sobre la familia LeBarón. Lo dimensión del crimen hace fracasar el lenguaje. Frente a ello no tengo otra palabra que mi abrazo profundo, doloroso”, señaló.

“En ese abrazo recuerdo el mes de marzo de 2011 en que llegaste al zócalo de Cuernavaca para abrazarme, como yo lo hago ahora con mi corazón desde este mismo estado en el que día con día domina la ineptitud y el crimen”, continuó.

Sicilia reflexionó acerca de su lucha juntos como parte del Movimiento, sin embargo, lamentó que a pesar de su intención de mejorar la situación del país, en la actualidad continúa la violencia e inseguridad, consentida por otros personajes.

“En ese entonces, Julián querido, pensábamos que podíamos detener el horror. No fue así: el poder, con otros rostros, con otros nombres, con otras maneras, continúa mintiendo, encubriendo la realidad, consintiendo la barbarie que, como lo dijimos entonces, está enquistada en el Estado como un repugnante lodo”, criticó.

También señaló la necesidad de que los mexicanos alcen la voz para exigir a los gobernantes que pongan en marcha políticas enfocadas a conservar la paz y la justicia, mismas con las que el Presidente López Obrador se comprometió y la que ha olvidado durante los primeros 11 meses de su sexenio.

“La espantosa masacre que la comunidad de los LeBarón acaba de sufrir, me hace preguntarme, ¿si no es tiempo de que el pueblo de México –del que tanto habla ahora el actual Presidente—vuelva a congregarse para sentar al poder, no a exigirle, sino a obligarlo a realizar una verdadera política de verdad, justicia y paz, por la que tú y tantos otros hemos luchado sin descanso, una política con la que Andrés Manuel se comprometió, que a lo largo de un año de mandato traicionó y que se mide con centenas de miles de muertos, desaparecidos, de las que las mujeres y los niños asesinados de tu comunidad son la nueva punta del iceberg? ¿O a qué nivel de espanto y de horror tenemos que descender para que este país, este pueblo vuelva a reaccionar? ¿Tienes tú y la comunidad de los LeBarón la palabra para convocar a la reserva moral del país, esa palabra que hace 25 años tuvo el zapatismo y hace 9 años el MPJD?”, apuntó

A CONTINUACIÓN LA CARTA COMPLETA:

Carta de Javier Sicilia a Julián Lebarón.

Julián querido, mi hermano, mi amigo, mi compañero:

No sé qué decir frente al horror que diez años después del asesinato de tu hermano Benjamín y de tu cuñado Luis Widmar ha caído de nuevo sobre la familia LeBarón. Lo dimensión del crimen –otro más que se suma a la larga cadena de horrores que no cesa de sufrir el país—hace fracasar el lenguaje. Frente a ello no tengo otra palabra que mi abrazo profundo, doloroso.

En ese abrazo recuerdo el mes de marzo de 2011 en que llegaste al zócalo de Cuernavaca para abrazarme, como yo lo hago ahora con mi corazón desde este mismo estado en el que día con día domina la ineptitud y el crimen; recuerdo la hermosa carta que escribiste a mi hijo Juan Francisco, la dignidad con la que tomaste tu sitio en el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD) y llevaste la bandera de México exigiendo paz y justicia. Recuerdo tu palabra directa, profunda, humana, en cada ciudad visitada, en cada templete levantado; recuerdo tu manera de enfrentar al poder criminal y político y recordarle, a este último, verdades fundamentales que habían olvidado y continúan olvidando.

En ese entonces, Julián querido, pensábamos que podíamos detener el horror. No fue así: el poder, con otros rostros, con otros nombres, con otras maneras, continúa mintiendo, encubriendo la realidad, consintiendo la barbarie que, como lo dijimos entonces, está enquistada en el Estado como un repugnante lodo.

La espantosa masacre que la comunidad de los LeBarón acaba de sufrir, me hace preguntarme, ¿si no es tiempo de que el pueblo de México –del que tanto habla ahora el actual Presidente—vuelva a congregarse para sentar al poder, no a exigirle, sino a obligarlo a realizar una verdadera política de verdad, justicia y paz, por la que tú y tantos otros hemos luchado sin descanso, una política con la que Andrés Manuel se comprometió, que a lo largo de un año de mandato traicionó y que se mide con centenas de miles de muertos, desaparecidos, de las que las mujeres y los niños asesinados de tu comunidad son la nueva punta del iceberg? ¿O a qué nivel de espanto y de horror tenemos que descender para que este país, este pueblo vuelva a reaccionar? ¿Tienes tú y la comunidad de los LeBarón la palabra para convocar a la reserva moral del país, esa palabra que hace 25 años tuvo el zapatismo y hace 9 años el MPJD?

No lo sé. En todo caso, mientras te abrazo dolorosamente, no dejo de preguntarme, de preguntarte y de preguntarle a todos si, después de tanto dolor, después de tantos niños, mujeres, hombres y ancianos asesinados y desaparecidos; si después de tanta rabia acumulada, después de tanto decir “¡Ya basta!”, de tanto exigir “No más sangre”, de tanto “Estar hasta la madres”, si no es ya tiempo de poner un verdadero alto a tanto dolor, a tanta muerte, a tanta humillación, a tanta mentira; si no es ya tiempo de que en el sufrimiento palpite de nuevo el corazón y la tierra pueda florecer; tiempo de que sea tiempo.

No lo sé. Lo que sí sé es que en este abrazo y mis preguntas, te digo lo mucho que te quiero, lo mucho que me duelen tus mujeres y niños, lo mucho que te llevo ya conmigo, compañero del alma, compañero.

Por el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad

Javier Sicilia