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Héctor L. Frisbie

08/08/2023 - 12:02 am

¿Son los seguros de gastos médicos la solución?

Los sistemas de salud públicos, universales, son perfectibles, falibles. Poner al zorro a cuidar el gallinero nunca ha sido una buena idea.

En el mundo, las épocas electorales son mucho mas largas de lo que contemplan las leyes de cada nación. De hecho, quienes se dedican a la política saben que cada paso, cada palabra, cada propuesta son un eslabón de una cadena que les llevará, en el mejor de los casos, a la siguiente etapa de su carrera. De no hacer consciencia del posible alcance de sus palabras y acciones ponen en riesgo su permanencia y vigencia en la política.

De los actos de deshonestidad, corrupción y falta de ética no hablamos ya que ellos son en si mismos, en una nación con un estado de derecho real, razón suficiente para terminar una carrera política.

En Mexico las precampañas electorales –ahora validadas por la autoridad electoral– son una oportunidad para la ciudadanía con credencial de elector. Es momento de escuchar y analizar cada una de las propuestas, las reacciones ante cuestionamientos, la congruencia y verosimilitud de las declaraciones respecto a convicciones, gastos, etcétera. Cada persona tiene derecho a realizar un análisis personal y en democracia debe prevalecer el respeto y la tolerancia a las personas y el intenso debate de las ideas.

Recientemente se inició la conversación respecto a la viabilidad de darle “seguro de gastos médicos a los trabajadores”. Mas allá de las imprecisas y exorbitantes cantidades de dinero mencionadas por el costo de las pólizas es fundamental entender lo que significa que el estado renuncie o ceda la salud pública a corporaciones que verán, como se espera de una corporación comercial, a las ganancias como la prioridad de su operación. A diferencia de los sistemas de Salud universales gubernamentales que buscan el ejercicio eficiente del presupuesto en salud para lograr revertir los indicadores de salud negativos en una nación. Las motivaciones son antípodas, diametralmente opuestas y así lo es su acción y actitud ante la prevención, la atención de las enfermedades y a la forma en la que se valora la existencia de las personas sin que esto se filtre a través de conceptos y motivaciones económicas para darle valor la vida productiva, genero, edad, identidad sexual y muchos otros factores subjetivos

Los sistemas de salud privados basan su costo y ejercen su presupuesto por medio de pre-autorizaciones (PAS) para procedimientos, surtimiento de recetas, exámenes de diagnostico. Estas PAS se aprueban con base en cálculos actuariales, estimaciones monetarias del costo beneficio del otorgamiento de esos servicios. En los Estados Unidos se ha iniciado el uso de Inteligencia Artificial (IA) en las conversaciones virtuales (Chat boxes) entre los clientes del seguro y el sistema de PAS. Los sistemas de IA están “entrenados” para hacer difícil, para que sea complicado y tortuoso que una persona pueda acceder a un servicio contemplado el la póliza de prestación de servicios contratada. 

En el estado de Tennessee en los Estados Unidos los hospitales han iniciado un proceso de expulsión de pacientes de los hospitales, una vez que no hay claridad respecto a quien cubrirá los gastos de atención. Las personas están muriendo en las banquetas y los estacionamientos de una ciudad en el país mas poderoso del mundo con el presupuesto mas elevado en salud pública. En Estados Unidos no hay hospitales públicos que brinden atención sin costo. El acceso a la  salud es una mercancía y sólo tienen acceso quienes puedan pagarla y como cualquier otra mercancía, hay niveles de calidad. En California se aprobó  recientemente que las doctoras y doctores que refieren pacientes fuera de la red autorizada por cada seguro médico sean penalizados económicamente y su conducta sea reportada a al consejo médico estatal.

Los sistemas de salud públicos, universales, son perfectibles, falibles. Eso es cierto, sin embargo debe entenderse la motivación de la prestación de servicios de salud y el destino lógico de un sistema público y un sistema privado. Revertir el impacto de un servicio comercial para cubrir las necesidades de salud pública, con base en seguros privados llevará por lo menos una generación, 25 años y habrá costado muertes y discapacidad de las personas con bajo poder adquisitivo las cuales en México son mas del 60 por ciento de su población aun cuando crean ser de clase media. Poner al zorro a cuidar el gallinero nunca ha sido una buena idea.

Héctor L. Frisbie
Nació en la Ciudad de México en 1965. Se graduó como Médico Cirujano en 1989 en la Ciudad de México. De la especialidad de Ginecología y Obstetricia en 1996 en la Ciudad de México. Fellow del Colegio Americano de Ginecología y Obstetricia. Se graduó en Alta Dirección en Instituciones de Salud Publica en el IPADE. Jefe de Servicio de Ginecología y Obstetricia del Centro Médico Dalinde en la Ciudad de Mexico. Director General del Hospital de Alta Especialidad Materno Infantil en León, Guanajuato. Es candidato al Doctorado en Salud Pública por la Universidad Walden en Minneapolis Minnesota. Desde 2010 practica medicina en EU. Participa regularmente en entrevistas de salud en las cadenas UNIVISION y TELEMUNDO. Tiene un canal educativo en YouTube en aspectos de Salud asociado a un noticiero y se transmite cada semana en la República Mexicana.

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