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Martín Moreno-Durán

08/11/2023 - 12:03 am

Acapulco: ingobernabilidad; AMLO, pequeñito

Sí, a menos de once meses para que AMLO abandone Palacio Nacional, hoy observamos a un Presidente empequeñecido y atolondrado, sin saber qué hacer, hundiéndose más y más en esa arena movediza llamada Acapulco en la que ha caído desde hace una semana.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador en conferencia de prensa.
“AMLO, Morena, la 4T y Sheinbaum la deben pagar muy caro en las próximas elecciones. Su miseria humana ante Acapulco tiene que ser cobrada en donde más les duele: en las urnas, en los votos en contra”. Foto: Graciela López, Cuartoscuro

+ Miserable con damnificados

+ Crisis presidencial

Entre marchas de acapulqueños reprimidas por policías y sin acceso a Palacio Nacional; protestas cada vez a mayor escala en todo el país por el abandono presupuestal para con los damnificados del huracán “Otis”, y una situación de máxima alerta para el puerto por la hambruna, falta de agua, enfermedades e infecciones masivas e inseguridad, López Obrador y su Gobierno enfrentan una severa crisis de ingobernabilidad, vacío de autoridad y abandono de funciones.

Sí, a menos de once meses para que AMLO abandone Palacio Nacional, hoy observamos a un Presidente empequeñecido y atolondrado, sin saber qué hacer, hundiéndose más y más en esa arena movediza llamada Acapulco en la que ha caído desde hace una semana, justo cuando “Otis” descargó su furia devastadora, ante un López Obrador paralizado de miedo y pusilánime, acompañado de un Gobierno incapaz de pensar y actuar por sí mismo.

¿Consecuencias? Aquí, las cifras:

Durante la primera semana de noviembre, el respaldo ciudadano para AMLO en Guerrero se desplomó en… ¡15 puntos! Y a nivel nacional, también va a la baja: 57.9 por ciento de aprobación hasta el domingo pasado. Y lo que falta. (Fuente: Consulta Mitofsky).

Cierto: “Otis” no sólo dejó a un millón de damnificados en Acapulco. De paso, dejó damnificado a López Obrador en su función nula de poder, en su claudicación como gobernante eficaz y en su naturaleza miserable al dejar prácticamente abandonados a cientos de miles de compatriotas. “Sólo son dos municipios en emergencia”, mintió AMLO de manera inhumana y falaz, minimizando la terrible tragedia para eludir responsabilidades y así no destinar más apoyo económico para Acapulco. Miserable. 

“Otis” también exhibió el enanismo político de López Obrador ante la tragedia, su pequeñez como gobernante, su ser miserable al no alertar con todos los recursos del Estado sobre la llegada del huracán a pesar de estar avisado con muchas horas de anticipación, y su ruindad al solamente apoyar con 60 mil millones de pesos (y ni siquiera será esa cifra, ya que de forma mañosa están incluyendo exenciones fiscales de tres meses que no se pueden aprovechar con dinero en efectivo) la “reconstrucción” de Acapulco.

Es miserable López Obrador, cuando se burla de los damnificados de Acapulco y cuenta chistecitos bobos a sus costillas, al decir que “me canso ganso si no ponemos de pie a Acapulco”.

Es miserable López Obrador, al afirmar que no son 47 los municipios damnificados por “Otis” en Guerrero, sino sólo dos -Acapulco y Coyuca de Benítez-, con tal de no gastar más presupuesto para la reconstrucción que realmente requiere el puerto. “Es de que la Coordinadora de Protección Civil se equivocó, no son tantos los municipios afectados. Se equivocó, pero equivocarse es de humanos…”, fue el absurdo pretexto de AMLO para dejar sin dinero a cientos de miles de guerrerenses.

Es miserable López Obrador, al despreciar e insultar la marcha de acapulqueños a la Ciudad de México para reclamar más apoyos para los damnificados, al acusarlos, de manera aberrante, que es “oportunismo y politiquería”. Jamás, en la historia del país, se había visto a un Presidente tan cruel con los damnificados por alguna tragedia.

Es miserable López Obrador, al no quitarle ni un centavo a sus tres armatostes (base militar aérea, refinería y trenecito) para no destinar mayores recursos para los damnificados de Acapulco y la reconstrucción del puerto. Que se mueran de hambre. De sed. De desgracia.

Es miserable López Obrador, al mofarse de los damnificados con la vacilada de que “en diciembre estarán muy felices y no tendrán una amarga Navidad”.

Es miserable López Obrador al ni siquiera haber pisado Acapulco o hablar directamente con los damnificados. La razón: tiene pavor a los reclamos justificados, a las protestas por el abandono presidencial y a la fotografía en la que se vería rebasado por las protestas, apabullado por los inconformes y exhibido como lo que es:

Un Presidente miserable. 

*****

AMLO, Morena, la 4T y Sheinbaum la deben pagar muy caro en las próximas elecciones. Su miseria humana ante Acapulco tiene que ser cobrada en donde más les duele: en las urnas, en los votos en contra. No soslayemos un factor en el cual hemos insistido de manera frecuente en esta columna: el VOTO DE CASTIGO que suele ser demoledor en contra de los gobiernos que se lo merecen. Ese voto que hoy no se ve, pero que es clave a la hora de perder elecciones. Y el castigo que se viene para AMLO-Sheinbaum-Morena, será durísimo.

Ingobernabilidad acapulqueña y AMLO hundiéndose.

Acapulco será su Waterloo.

¡Lo veremos!

X: @_martinmoreno

Fb / Martín Moreno-Durán

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Martín Moreno-Durán
Periodista. Escritor. Conductor radiofónico. Autor de los libros: Por la mano del padre. Paulette, lo que no se dijo. Abuso del poder en México. Los demonios del sindicalismo mexicano. El Derrumbe Retrato de un México fallido. El Caso Wallace. 1/Julio/2018: Cambio Radical o Dictadura Perfecta, y de la novela Días de ira.

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