Los resultados de la elección a Gobernador en el Estado de México, en 2017, pueden ser el pulso de cómo votarán los mexicanos por el PRI en los comicios presidenciales de 2018. A nivel local, los distintos grupos priistas ya empezaron a mover sus piezas; en pugna están los grupos de ex los gobernadores, de los actuales secretarios de Estado, del tradicional Grupo Atlacomulco y los que se quieren ir por la libre. La oposición tiene todas las oportunidades para ganar este bastión del tricolor, el problema es que está desorganizada y, al menos, hasta ahora, no ha mostrado candidatos fuertes.

Ciudad de México, 9 agosto (SinEmbargo).– El Estado de México reúne todos los males que aquejan al país: altos niveles de pobreza, desempleo, inseguridad, feminicidios, ataques a luchadores civiles… La diferencia es que la tierra mexiquense es el último gran bastión del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) y en su territorio congrega a 11 millones de electores, lo que representa poco más del 13 por ciento del padrón electoral en el país.

El próximo año, la entidad que conduce el priista Eruviel Ávila Villegas celebrará elecciones a Gobernador. El resultado no sólo definirá a las nuevas autoridades estatales, sino que también dará al PRI el pulso de si puede conservar la Presidencia de la República en 2018 o tendrá que entregar, nuevamente, el poder a la oposición.

Aunque desde marzo de 1942 la entidad ha sido gobernada por integrantes del llamado Grupo Atlacomulco, en las elecciones federales candidatos de oposición ya han obtenido votaciones altas en la entidad, como sucedió en 1988 con Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y en 2006 con Andrés Manuel López Obrador.

Ya sin poder en Veracruz, Chihuahua, Nuevo León y el Distrito Federal –las entidades que más votos captan en la elección federal, luego del Edomex– para el Revolucionario Institucional perder en 2017 el poder en territorio mexiquense sería el equivalente a salir de Los Pinos.

“Después de lo que pasó el 5 de junio [cuando el PRI perdió Quintana Roo, Tamaulipas y Veracruz, otros de sus bastiones históricos], el Grupo Atlacomulco se tiene que refugiar en el Edomex porque el resultado de las elecciones de este año les cambió todo el escenario”, afirmó el escritor Francisco Cruz, autor de una serie de libros relacionados con las élites priistas en la entidad, como Los Golden Boys.

El panorama electoral en el Edomex será el de una entidad en la que su actual Gobernador, probablemente, intentará buscar la candidatura presidencial e imponer a alguien de su confianza en la estatal; por otro lado, el Presidente Enrique Peña Nieto también buscará imponer a alguien de su confianza, mientras que otro ex Gobernador, Arturo Montiel Rojas, y el llamado Grupo Atlacomulco, tratarán de cuidar sus intereses.

Sin embargo, para Francisco Cruz Jiménez están dadas todas las condiciones para que cualquier partido de oposición pueda arrebatarle al PRI su bastión emblemático. El problema, dice, está en que, hasta ahora, ninguno tiene un candidato sólido que pudiera convencer al electorado. Otro factor es que el PRI jugará a desactivar cualquier tipo de alianza como la que han venido sosteniendo en distintos estados los partidos Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD).

La carrera por el Edomex ya arrancó y antes de finales de año sus partidos tendrán sus candidatos, el ganador, de acuerdo con fuentes consultadas por SinEmbargo, será quien logre conquistar el voto duro en la entidad: los maestros, que como bloque, pueden representar la diferencia a la hora de contar los sufragios; los sindicatos oficiales; las agrupaciones del transporte público; los comerciantes formales e informales; el sector campesino, etcétera.

LAS AGUAS DEL PRIISMO SE AGITAN

El Secretario de Hacienda y el Presidente. Foto: Cuartoscuro.

Luis Videgaray Caso, Secretario de Hacienda, y el Presidente Enrique Peña Nieto tienen, ambos por su lado, sus propuestas de candidatos a la gubernatura del Estado de México. Foto: Cuartoscuro.

La carrera hacia la gubernatura ya arrancó, aseguran distintas fuentes, pero son pocas las que desean dar su versión de manera abierta. Todas coinciden en que en 2017 el PRI no se puede dar el lujo de perder el Estado de México, por eso hasta ahora es el único instituto político que tiene sus piezas más o menos claras, así como un caballo negro.

En enero, SinEmbargo publicó una lista de 15 posibles aspirantes a la gubernatura el Estado de México por parte de distintos partidos políticos, algunos ya salieron de la carrera como es el caso de la Senadora por el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) Yeidckol Polevnsky Gurwitz, pero han entrado otros como el titular del Sistema de Administración Tributaria (SAT), Aristóteles Núñez Sánchez, quien según Cruz Jiménez, podría ser el caballo negro del PRI.

Afirma que la designación de Enrique Ochoa Reza como presidente nacional del tricolor representa una base para entender cómo va a operar el partido en la cuna del Grupo Atlacomulco.

Hasta ahora, con el grupo del ex Gobernador y tío del Presidente, Arturo Montiel Rojas, se identifica a la Secretaria de Educación de la entidad, Ana Lilia Herrera Anzaldo, mientras que al líder local del PRI, Carlos Iriarte Mercado, se le liga al grupo de los secretarios Luis Videgaray Caso, de Hacienda y Crédito Público, y Aurelio Nuño Mayer, de Educación Pública.

Luis Enrique Miranda Nava, actual subsecretario de Gobierno de la Secretaría de Gobernación (Segob), camina hacia cita como el “único amigo” de Enrique Peña Nieto.

Otro grupo que estaría moviendo sus piezas es el del ex Gobernador Alfredo del Mazo y el del ex Secretario de Educación a nivel federal, Emilio Chuayfett Chemor, quienes estarían impulsando la candidatura de Alfredo del Mazo Maza, primo del Presidente Peña y actual Diputado federal; Del Mazo Maza también tendría el apoyo del Secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza y, de acuerdo con analistas político, él se encuentra en el grupo de los cinco favoritos para alcanzar la candidatura tricolor.

Otro familiar de Peña Nieto que busca la candidatura es Carolina Monroy del Mazo, ex Alcaldesa de Metepec y presidenta interina del PRI nacional, después de la salida de Manlio Fabio Beltrones Rivera.

“Toda la vida me he preparando para ese momento”, dijo el 2 de marzo pasado en breve entrevista a medios de comunicación.

José Manzúr Quiroga, Secretario General de Gobierno, es otra opción del grupo de Luis Videgaray quien, según algunos, lo ha lanzado por delante sin que sea el bueno; incluso se señala al Secretario de Hacienda de jugar también con algunas piezas de Arturo Montiel, a quien le negoció la deuda en el Edomex cuando fue Gobernador [1995-2005].

La incorporación de Ochoa Reza al PRI –también cercano al grupo de Videgaray– es la señal de que detrás de todos los autodestapados y no destapados pero muy públicos, está un caballo negro: el actual titular del Sistema de Administración Tributaria (SAT), Aristóteles Núnez Sánchez, quien, además, no sería mal visto por el Presidente Peña Nieto, comenta Cruz Jiménez.

Nativo de Oaxaca, Núñez Sánchez llegó al Estado de México en 2005, para incorporarse al equipo de Enrique Peña Nieto. Una vez incorporado al equipo, se desempeñó como subsecretario de Ingresos en la Secretaría de Finanzas, por lo que conoce la entidad y el manejo de los recursos públicos.

Además, en la lista de aspirantes también se encuentra Ernesto Nemer Álvarez, el actual titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), quien en febrero de este año causó polémica en redes sociales tras presumir una fotografía con un niño bolero, en San Cristóbal de las Casas, Chiapas.

“Lo que quise fue compartir con la gente, que tuve la satisfacción de platicar con el niño, de conocer su vida y conocer también sus condiciones, y sobre todo seguir trabajando por la gente que más lo necesita”, aseguró luego de las críticas.

Otro lazo que une a Nemer Álvarez con la cúpula mexiquense es que durante 20 años fue esposo de Carolina Monroy; también fue secretario particular de Emilio Chuayfett y recientemente fue visto en la capital Toluca, donde se reunió con grupos empresariales y de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM). Además, Nemer contaría con la simpatía de Luis Enrique Miranda Nava.

Aunque algunos ya lo sacaron de la carrera, el nombre de Alfonso Navarrete Prida, Secretario del Trabajo a nivel federal, también aparece como uno de los aspirantes que estaría moviendo sus redes políticas.

También César Nomar Gómez Monge, Secretario de Salud en la entidad, ha estado muy activo en los últimos meses, principalmente en las redes sociales.

Para Cruz Jiménez, de todos los nombrados el caso más significativo es el de la Secretaria de Educación, quien desde hace dos meses “está en campaña abierta”; su nombramiento, en junio de este año, despertó preocupación entre los grupos priistas, por la fuerza electoral que representa el sector educativo en la entidad.

De acuerdo con información de la Secretaría de Educación del Estado de México, la entidad tiene 4.5 millones de alumnos y 233 mil maestros, más de 100 mil pertenecen al sistema estatal en el que opera un sindicato independiente desde 1952 [el Sindicato de Maestros al Servicio del Estado de México]; los 123 mil restantes están afiliados al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

“El Estado de México es un monstruo en cuestiones educativas. Históricamente, el Edomex ha controlado a los maestros. Ahí se formó Elba Esther Gordillo y el PRI les ha dado todo, son el último gran bastión educativo del PRI en el país, es lo último que les queda y el nombramiento de Ana Lilia encabeza eso”, dijo Cruz Jiménez.

LA OPOSICIÓN TAMBIÉN SE ACTIVA

Posible infarto al líder de Morena, Andrés Manuel López Obrador. Foto: Cuartoscuro

Andrés Manuel López Obrador, líder de Morena, le ha dado su respaldo a la Diputada federal Delfina Gómez Álvarez, aunque nada está decidido en ese partido. Foto: Cuartoscuro

Al igual que el PRI, la oposición ya empezó a mover sus piezas. En el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), por ejemplo, su líder Andrés Manuel López Obrador ya apuntaló a la Diputada federal Delfina Gómez Álvarez.

El 10 de julio, AMLO nombró a la profesora “defensora de la soberanía nacional” en tierra mexiquense.

En un evento en Toluca, López Obrador afirmó que la legisladora texcocana había sido elegida “con mucha responsabilidad, madurez, sin pleitos y sin envidias, porque pusieron por delante el interés del pueblo”.

Sin embargo, dentro de ese mismo partido también habría grupos que buscan nuevamente la postulación del Senador Alejandro Encinas Rodríguez, quien durante la anterior elección a la gubernatura le dio a la izquierda más de un millón de votos en la entidad.

En el PRD, la corriente local Nueva Izquierda (NI) estaría jugando con Javier Salinas Narváez, quien ha ocupado cargos legislativos, partidistas y ha sido representante del PRD ante el Consejo Estatal Electoral.

“Aunque Salinas iría por una negociación con el PAN”, aclara Cruz.

El especialista afirma que otra de las corrientes perredistas, Alternativa Democrática Nacional (ADN), impulsaría al Diputado local Juan Zepeda Hernández, ex Alcalde de Naucalpan.

“Me parece que la izquierda en el Edomex está perdida y no hay un alcance claro de lo que quieren; lo único que está claro es que quieren sobrevivir y su sobrevivencia dependerá de con quién negocien qué. Les pasa lo que a la izquierda en todo el país, que es un desastre”, dice Cruz Jiménez.

Por su parte, el Partido Acción Nacional (PAN) tendrá el 21 de agosto la elección de su nueva dirigencia en el Edomex, y aunque hay corrientes que se pronuncian por la ex candidata presidencial Josefina Vázquez Mota ésta deberá enfrentarse a Ulises Ramírez Núñez, del llamado “Grupo Tlalnepantla”.

En octubre de 2015, SinEmbargo publicó que sobre Ramírez Núñez pesaban acusaciones de la “venta” de candidaturas a una diputación federal hasta por un millón de pesos, a través de sus operadores políticos.

Otro grupo que opera dentro del PAN es el de José Luis Durán Reveles, quien fue subsecretario de Gobernación a nivel federal durante el sexenio de Vicente Fox Quesada [2000-2006].

A manera de conclusión, Francisco Cruz expone que después del 5 de junio el Edomex “es una locura” y esta vez, en sus elecciones de 2017, sí se cumplirá la premisa de que será un laboratorio para prever los resultados de la elección presidencial de 2018.