¿Qué significa el secuestro para dos pequeños que apenas comienzan a entender el mundo? Inspirada en fragmentos de su vida, Tamara Trottner teje la memoria del pasado de una niña y el presente de una mujer que intenta descifrar un suceso que la marcó. Relata a detalle cómo se formaron los planes de un viaje que parecía ser interminable.

Por venganza en contra de su esposa, un hombre secuestra a sus hijos y huye con ellos a distintos países. Comienza así una guerra entre dos poderosas familias que ejercen su autoridad y su riqueza hasta las últimas consecuencias. Para una niña de cinco años es difícil comprender que su vida se vea sacudida por una tolvanera de amores y odios. En esta nueva existencia, ella tratará de entender que el amor incondicional está lleno de condiciones.

Por Katia Briseño

Ciudad de México, 10 de octubre (LangostaLiteraria).- ¿Qué entiende una niña cuando su padre la arranca de la normalidad? La niñez es un símbolo de inocencia y fragilidad. De la mano de un padre o madre todo es más acogedor, pero, ¿qué sucede cuando deciden luchar entre ellos? Esta es la historia de una pequeña que con muchas dudas y tristezas es abruptamente alejada de su realidad junto a su hermano mayor.

Despertar, vestirse, ir a la escuela. Aprender. Regresar a casa de la mano de mamá o papá para encontrar a la mascota querida. Visitar a los tíos, abuelos y de vez en cuando salir de vacaciones. Caminar en el parque, en la calle y saborear un dulce de leche. Contar la historia familiar nunca ha sido algo tan profundo como lo hace Tamara Trottner (Ciudad de México) que, entre líneas, explora temas como la ruptura y pérdida de la infancia.

Narrada desde los ojos de una niña, la autora recopila una serie de sucesos que cambiaron su vida para siempre. ¿Qué significa el secuestro para dos pequeños que apenas comienzan a entender el mundo? Un paseo, un viaje, un recuerdo interminable. Ella cuenta momento a momento, cómo se formaron los planes de este viaje que parecía ser interminable.

El amor, secuestro y la construcción de lazos familiares son tres aspectos importantes de esta novela. Inspirada en fragmentos de la vida de la creadora, leerla resulta viajar al árbol genealógico de la familia en el que los integrantes desean empezar de nuevo, llegar a un continente desconocido y hacer todo por prosperar. Al transcurso de las páginas se forma el dibujo de un legado judío con grandes sueños y esperanzas.

Valeria y Leo son jóvenes pertenecientes a dos de las familias ortodoxas más poderosas en la ciudad. Persuadidos por el deseo de sus padres de formar un lazo poderoso, los desposan. El matrimonio es el punto de partida de un pasaje romántico y desgarrador: Nadie nos vio partir. Ella, una madre que intenta escapar del universo impuesto por el destino y a su vez debe terminar la tesis, ser ama de casa, dedicarse a atender a sus hijos y a su esposo. Él, un hombre que entre la búsqueda de la felicidad y la estabilidad, tomará una decisión peligrosa: llevar a sus hijos a un viaje inesperado.

Leo es un hombre de negocios y amante del arte. Desea cumplir las obligaciones impuestas por su comunidad y aunque en el fondo su anhelo más grande es dedicarse a la pintura, atiende al mandato impuesto. Valeria es arriesgada, soñadora y decidida. Una joven estudiante que no abandona la oportunidad de ser feliz en medio de una encrucijada: enamorarse de otro hombre y dejar atrás su vida impuesta. La ambición, venganza y búsqueda de la felicidad de ambos provocará conflictos familiares, en los que la persecución estará presente en toda la novela.

Lo más distintivo de esta obra es, posiblemente, la destacada mirada de una niña que aún no entiende lo que sucede en su alrededor: el secuestro. El “viaje” nos lleva a conocer los rincones de una escuela en París, paisajes en África y la solidaridad en Israel. Es una radiografía de la ruptura de la inocencia de una niña que, ante sus ojos, cree fielmente en que todo está bien y nada malo sucede a pesar de lo que ve. La mirada de una niña que despierta, juega con sus muñecas y, de un día a otro, debe abandonar sus tesoros más preciados sin razón alguna.

La escritora teje la memoria del pasado de una niña y el presente de una mujer que intenta descifrar lo que motivó a sus padres, tíos y abuelos para determinar el futuro de sus vidas en cuestión de una llamada.

“Todo tenía que morir, hija. Desaparecer para poder empezar de nuevo. Era la única forma de quitarte la tristeza de extrañarlo cada día. Es mejor arrancar la curita de un golpe, aunque el dolor sea muy fuerte, se sentirá sólo una vez”.

La fiesta de cumpleaños con pastel de betún en la que nunca pudo abrir sus regalos, la tristeza de saber que su mascota más querida muere, la emoción del primer amor y la angustia de vivir un bombardeo en un kibutz, son algunos de los instantes más potentes de este libro.

¿Cómo se siente la ruptura de los padres? Trottner recupera la novela que comenzó a escribir a los 17 años y tal vez la llevó a descubrir muchos secretos de su vida. El título es una promesa de la autora que se concreta: dos niños salen de una fiesta de cumpleaños tan repentinamente de sus vidas que nadie los vio partir.

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