El máximo responsable de la Organización Mundial de la Salud (OMS) aseguró que la nueva definición del COVID-19 como pandemia “no cambiará lo que estamos haciendo y lo que los países deben hacer”, en relación a los esfuerzos por enfocar sus estrategias más en la contención para evitar nuevos casos que en la mitigación de los ya existentes.

Ginebra, 11 (EFE/AP).– La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció hoy que el coronavirus (COVID-19) ya puede definirse como una “pandemia”, después de que el número de casos afectados fuera de China se haya multiplicado por 13 en dos semanas y en ese periodo los países afectados se hayan triplicado.

“La OMS estima que el COVID-19 puede ser caracterizado como una pandemia“, declaró el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, tras subrayar que hay ya más de 118 mil casos de coronavirus en 114 países y el número de muertes es de 4 mil 291.

“Podemos esperar que el número de casos, de decesos y de países afectados aumente” en los próximos días y semanas, agregó.

El máximo responsable de la OMS aseguró que la nueva definición del COVID-19 como pandemia “no cambiará lo que estamos haciendo y lo que los países deben hacer”, en relación a los esfuerzos por enfocar sus estrategias más en la contención para evitar nuevos casos que en la mitigación de los ya existentes.

“Esta pandemia no es sólo una crisis de salud pública, afecta a todos los sectores, y todos los gobiernos y sociedades deben involucrarse en la lucha”, afirmó el médico etíope.

“Todos los países están a tiempo de cambiar el curso de esta pandemia. Hay que detectar, aplicar la prueba, tratar, aislar, rastrear y movilizar a la gente como respuesta”, indicó.

Según el director de la OMS para Emergencias Sanitarias, Mike Ryan, considerar el coronavirus una pandemia fue una decisión tomada tras largas horas de estudio con expertos dentro y fuera del organismo, y “debe impulsar a tomar acciones más agresivas e intensas”.

La anterior pandemia declarada por la OMS tuvo lugar en 2009, por la gripe A, y es la primera vez que una epidemia causada por un coronavirus es considerada como tal.

Los crecientes focos de infección del nuevo coronavirus están provocando recelo, en medio de un brote que ha trastocado la vida cotidiana y reformulado desde la campaña presidencial de Estados Unidos a los viajes del Papa Francisco.

En Estados Unidos, los casos superaron el millar y los brotes en ambas costas aumentaban la preocupación. En Europa, una Italia cada vez más blindada contabilizaba más de 10 mil infecciones y registraba un aumento de las muertes entre su población anciana.

“Ahora mismo, el epicentro -la nueva China- es Europa”, dijo Robert Redfield, responsable de los Centros estadounidenses de Control y Prevención de Enfermedades.

El habitual bullicio de Roma se vio reducido a un susurro después de que los 62 millones de habitantes de Italia recibieran instrucciones de quedarse en casa. Aunque comercios, cafeterías y restaurantes seguían abiertos, en todo el país la policía vigilaba que los clientes se mantuvieran a un metro (3 pies) de distancia y algunos negocios cerraran a las 18:00.

Las autoridades informaron de 631 muertos en Italia por COVID-19, la enfermedad que provoca el virus, tras las 168 muertes registradas el martes. La crisis sanitaria estaba asestando un duro golpe a la economía del país, la tercera más grande de los 19 países que utilizan el euro, y amenazaba con llevar inestabilidad a todo el planeta.

Los mercados asiáticos cayeron el miércoles pese a las ganancias en Wall Street el día anterior. Los inversionistas parecieron alentados por las promesas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre un paquete de ayudas para compensar el impacto económico del brote. Los gobiernos de varios países en Asia y otras regiones anunciaron fondos de estímulo de miles de millones de dólares, como los planes anunciados en Japón el martes y en Australia el miércoles.

“Los inversionistas siguen preocupados de que esos paquetes de estímulos fiscales puedan no contener el brote del virus y mitigar el impacto en la economía”, dijo Louis Wong, de Philip Capital Management.

Para la mayoría, el nuevo virus sólo causa síntomas leves o moderados como fiebre y tos. Pero para unos pocos, especialmente ancianos y personas con problemas médicos previos, puede causar complicaciones más graves como la neumonía. Más de 119 mil personas se han infectado en todo el mundo y unas 4 mil 200 han muerto.

El virus ha afectado a los viajes, cerrado escuelas e interrumpido procesos de manufactura en todo el mundo.

El representante del Vaticano ante Timor Oriental indicó el miércoles que la visita del Papa Francisco, esperada pero no confirmada oficialmente, no se celebraría este año.

La audiencia pública semanal de Francisco, normalmente un acto jovial que llena la Plaza de San Pedro el auditorio del Vaticano con decenas de miles de personas, se celebró este miércoles en la privacidad de su biblioteca, emitida a través de internet. Ciudad del Vaticano siguió las medidas de precaución italianas, que dejaron la plaza vacía.

En Estados Unidos se vincularon docenas de casos con una conferencia en Boston y líderes de varios estados anunciaron prohibiciones a grandes eventos. Universidades de todo el país vaciaron sus aulas para impartir clases por internet. La incertidumbre rodeaba la próxima apertura de la temporada de béisbol, así como los campeonatos de baloncesto universitario. Incluso los conocidos buffets de Las Vegas se vieron afectados, ya que varios de los grandes casinos cerraron los suyos como precaución.

El Gobernador de Nueva York indicó que la Guardia Nacional limpiaría espacios públicos y repartiría comida en un suburbio donde se han disparado los contagios. En el estado de Washington, donde una residencia de ancianos cercana a Seattle estaba en el centro de un foco de infección, las autoridades dijeron que el virus se había extendido a al menos otros 10 centros residenciales. En California, miles de pasajeros nerviosos seguían atrapados a bordo de un crucero, esperando a su turno para desembarcar y comenzar sus cuarentenas.

Dos hombres que aspiraban a la Presidencia de Estados Unidos cancelaron de forma repentina sus mítines del martes y abrieron la puerta a que otros actos de campaña se vieran afectados. La campaña de Trump insistió en que continuaría con normalidad, aunque el Vicepresidente, Mike Pence, admitió que los nuevos mítines se estudiarían “día a día”.

Todo apuntaba a que el brote avanzaba hacia el oeste. En China, donde se detectó por primera vez, las autoridades dijeron haber encontrado solo 24 casos nuevos el miércoles.

En un cambio de tendencia, China estaba identificando casos llegados desde el extranjero. En Beijing, la capital, todos los nuevos contagios documentados el miércoles llegaron de fuera, cinco de Italia y uno de Estados Unidos.

La provincia más afectada por el virus indicó que negocios de manufactura, procesamiento de alimentos y otros sectores considerados esenciales para la economía nacional o cubrir necesidades básicas podían reanudar su actividad.

En Corea del Sur, el otro gran núcleo del brote en Asia, también mejoraron las cifras con 242 casos nuevos anunciados el miércoles. Sin embargo, un nuevo grupo de casos relacionado con un centro de llamadas en una de las zonas más bulliciosas de la capital, Seúl, hizo sonar las alarmas.