El vocero de la mesa de la Coordinación para la Construcción de la paz, Roberto Álvarez Heredia negó el reporte pero dijo que hoy funcionarios del Gobierno del Estado estarán en esa población para escuchar sus peticiones.

Por Luis Blancas

Chilpancingo, Guerrero, 11 de abril (El Sur/ SinEmbargo).– Unos 150 vecinos de la comunidad de Campo Morado, municipio de Heliodoro Castillo, Tlacotepec en la sierra del estado, retuvieron a unos 40 militares que iban a bordo de tres camiones y que pretendían destruir cultivos de amapola, lo que evitaron pues es del cultivo de la flor que obtienen ingresos para sostener a sus familias, informó por teléfono uno de los campesinos participantes.

El vocero de la mesa de la Coordinación para la Construcción de la paz, Roberto Álvarez Heredia negó el reporte, pero dijo que hoy funcionarios del Gobierno del Estado estarán en esa población para escuchar sus peticiones.

En una llamada a la redacción de El Sur, un vecino de la comunidad quien se reservó su nombre por seguridad relató que minutos después de las 13:00 horas, llegaron militares en tres camiones a la localidad para destruir la amapola que siembran los campesinos.

Contó que los pobladores se llevaron a los 40 soldados entre el panteón y la cancha de basquetbol donde los retuvieron, y exigieron que acudan a la comunidad funcionarios del Gobierno Federal y del estado para que resuelvan sus peticiones y entonces liberarán a los militares.

El vecino de Campo Morado se quejó porque en una reunión que tuvieron el 20 de noviembre pasado con el Ejército y el subsecretario de Asuntos Políticos del Gobierno del Estado, Martín Maldonado del Moral, acordaron que no les cortarían la planta y les llevarían proyectos productivos, planteamientos que no cumplieron.

“Ahorita están retenidos los militares, se está convocando a gente de otros pueblos para presionar a las autoridades para que vengan y que cumplan con el acuerdo hecho el 20 de noviembre, que respeten el cultivo y dejaremos libres a los soldados”, declaró.

Agregó que estaban a la espera de la llegada de funcionarios del Gobierno estatal a la localidad para atender las demandas de los pobladores de Campo Morado, y liberar a los soldados.

El 26 de marzo comisarios de Leonardo Bravo (Chichihualco) y Eduardo Neri (Zumpango) denunciaron que en menos de dos meses el Ejército mexicano les destruyó 500 hectáreas de siembra de amapola, en medio de una crisis que devaluó el precio por kilogramo de la goma de opio de 8 a 4 mil pesos, y que los tiene en total abandono frente a la pobreza en esas comunidades.

ES FALSO: VOCERO

El vocero de la mesa de la Coordinación para la Construcción de la paz, Roberto Álvarez Heredia negó que soldados hayan sido retenidos por pobladores de Campo Morado.

En declaraciones telefónicas poco después de las 20:00 horas rechazó que soldados estuvieran retenidos; “personal militar nunca fue detenido ni está retenido en la comunidad de Campo Morado, hay 100 campesinos que están demandando atención a sus problemas, caminos, despensas proyectos productivos”.

Agregó que el compromiso fue que hoy funcionarios estarán en el poblado para escuchar sus exigencias e insistió que ningún militar “nunca ha estado en retención de parte de campesinos”.

A pregunta expresa si los campesinos pidieron a los soldados que no cortaran los plantíos de amapola el vocero primero respondió que no era un tema que se hablara, luego dijo que le informaron que los pobladores tienen peticiones como despensas, caminos y herramientas para proyectos productivos.

Al insistirle expuso que en esa zona hay personal militar para la destrucción de plantíos ilícitos y reiteró que no había nadie retenido en contra de su voluntad.

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