Después de superar el coronavirus, el actor regresa al séptimo arte, aunque debido a la pandemia, su trabajo no se verá en el cine, sino en una plataforma de streaming.

Ciudad de México, 12 de julio (Vanguardia).– Fue en marzo pasado que Tom Hanks y su esposa, Rita Wilson, aseguraron que estaban contagiados de COVID-19 durante su visita a Australia, aunque la pareja se recuperó satisfactoriamente y regresó a su casa en Los Ángeles semanas después, Hanks aún vive las secuelas de este virus. El actor estrenó este fin de semana Greyhound, una película basada en la novela The Good Shepherd de C.S. Forester, dirigida por Aaron Schneider, producida por Gary Goetzman y protagonizada por el mismo Hanks.

El largometraje es una gran secuencia de batallas en el Océano Atlántico durante la Segunda Guerra Mundial, que de hecho cuenta con un guión de Tom Hanks, y aunque todo esto puede sonar a un sueño hecho realidad para el histrión, el protagonista de Forrest Gump no está nada feliz. Debido a la pandemia, Greyhound tuvo que olvidarse de un gran estreno en la pantalla grande, y llegar directamente a la popular plataforma de streaming, Apple TV+, lo que de acuerdo con Hanks, hizo que perdiera calidad en imagen y sonido.

En una entrevista con el periódico The Guardian, el actor añadió lo siguiente: “No pretendo enfadar a mis jefes supremos de Apple, pero hay una diferencia en lo que respecta a la calidad del sonido y la imagen”. Con estas palabras de Hanks, vuelve a abrirse un nuevo debate en la eterna batalla entre exhibición tradicional y el streaming. Es irrefutable que las plataformas como Netflix, Amazon Prime Video y Apple TV+ son un mecanismo perfecto para aumentar la oferta y las posibilidades de acceso a infinidad de productos, pero no hay nada que iguale la experiencia de disfrutar de un largometraje frente a una pantalla gigante y un buen sistema de sonido.

SALVANDO A LA INDUSTRIA

Aunque para Tom Hanks no fue de su agrado que la película se saltara su estreno en la gran pantalla, la realidad indica que fue un gran acierto, pues la temporada de blockbuster de verano en los cines ha quedado atrás este 2020 debido a la emergencia sanitaria que atravesamos, y las casas productoras como Sony Pictures, alivian sus necesidades financieras al vender los derechos de esperados estrenos a los servicios de streaming.

Sony Pictures, quien produjo el filme de Hanks, vendió los derechos de transmisión del proyecto en más de 100 países a Apple TV+, significando un movimiento importante dado que la operación alcanzó cerca de los 70 millones de dólares. Originalmente el estudio si tenía previsto su estreno en cines, pero la producción tuvo varios problemas obligando a varios retrasos, el último de ellos a causa por la contingencia generada por el coronavirus, con pocas opciones optaron que lo mejor era ceder y vender los derechos para que llegará de forma digital.

Esta medida la han tomado otras compañías como Universal Pictures quien lanzó al streaming Trolls World Tour en Estados Unidos, poco después su ejemplo fue seguido por Warner Bros. con Scoob, STX Films vendió a Amazon Prime Video My Spy mientras que Paramount Pictures hizo lo propio con The Lovebirds con Netflix y Artemis Fowl que será exclusiva de Disney +. El verano es la época más rentable para Hollywood, dicha temporada sustenta casi el 40 por ciento de los ingresos anuales.

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