"Pensemos en los plásticos de un solo uso, la industria en este sector se refiere a la economía circular y al reciclaje como si fueran sinónimos y ha asumido compromisos".

“Pensemos en los plásticos de un solo uso, la industria en este sector se refiere a la economía circular y al reciclaje como si fueran sinónimos y ha asumido compromisos”. Foto: Moisés Pablo, Cuartoscuro

Por Ornela Garelli y Edgar Lugo

El término Economía Circular es usado de forma común en nuestro país para tratar de enmarcar diversos esfuerzos de empresas y gobiernos, rumbo a la sustentabilidad. Pero ¿qué es realmente la economía circular y cómo puede contribuir a la protección ambiental?

Para la Fundación Ellen McArthur (1), quien ha profundizado en el término, mismo que se utilizó en el mundo por primera vez en 1980, la economía circular implica: evitar la generación de residuos y la contaminación desde el diseño de los productos; mantener los productos y materiales en uso, y regenerar los sistemas naturales.

Es un hecho que la economía lineal (extracción de recursos-fabricación-generación de residuos-disposición) ya no funciona, y que en consecuencia de este sistema estamos agotando los recursos de las futuras generaciones.

En México este año, el llamado Overshoot Day o Día de la sobrecapacidad de la Tierra, que indica cuando agotamos los recursos para este año, se venció el pasado 22 de agosto. Es decir que desde esta fecha, hasta hoy, estamos utilizando recursos por adelantado.

Con todo y que la Economía Circular implica un cambio de modelo en la forma en la que se produce y se consume, diversas empresas han asumido compromisos de supuesta “economía circular”, que no responden a la verdadera visión del concepto, y en cambio lo manipulan para mantener altos niveles de ventas, manteniendo prácticas empresariales e industriales que resultan muy dañinas para el medio ambiente.

Pensemos en los plásticos de un solo uso, la industria en este sector se refiere a la economía circular y al reciclaje como si fueran sinónimos y ha asumido compromisos, que no son ni siquiera ambiciosos, únicamente en términos de reciclaje de residuos plásticos ya generados como forma de combatir la contaminación plástica desde la circularidad (2).

La aplicación real de la economía circular va mucho más allá de esto, ya que implica acciones pre-consumo como producir bienes de gran calidad, cuyo diseño privilegie el uso de materiales durables, resistentes y no tóxicos que al mismo tiempo favorezcan una vida útil que pueda extenderse lo más posible. Para esto, el producto debe estar diseñado para pasar diversas fases que alarguen su existencia, como el darle mantenimiento, reutilizarlo, repararlo, remanufacturarlo, y, si todo esto no es posible, reciclarlo para convertirlo en nuevos productos y evitar así que llegue a la naturaleza o a los rellenos sanitarios en forma de residuos.

Para Jorge Ueyonahara, especialista en Economía Circular, si un producto no puede pasar por estas fases y sólo puede reciclarse, entonces debe reevaluarse su propósito y buscar otras alternativas de satisfacer la necesidad que busca cubrir. Ante esto, las empresas deben brindar a los consumidores opciones libres de plásticos (como la venta a granel) e innovar en nuevos modelos de distribución de productos basados en sistemas de reutilización y recarga (refill) (envases retornables, permitir a los clientes llevar sus termos o contenedores reutilizables, dispensadores de líquidos, etc.) (3).

Para que la economía circular pueda realmente permitirnos transitar hacia la sustentabilidad, ésta debe ser al mismo tiempo restaurativa y regenerativa, buscando una reducción o desaceleración en la misma producción y en el sobreconsumo que nos ha llevado a la crisis ambiental y climática que vivimos en la actualidad. Es decir, implica transformar el sistema desde su raíz y transitar hacia modelos económicos que no se basen en el crecimiento acelerado, basado en la explotación de la naturaleza y de las personas, y que no es sostenible en un planeta con recursos naturales limitados.

Esto se puede lograr mediante la introducción de medidas en empresas, organizaciones y gobiernos que incluyan la responsabilidad extendida del productor, la responsabilidad por el medio ambiente (eliminando todas las fuentes de contaminación y explotación desmedida de recursos), la protección de los trabajadores y las comunidades locales (salarios dignos, trabajos de calidad, vida comunitaria).

La pandemia ha dejado al descubierto aún más, la urgencia de transitar hacia un nuevo modelo económico que sea bajo en carbono, resiliente y circular, y los esfuerzos de recuperación económica, así como cualquier legislación federal que se plantee en la materia, deben estar orientados hacia este fin (4).

NOTAS

(1) Ellen MacArthur Foundation, What is the Circular Economy https://www.ellenmacarthurfoundation.org/circular-economy/what-is-the-circular-economy

(2) Aquí un ejemplo de ello. https://www.greenpeace.org/mexico/noticia/3711/senadores-traen-acuerdo-con-la-industria-del-plastico-para-seguir-contaminando/

(3) Aquí se pueden ver diversos ejemplos de empresas que están apostando por la reutilización. Greenpeace https://www.greenpeace.org/mexico/publicacion/8838/los-reutilizables-son-posibles/  y Fundación Ellen MacArthur https://www.ellenmacarthurfoundation.org/publications/reuse

(4) EMF, The COVID-19 recovery requires a resilient circular economy https://medium.com/circulatenews/the-covid-19-recovery-requires-a-resilient-circular-economy-e385a3690037