Los expertos señalaron que no sólo se debe considerar el aumento en el movimiento de las placas tectónicas con el paso del tiempo, sino que también los estudios y herramientas para detectar sismos fueron evolucionando y permitiendo que se detectaran terremotos pequeños, por eso, se ve un incremento sismológico considerable al pasar de los años.

Ciudad de México, 15 de abril (SinEmbargo).– La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés), a través del Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico, publicó un video que muestra los terremotos y tsunamis que se han registrado en el mundo en los últimos 120 años, resumidos en menos de dos minutos y medio.

Con una animación digitalizada del mapa mundial, la NOAA mostró cada uno de los terremotos registrados en secuencia desde el 1 de enero de 1901 hasta el 31 de diciembre de 2020, a un ritmo de un año por segundo.

De acuerdo con la descripción del video publicado en YouTube, los terremotos aparecen primero como destellos y luego permanecen como círculos de distintos colores que se van encogiendo para desaparecer. La magnitud se determina de acuerdo al tamaño del círculo, es decir, que refleja que fue un evento de mayor intensidad que puede ir desde los 6 hasta los 9 de magnitud. El color de los círculos refleja la profundidad de cada uno de los sismos, en una escala de cero a 800 kilómetros dentro de la tierra.

La animación también destaca los tsunamis significativos generados por algunos de estos terremotos, por lo que después de que aparece el evento sismológico se desprende un “mapa de energía” de tsunami, identificado por una gama de color que va desde el morado intenso hasta el rosa mexicano, y muestra las alturas máximas de las olas modeladas de cada tsunami en el océano abierto.

El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico (Pacific TWC, por sus siglas en inglés) precisó que si bien la gran mayoría de los terremotos suceden en los límites de las placas tectónicas, los terremotos “que causan tsunamis” ocurren principalmente en los límites de las placas convergentes.

“Estos límites, también llamados ‘zonas de subducción’, son donde la corteza oceánica debajo de los continentes es empujada y jalada y desencadenada por terremotos masivos, y son las áreas de las que los geólogos esperan que se produzcan tsunamis devastadores en el futuro”, detalló el Pacific TWC.

De acuerdo con los datos sismológicos, cada año la tierra se ve sacudida por unos mil terremotos fuertes, definidos como terremotos de magnitud 5.5 o más. La NOAA precisó que los 17 terremotos más fuertes se han registrado desde 1900. Cabe resaltar que todos los terremotos con una magnitud de al menos 8.3 están relacionados con zonas de subducción y con desencadenamientos de tsunamis.

Según la lista que publicó, el terremoto más fuerte registrado sucedió el 22 de mayo de 1960, en Valdivia, Chile, y tuvo una magnitud de 9.5 en escala de richter. Éste desencadenó un tsunami con los oleajes más altos registrados hasta ahora, los cuales alcanzaron todos los océanos del mundo. Incluso, al otro lado del Pacífico, en Japón, llegaron olas de más de seis metros.

De hecho, en el listado de 17 sismos más fuertes con progresión de un tsunami, Chile aparece tres veces, con sismos de 8.5 (1922), 9.5 (1960) y 8.8 (2010). Esto se debe a que Chile está ubicado en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, por lo que sufre constantes temblores con magnitudes superiores a 6.0.

El último gran terremoto ocurrió en la madrugada del 27 de febrero de 2010, abarcó varias regiones y estuvo seguido por un tsunami. En total, dejó 526 fallecidos y decenas de desaparecidos.

El Pacific TWC mostró que el terremoto más pequeño que provocó un tsunami fue de magnitud de 7.7 y ocurrió en Kalapana, Hawaii, el 29 de noviembre de 1975. Sus oleajes a penas fueron de entre los 0 y los 0.1 metros de amplitud.

Otros de los sismos más fuertes son el que suscitó en Prince William Sound, Alaska, el 28 de marzo de 1964, y que tuvo una magnitud de 9.2; el de Sumatra, Indonesia, con fecha del 26 de diciembre de 2004 y una magnitud de 9.1; Kamchatka, Rusia, el 4 de noviembre de 1952, con magnitud de 9.0; y el más fuerte de la historia reciente, ocurrido en Tohoku, Japón, el 11 de marzo de 2011, con intensidad de 9.0 en escala richter.

Es importante recordar que este último causó uno de los tsunamis más fuertes y que devastó a parte de las islas que conforman al país. De hecho, debido a este terremoto se debe el accidente nuclear en Fukushima, en el que la planta nuclear que quedó dañada con el movimiento telúrico y las olas de gran altura, y la erupción de, volcán Karangetang en las islas Célebes, pertenecientes a Indonesia. Se estima que murieron más de 15 mil personas y hubo miles de desaparecidos.

La NOAA compartió la lista completa de los terremotos más fuertes registrados que además provocaron fuertes tsunamis, la cual está ordenada por intensidad, región y fecha en que se registró.

8.8 – Ecuador-Columbia – 31 de enero de 1906
8.5 – Atacama, Chile – 11 de noviembre de 1922
8.4 – Kamchatka, Rusia – 3 de febrero de 1923
8.4 – Sanriku, Japón – 2 de marzo de 1933
8.6 – Isla Unimak, Islas Aleutianas – 1 de abril de 1946*.
9.0 – Kamchatka, Rusia – 4 de noviembre de 1952
8.6 – Islas Andreanof, Islas Aleutianas – 9 de marzo de 1957
9.5 – Valdivia, Chile – 22 de mayo de 1960*.
9.2 – Prince William Sound, Alaska – 28 de marzo de 1964*.
8.7 – Islas Rat, Islas Aleutianas – 4 de febrero de 1965
7,7 – Kalapana, Hawaii – 29 de noviembre de 1975*.
8.4 – Sur de Perú – 23 de junio de 2001
9.1 – Sumatra, Indonesia – 26 de diciembre de 2004*.
8.1 – Islas Samoa – 29 de septiembre de 2009*.
8.8 – Maule, Chile – 27 de febrero de 2010*
9.0 – Tohoku, Japón – 11 de marzo de 2011*
7.9 – Haida Gwaii, Canadá – 28 de octubre de 2012*

Aquellos que tienen un asterisco cuentan con una animación digital del movimiento telúrico y el tsunami que desencadenó, la cual puede consultarse en el canal de YouTube del Pacific TWC.

La animación muestra desde el minuto 2:11 una serie de mapas resumidos, el primero de ellos muestra todos los terremotos que se han registrado en los últimos 120 años, comprendidos desde 1901 hasta 2021. Se puede apreciar que varios de los sismos más fuertes se han presenciado en América del Sur, incluso algunos de menor intensidad pero de mayor profundidad.

Aunque sobre México aparecen muchos registros sismológicos, la mayoría son de intensidad baja, es decir, menor a 6.0 puntos en escala richter y poco profundidad en la tierra. Sin embargo, de los círculos más grandes que se muestran sobre el territorio azteca son: el sismo de 1957, al sureste de Acapulco, Guerrero, con una intensidad de 7.8; el sismo del 30 de septiembre de 1999, en Oaxaca, con intensidad de 7.5; sismo del 19 de septiembre de 1985, con una magnitud de 8.1, con origen en las costas de Michoacán; el temblor de marzo de 2012, con magnitud de 7.5 en Ometepec, Guerrero; el del 7 de septiembre de 2017, en las costas de Oaxaca, con intensidad de 8.2; y el más reciente, el sismo del 19 de septiembre de 2017, con una magnitud de 7.1.

El segundo mapa muestra sólo aquellos terremotos que se sabe que han desencadenado tsunamis, y el tercer mapa muestra únicamente los terremotos que han causado devastadores tsunamis. El mapa final muestra las fallas en los límites de las placas responsables de la mayoría de estos terremotos.

“La era de la sismología moderna, el estudio científico de los terremotos, comenzó con la invención del sismógrafo a fines del siglo XIX y su difusión en redes de instrumentos a principios del siglo XX para registrar y medir los terremotos a medida que ocurrían. Por lo tanto, cuando comience la animación, sólo aparecerán los terremotos más grandes. Fueron los únicos que pudieron ser detectados a grandes distancias utilizando las pocas herramientas disponibles en ese momento”, aclaró la NOAA.

“A medida que pasaba el tiempo, se desplegaron más y más sismógrafos y se pudieron registrar terremotos cada vez más pequeños. Por ejemplo, la instalación de estos instrumentos en California, en la década de 1930, creó la ilusión de una nueva actividad sísmica allí. Asimismo, parece haber un salto en el número de terremotos a nivel mundial en la década de 1970 cuando la sismología dio otro salto adelante con los avances en las telecomunicaciones y el procesamiento de señales digitales, una tendencia que continúa en la actualidad”, recalcó.