Presa “La Boquilla”. Foto: Pedro Anza, Cuartoscuro.

El conflicto por el agua en Chihuahua está estrangulando la comunicación ferroviaria y carretera, y eso puede dejar sin insumos nacionales a la industria y el comercio de Ciudad Juárez; pero esta pelea no es para beneficio de la ciudadanía ni de los productos de consumo nacional, sino para el enriquecimiento de unos cuantos.

Este bloqueo, y crisis violenta, además de ser un delito federal, está dirigido abiertamente por Fernando y José Reyes Baeza, exgobernadores del PRI, a quienes se han sumado algunos representantes del PAN que han convocado a las acciones; ellos quieren volver a crecer a costillas de la manipulación de los ciudadanos del Conchos y ahora convirtieron la manifestación pacífica en una batalla contra la Guardia Nacional en la presa de La Boquilla.

Después de los encuentros contra la Guardia Nacional, algunos efectivos abrieron fuego y acertaron contra dos ciudadanos agricultores, ocasionando la muerte de una y lesionando gravemente al otro; sin más debe exigirse total claridad en el suceso y sancionar, si es el caso, a los efectivos de la GN que dispararon, porque la impunidad de los cuerpos armados genera a largo plazo un ambiente de represión generalizada, favoreciendo las ejecuciones extrajudiciales, la tortura y la alteración del debido proceso.

Pero debemos ser claros, por un lado, se debe investigar la violación a los derechos humanos y por otro, debe atenderse y resolverse el problema generado en torno al agua de las presas del Conchos, que es un afluente del Río Bravo y por medio del cual se paga alrededor del 40 % del tratado de agua con Estados Unidos.

Luego del enfrentamiento en La Boquilla y de que los manifestantes lograran la retirada de la Guardia Nacional, dejando a cargo de la presa sólo al personal civil que trabaja cotidianamente en el manejo de sus instalaciones eléctricas, al siguiente día individuos embozados expulsaron a los trabajadores del lugar e incendiaron las instalaciones, causando daños por más de 100 millones de pesos.

Los violentos quieren responsabilizar al Gobierno federal de haber roto el diálogo, pero no es así, los manipuladores rompieron el diálogo cuando secuestraron en Ojinaga al delegado federal, incendiaron la ciudad de Delicias y agredieron a la Guardia Nacional y los bienes de la Federación y de la Secretaría de Bienestar; los líderes de los productores están utilizando la confrontación para posicionar al PRI en la zona de Delicias cuando ellos mismos, los gobiernos priistas, fueron los responsables de cambiar el destino de la producción agrícola en la zona, pues hoy se produce sólo la ganancia de unas cuantas familias, que además son exportadoras de nuez e intermediarias con Estados Unidos.

Les pregunto a ustedes, ¿cuánta nuez consumen diariamente, en cada hogar, los trabajadores informales y de maquila de las grandes ciudades? La producción de nuez otorga ganancias a no más de 20 familias, y cada una de ellas está integrada por los viejos priistas que quieren retomar el poder y defender sus privilegios; ellos iniciaron la violencia, rompieron las conversaciones, agredieron al Gobierno federal y ahora exigen que les resuelvan el problema que ellos mismos crearon. Tiran la piedra y esconden la mano.

Pero, por más que hayan provocado a la Guardia Nacional y por más que hayan violado el Estado de derecho los manifestantes, nada justifica que elementos de la GN hayan disparado contra una pareja desarmada y que se encontraba ejerciendo su derecho de libre tránsito, por eso exigimos una investigación totalmente clara y precisa, no podemos aceptar otra “verdad histórica”.