“Enrique Servín, un chihuahuense de excepción, poeta, erudito y defensor de las lenguas y los derechos humanos de los pueblos originarios”. Foto: Facebook / Ahudes, A.C.

In memoriam Enrique Servín, artista, chihuahuense de excelencia y también abogado, fue el 85.

En los últimos dos meses se han registrado cinco homicidios que impactan a la profesión de los abogados en el Estado de Chihuahua, una entidad en la que se encuentra colapsado el sistema de Procuración de justicia, con una taza de eficiencia en homicidios menor al 15 por ciento, y como corolario sangriento está el homicidio de Enrique Servín, un chihuahuense de excepción, poeta, erudito y defensor de las lenguas y los derechos humanos de los pueblos originarios, equiparado con Carlos Montemayor y León Portilla.

Horas antes de su asesinato, comparecí ante el Congreso, del cual soy Diputado e integrante del grupo parlamentario de Morena, con estas exigencias:

Honorable Congreso del Estado, compañeros Diputadas y Diputados.

He sido abogado litigante por más de 40 años en Ciudad Juárez y me parecen indignantes y gravísimos los recientes sucesos que se han presentado en esta Ciudad en los últimos meses, los brutales asesinatos de cinco abogados por el simple hecho de ejercer su profesión, estos cinco abogados se suman a los más de ochenta abogados que han sido asesinados en todo el Estado, y fundamentalmente en Ciudad Juárez, y de los cuales no se tiene avance alguno y cuyas carpetas de investigación permanecen en Fiscalía en calidad de archivadas.

Al igual que los periodistas, los abogados por nuestro trabajo estamos en zonas de alto riesgo y nos atenemos a la aplicación del derecho, nuestra profesión exige esa misma búsqueda por nuestros compañeros a quienes les arrebataron la vida. Soy abogado y conozco el gran riesgo de nuestro trabajo y el papel tan importante en la sociedad de nuestra profesión, y la actitud de justificación de un homicidio porque “algo les hacen a sus clientes” es la actitud que nos ha llevado a una situación tan lamentable como esta.

Que el homicidio de nuestros colegas abogados no se quede impune, que no parezca un hecho cotidiano, que los demás abogados eleven la voz; cuando muera un médico, los médicos deben alzar la voz; si un vecino, los vecinos; si un albañil, los albañiles, pero en serio, soy y seguiré siendo solidario con todos, es mi trabajo. Soy abogado y reclamo la muerte de un compañero. Me parece injusto que no puedan hacer el intento de comprender a la gente apesadumbrada.

Los invito a que en este momento me acompañen con un minuto de silencio por los 5 abogados que han muerto en los últimos meses y por los más de 80 de los últimos años, y que su muerte no quede impune.