El sexto trabajo filmográfico de Matías Meyer llega a cines como testigo de que el el modelo de familia en el cine ha ido cambiando a través de los años y que el amor se puede sentir de mucha formas.

Este estreno se vuelve peculiar porque el filme es de los primeros en arribar a las salas de cine después de la pandemia.

Ciudad de México, 19 de agosto  (SinEmbargo).– Después de su retraso en la cartelera por el coranavirus, Amores Modernos del director Matías Meyer disfruta del regreso de las salas de cine, luego de un preestreno en algunas ciudades del país y convirtiéndose en una de las primeras cintas que llegan a la cartelera de la capital mexicana.

El filme, que tuvo su estreno en el Festival Internacional de Cine de los Cabos, arriba con un gran elenco conformado por Ilse Salas, Ludwika Paleta, Concepción Márquez, Andrés Almeida, Raúl Briones, Leonardo Ortizgris, entre otros.

Amores Modernos es una comedia dramática que se introduce a los más íntimo de una familia cuando su matriarca, Armida (Concepción Márquez), fallece.

Amores Modernos es un drama familiar con un sentido del humor súper particular. Bastante oscuro. La historia gira alrededor de una familia que a raíz de la muerte de la madre, la familia descubre un montón de secretos, de lazos rotos. Luego del dolor que supone esta pérdida, se empiezan a establecer unos lazos que no conocían”, comenta en entrevista con SinEmbargo, Ilse Salas.

La actriz personifica a una ginecóloga llamada Rocío cansada de la monotonía de su matrimonio. Lo pérdida de Armida, su querida amiga, la hacen ver el vacío que hay en su vida por lo que decide hacer sus maletas en busca de un cambio.

“Es un personaje súper sensible generoso capaz de amar en todas sus formas, que no se juzga tanto a sí misma tal vez porque incluso no se analiza tanto a sí misma. Quiere pertenecer. Simplemente quiere sentir que tiene un lugar adonde llegar, que creo que es lo que queremos todos al final de cuentas”, explica la actriz.

En contraparte, pero al igual que ella, está Alex, personaje del actor Leonardo Ortizgris, un hombre que vive en Argentina alejado de su familia. Él viaja para despedirse su madre Armida, pero sabe bien que ahora debe enfrentarse a su pasado en el que fue rechazado por su padre Luis (Ruben Pablos) y también a la tensa relación que lleva con su hermano mayor Carlos (Andrés Almeida), un ejecutivo que intenta reunir a la familia para sepultar a su madre.

“Alex huye de su país, huye de su familia, por una falta de comprensión, una falta de entendimiento, y por esta situación extraordinaria le toca regresar a México y se encuentra con una familia que está cargada de secretos”.

Ellos no lo saben, pero la muerte de la alegre Armida, sus soledades, y el querer dar con su origen los unirá. El funeral de Armida se convierte en el lugar idóneo donde las emociones están expuestas a flor de piel.

Amores Modernos habla principalmente de individuos que viven en una soledad y en un entorno de secretos. Creo que el vinculo familiar se ha construido durante mucho tiempo de secretos y las familia. […] creo que esta película habla de eso, de los secretos, las soledades y de las diferentes maneras de amor, tanto de un amor fraternal familiar, como de un amor de pareja”, dijo Leonardo Ortizgris para este medio. 

La familia de la cinta entra a un colapso con la muerte de Armida. Los rencores del pasado reviven y nuevos enfrentamientos se incendian con la reunión familiar. El funeral se vuelve en una especie de confesionario que hará confrontar a los personajes.

La muerte de Armida hace colapsar a la familia. Foto: Cinépolis Distribución

Amores Modernos llega a la CdMx después de su preestreno en el interior de la República. Foto: Cinépolis Distribución

En 24 horas, los personajes de la cinta tienen que lidiar con el duelo y afrontase a la verdad. Lidiar con sus propios demonios y dejarse llevar por el amor; el amor a la pareja, a la familias y sobretodo el de sí mismo.

NUEVOS AMORES

El cine mexicano ha retrato toda su historia el modelo de familia, pero conforme han pasado los años la estructura representada en pantalla ha ido cambiado. El retrato de familia “perfecta” no es ya el del padre, madre e hijos. La diversidad ha dado pie a que esto se transforme.

“Yo no coincido con la idea de que transforma el amor. El amor en sí yo creo que siempre ha sido igual, pero la frontalidad con la que ahora lo asumimos o que cada vez hablamos más de los que ocurre eso creo que sí ha cambiado. Tú piensas en una familia de los 50 tendiendo una casa chica, pues era el secreto familiar, de repente te das cuenta que ya es un poco más común”, comenta Salas.

La misma transformación sucede con la representación de la comunidad LGBT+ en el cine. No obstante aunque se han generado grandes avances, Leonardo Ortizgris asegura que hay mucho camino por recorrer.

“Falta muchísimo camino, creo que en le momento en que esto deje de ser un tema, o sea, que podamos hablar de Amores Modernos y que no tengamos que meternos a hablar sobre la sexualidad de alguno de los personajes es que nuestra sociedad está del otro lado. Nos falta muchísimo. Tenemos nosotros como actores y como hacedores de cine y de historias muchísima responsabilidad, poder ‘desigmatizar’ en todos los factores y en todos lo sentidos”.

El el sexto trabajo de Matías Meyer. Foto: Cinépolis Distribución

Explica que pudo crear a su personaje a partir de el trabajo de mesa de Matías Meyer donde se dejó en claro que aunque su identidad era la un homosexual, eso no construía la película ni era el hilo conductor. Se arrancó de la idea que el personaje de Alex es “una persona que ama a otra persona”, sin más.

“Si hace falta seguir hablando de esto, y de diferentes maneras, y presentar a la comunidad en todas sus variantes sin estigmatizarlos sin sentir compasión o sin burlarse o sin hace estereotipos. Nos queda mucho camino”.

EL REGRESO A SALAS

Amores Modernos de Matías Meyer es de las primeras cintas que se incorporan a las salas de cine después de la pandemia por el coronavirus que obligó a cerrar las salas de cine.

El filme tenia previsto su estreno desde marzo de este año, pero tuvo que conformarse con un preestreno a finales de julio en algunas ciudades para por fin ver la luz en la pantalla grande. Ahora estará disponible en varias salas, aunque evidentemente el regreso a éstas no ha sido fortuito, pues 106 mil personas asistieron a los cines dentro del territorio mexicano (33 mil corresponden a la Ciudad de México) durante su primer fin de semana. Según la Canacine, el mismo fin de semana del año anterior 3.7 millones personas invadían las salas.

La expectación ahora está en cómo el público irá acercándose a su cine más cercano para retomar una de las actividades que extrañaba más y que fue de las más afectadas durante este confinamiento.

“Esta película se estrenó en los Cabos el año pasado y hubo una reacción, ahora la reacción va a ser otra porque esta película se volverá entrañable porque habla de un vínculo familiar y creo que las familias horita han estado muy presentes en la idea, pero muy ausentes físicamente entonces creo que es un pretexto también para acercarse a las familias y ver a las familias desde otra manera y ver la posibilidad de perdonar o de comprender o de tolerar a ese vínculo familiar que a veces es súper difícil, las estructuras familiares y los roles que cada uno cumple en su familia, con con los hermanos, con el papá, con la mamá, a veces es bien duro pero creo que esta película da la posibilidad detenerse y dar el chance al otro, al que que está cerca de ti”.