José Luis Luege Tamargo, ex director de la CONAGUA. Foto: Cuartoscuro

José Luis Luege Tamargo, ex director de la CONAGUA. Foto: Cuartoscuro

Ciudad de México, 19 de septiembre (SinEmbargo).– El desordenado desarrollo urbano causado por invasiones, y los efectos del cambio climático, son las causas de las inundaciones que tienen en jaque al país, afirmó el ex director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), José Luis Luege Tamargo.

Asimismo, ante la frecuencia con que se presentan los desastres ecológicos, pidió dejar de apoyar a gobiernos que reincidan en recurrir al Fondo de Desastres Naturales (Fonden), porque algunos ya han hecho un negocio de las emergencias, como es el caso de Veracruz.

“Autorizan adjudicaciones directas sin licitación y se dan actos de corrupción. Estados como Veracruz que prácticamente viven de las emergencias. Entonces un estado que no corrige no debe tener derecho al Fonden. Si tuvo una emergencia el año pasado y vuelve a ocurrir en el mismo lugar, no debe tener derecho al Fonden y se debe castigar a la autoridad estatal”, planteó.

El funcionario recordó que cuando estuvo al frente de la Conagua le tocó enfrentar al huracán “Vilma” y afirma que Acapulco, Guerrero, destino turístico con miles de damnificados, es un ejemplo de prácticas como invasión de zonas federales, cauces, ríos, arroyos que al final se le revierte a las personas que los realizan.

“Acapulco es el mejor ejemplo del absurdo desarrollo urbano. Han invadido todas las áreas vulnerables de alto riesgo. En la invasión del parque nacional El Veladero, un área natural protegida, ninguna autoridad ha tenido la capacidad de lograr la recuperación. Se invadió por parte de desarrolladores la ribera de la laguna de Tres Palos, al lado del aeropuerto, y son consecuencias de la mala planeación. Estamos pagando la falta de orden y planeación”, explicó a SinEmbargo.

Además de la invasión de zonas naturales protegidas también incide en la actual situación de Guerrero la elección de malas técnicas de construcción en las carreteras, dijo.

“En las carreteras hay dos factores, uno la mala técnica de construcción, la mala calidad y la deforestación. Quiero hacer una recomendación que hice hace varios años, la Autopista del Sol tiene socavones profundos, es muy difícil controlar esos taludes, la estabilidad de esos taludes requeriría ángulos muy amplios, algo muy costoso, es mucho más económico construir túneles, preservar el bosque el monte y no dañar tanto al medio ambiente”.

Para evitar las situaciones de emergencia, recomendó que en lugar de reconstruir las zonas dañadas, se aproveche la oportunidad para reubicar a las personas que ahí vivían.

DE LA SEQUÍA A LAS INUNDACIONES

Desde el 13 de septiembre, la Conagua advertía sobre un fenómeno casi inédito: el de la formación de la tormenta “Ingrid” en el Golfo de México, y por otra parte el de la depresión tropical “Manuel” en el Pacífico.

El 14 de septiembre la previsión de que habría intensas lluvias ya había sido lanzada por el Sistema Meteorológico Nacional (SMN) y preveía lluvias de intensas a torrenciales en siete entidades: Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Tamaulipas, Veracruz, Hidalgo y Puebla.

Asimismo, lluvias fuertes a intensas en San Luis Potosí, Michoacán, Morelos, Tabasco, México, Colima, Guanajuato, Jalisco, Querétaro, Tlaxcala y el DF.

También habría lluvias de menor intensidad en Aguascalientes, Campeche, Chihuahua, Coahuila, Durango, Nayarit, Nuevo León, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora, Yucatán y Zacatecas.

Una actividad pluvial que cubriría a prácticamente todo el país, con excepción de las bajas californias.

“Por la persistencia de las lluvias en las zonas afectadas no se descarta la probabilidad de que se presenten precipitaciones acumuladas de hasta 650 mm en los siguientes 3 días, lo que implicaría registros históricos en los últimos años”, alertaba el SMN.

En dos años México pasó de sufrir una sequía, a las lluvias intensas y las inundaciones de estos últimos días.

Luege no duda que la transición entre ambos extremos está relacionada con el cambio climático.

“Definitivamente, en todas las reuniones ultimas internacionales sobre cambio climático no hay la menor duda de que uno de los síntomas de cambio del planeta son los fenómenos extremos meteorológicos. En 2011, tuvimos la sequía más grave de todos los registros. Nos afectó todo 2011, 2012 y parte de este año. Recordarás las imágenes de cadáveres de animales, puro pellejo en Durango, en el norte, ahora apenas un año después de la grave sequía tenemos lluvias extremas. Es un ejemplo de lo que va a suceder en el futuro, lluvias más intensas, tormentas atípicas, eso de la simultaneidad (de fenómenos meteorológicos) que llegaron por el Atlántico y el Pacífico eso es totalmente factible en cualquier momento. Eso te puede pasar en cualquier año, efectivamente no había sucedido pero el hecho de que estemos entre dos grandes mares nos expone a ciclones por el Pacífico, el Golfo y el Caribe, no tenemos remedio”, dijo el ex director de la Conagua.

APROVECHAR PARA REORDENAR

Aunque prevé que los fenómenos sean cada vez más extremos, también sus consecuencias lo serán más mientras persista el desorden en materia de desarrollo urbano.

“Si ves las noticias de los últimos días, te diría que 99% de los damnificados corresponden a zonas sin planeación que ocupan áreas de inundación, eso es lo que está afectando más a nuestro país, que no hay respeto a los usos del suelo, a los cauces de los ríos, barrancas, a las áreas naturales protegidas de los bosques y selvas y lógicamente eso hace más vulnerable a estas zonas”, dijo.

La presencia de asentamientos irregulares se da por invasiones de grupos de personas, o por autorizaciones ilegales de los cabildos.

“Tu verás muchas áreas habitacionales, comerciales en zonas de inundación, de alto riesgo o bien todos los cauces donde tienes asentamientos irregulares, y esto está generando mayor daño frente a estos fenómenos”.

Además consideró adecuada la decisión del Presidente Enrique Peña Nieto de ordenar una reubicación para las víctimas de las inundaciones. Es un tema que él planteó mientras estuvo al frente de la Conagua, aunque la respuestasde algunas autoridades a los desastres meteorológicos era la de reconstruir y recuperar los servicios como el agua potable o la electricidad.

“Es muy triste lo que voy a decir, hay que aprovechar este fenómeno para reordenar a la gente, generar polos de población seguros y librar las zonas federales, los ríos, las lagunas, las presas, las playas porque si no el problema va a ser más grave”.

La reubicación forma parte de las medidas de adaptación frente al cambio climático y para ello es necesario que los municipios ordenen sus asentamientos urbanos.

–¿Se avanzó en tema en el sexenio de Felipe Calderón?

Sí hay avances, uno que me da gusto propuesta de un servidor en el sexenio de Calderón es que propuse transformar la Secretaría de la Reforma Agraria en la Secretaría de Ordenamiento del Territorio, en la transición entregué documento, se creó la Secretaría de Desarrollo Urbano. Sin embargo todo el ordenamiento debe estar en esta secretaria. Actualmente la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales tiene el ordenamiento ecológico y la ahora nueva secretaría tiene el desarrollo urbano. Todo el ordenamiento lo debe tener una sola secretaria y el ordenamiento del territorio es una ley general, que la respeten estados y municipios, y debe penalizarse al alcalde, al cabildo que autorice o tolere una invasión, yo creo que falta mucho.

Además de la reubicación, también pide acabar con el negocio de las emergencias. Algunos gobiernos estatales beneficiarios del Fonden han aprovechado los desastres climatológicos para hacerse de recursos federales. Para evitar eso pide sancionar a autoridades que reincidan en pedir recursos sin tomar medidas para impedir los desastres naturales.

Otro tema que debe analizarse es el de las construcciones en las autopistas. Retoma otra vez el ejemplo de Guerrero, donde tanto la Autopista del Sol como algunos tramos de carreteras federales lucen cuarteadas, con derrumbes de tierras.

En opinión de Luege, las técnicas de construcción son inadecuadas y además dañan los ecosistemas por donde pasan los trazos carreteros, los túneles son menos nocivos y más adecuados.

“No hay técnicas constructivas adecuadas, los socavones que hacen en los montes, esas rajaduras, cárcavas (zanjas) gigantescas dañan a todo el medio ambiente, destruyen al bosque, generan altos riesgos y no resuelven el problema, hay que ir más como en Europa, en las autopistas”, sugiere.

MÉXICO VULNERABLE

Otro panista y ex integrante del gabinete de Felipe Calderón, como secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, Alberto Cárdenas, también ve que los fenómenos climáticos extremos serán más frecuentes debido al cambio climático.

“Son los llamados de atención de la naturaleza para atender problemas de raíz”, dijo en entrevista para SinEmbargo el también ex Gobernador de Jalisco, luego de su participación en el Congreso Humanista sobre Cambio Climático y Medio Ambiente, organizado por el Partido Acción Nacional (PAN) y la Fundación Konrad Adenauer Stiftung (KAS).

Para uno de los principales impulsores de la Ley Nacional de Cambio Climático cuando fue senador en la anterior legislatura, México es uno de los países más vulnerables a los efectos del cambio climático.

“Somos de los países más vulnerables del mundo. Nos afectan todas las variantes del clima ya sean sequías, inundaciones, granizadas, nevadas, heladas, los vientos huracanados y ciclones, en todo el año tenemos ciertos problemas. Acabamos de pasar la sequía más prolongada de los últimos 70 años y ahora tenemos inundaciones al por mayor en muchos lugares de la república, son los extremos. Al gobierno del Presidente Calderón le costó más de 150 mil millones de pesos atender todas las contingencias climatológicas en su sexenio, por eso mi ponencia fue encaminada a atacar de raíz el problema, a irnos por proyectos, a alternativas reales de solución”, concluyó.