Economía

Empleados de Amazon, Target, Best Buy, entre otras, enfrentan un abismo salarial

20/06/2022 - 8:16 pm

Un estudio analizó la diferencia salarial entre los directores ejecutivos y los empleados promedio de las 300 empresas más influyentes de EU, en el que se descubrió que la brecha entre estos se amplió en los dos últimos años. Además de que en 69 de las firmas, el salario típico de los trabajadores cayó en 2021 en términos nominales, mientras que en el extremo superior corporativo, la paga de los directores ejecutivos se disparó un 31 por ciento a un promedio de 10.6 millones de dólares.

Ciudad de México, 20 de junio (SinEmbargo).– En 106 de las 300 empresas que cotizan en la bolsa de valores de Nueva York, el salario medio de los trabajadores no siguió el ritmo de la tasa de inflación promedio de Estados Unidos (del 4.7 por ciento en 2021), lo que también quedó en evidencia al crecer la brecha promedio entre el salario de los directores generales y el trabajador promedio de éstas, el cual pasó de 604 a 1 en 2020 a 670 a 1 para el siguiente año.

De acuerdo con un estudio del Instituto de Estudios Políticos (IPS, por sus siglas en inglés), titulado “Los CEO más grandes de EU obtienen aumentos más grandes mientras que sus empleados de más bajos salarios y los consumidores luchan con los costos crecientes“, tan sólo el director ejecutivo de Amazon, Andy Jassy, recaudó 212 millones 700 mil de dólares en 2021 (principalmente en premios de acciones), lo que lo convierte en el director ejecutivo mejor pagado de la muestra.

El estudio explicó que en el último año el salario de Jassy ascendió a 6 mil 474 veces el salario promedio de la empresa (32 mil 855 dólares que ganó el trabajador más típico de Amazon en 2021) y 961 veces el salario del Secretario de Defensa de dicho país. En esa línea, la empresa gastó millones de dólares en 2021 luchando contra campañas sindicales en varios de sus almacenes, incluido uno en Staten Island en Nueva York, una batalla que los trabajadores en un sitio de trabajo de Amazon en EU ganaron una representación sindical oficial por primera vez en la historia.

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De acuerdo con el informe, Amazon acumuló 10.3 mil millones de dólares en el año anterior, y la mayor parte provino de proporcionar servicios web para la Agencia de Seguridad Nacional. Según se informa, la empresa ha recibido contratos de defensa clasificados adicionales.

Los otros dos directores ejecutivos de mayores ganancias son Fabrizio Freda, de la marca de cosméticos Estee Lauder, que tuvo un aumento salarial del 258 por ciento en 2021, elevando su compensación anual a 66 mil millones (unas mil 965 veces más que el salario típico de un empleado de la empresa, ninguno de los trabajadores estadounidenses de la empresa tiene representación sindical).; y Jay Snowden, líder de Penn National Gaming, empresa de juegos de azar, con un pago de 65 millones 900 mil de dólares en 2021 equivalía a mil 942 veces el salario medio de sus trabajadores, donde menos del 20 por ciento del personal está sindicalizado.

Pero esto no es un problema exclusivo de estas empresas, ya que de modo general, el salario de los directores ejecutivos en las 300 empresas aumentó 2 millones 500 mil dólares a un promedio de 10 millones 600 mil dólares, mientras que el salario promedio de los trabajadores aumentó únicamente 3 mil 556 a un promedio de 23 mil 968 dólares.

El IPS resaltó además que las empresas de bajos salarios que redujeron el salario de los trabajadores en 2021 gastaron miles de millones en recompras de acciones. De hecho, en las 106 empresas de la muestra –donde el salario medio de los trabajadores no siguió el ritmo de la inflación–, 67 gastaron recursos en la recompra de sus propias acciones, maniobra con la cual el salario de los ejecutivos se infla basado en acciones. Estas recompras totalizaron 43 mil 700 millones de dólares entre dichas empresas.

De ellas, las mayores empresas de recompra fueron los minoristas Lowe’s, Target y Best Buy. “El trabajador típico de estas cadenas perdió terreno mientras sus jefes gastaban mega miles de millones en recompras de acciones. […] Con los 13 mil millones de dólares que Lowe’s gastó en la recompra de acciones, la empresa podría haber dado cada uno de sus 325 mil empleados un aumento de 40 mil dólares. En cambio, el salario medio en la empresa cayó un 7.6 por ciento a 22 mil 697 dólares”.

Tabla de evidencia sobre la recompra de acciones en empresas de bajos salarios. Foto: Captura de pantalla.

En caso de Target, la compañía gastó 7.2 mil millones de dólares en recompras en 2021, cifra con la que podría dar a sus 450 mil empleados de Target un aumento de 16 mil pesos. “En cambio, la empresa optó por manipular el precio de sus acciones para generar ganancias inesperadas para los ejecutivos y los accionistas adinerados”. El director ejecutivo Brian Cornell ganó 19 millones 800 mil dólares el año pasado, 775 veces más que el salario promedio de Target, de 25 mil 501 dólares por año. En mayo de 2022, los empleados de Target en una tienda de Virginia solicitaron una elección sindical, y, según los informes, las campañas sindicales también se están arraigando en varias otras tiendas Target. Los trabajadores objetivo buscan salarios más altos para los empleados a largo plazo y mejoras en las condiciones laborales.

Por su parte, Best Buy, minorista de productos electrónicos de consumo, gastó el año pasado 3.5 mil millones de dólares en la recompra de acciones de la empresa, una suma que podría utilizarse para dar un aumento de 32 mil 270 para cada uno de los 105 mil 320 empleados de Best Buy. En cambio, el salario medio de los trabajadores cayó un 1.8 por ciento a 29 mil 999 dólares, mientras que su directora ejecutiva, Corie Barry, “disfrutó de un aumento del 30 por ciento a 15 millones 600 mil dólares, “521 veces el salario de su trabajador típico”.

El Instituto de Estudios Políticos resaltó además que el dinero de los impuestos estadounidenses “está alimentando” a las corporaciones con brechas salariales extremas entre los directores ejecutivos y los trabajadores, pues de las 300 empresas que contempló, el 40 por ciento recibió contratos federales entre 1 de octubre de 2019 y 1 de mayo de 2022, lo que dio un valor combinado de 37.2 mil millones de dólares.

“En estos contratistas de bajos salarios, la relación salarial promedio de los directores ejecutivos y los trabajadores llegó a 571 a 1 en 2021. Sólo 6 de los 119 contratistas, el 5 por ciento, tenían brechas salariales de menos de 100 a 1”, sostuvieron los autores del informe, Sarah Anderson y Sam Pizzigati.

Según la investigación, la empresa Maximus, que administra deudas estudiantiles federales y centros de llamadas de Medicare, aceptó más contratos federales que cualquier otra empresa de salarios bajos en la investigación, con 12.3 mil millones de dólares durante el periodo de 42 meses en que se realizó el estudio (incluyen acuerdos para dar servicio a los préstamos estudiantiles federales y operar los centros de llamadas de Obamacare y Medicare). “En 2021, el director general de Maximus, Bruce Caswell, cobró 7 millones 900 mil dólares en compensaciones, 208 veces el sueldo medio de la empresa. Además Caswell ganó 36 veces el salario de los funcionarios que dirigen las agencias que adjudicaron los contratos”.

En el año fiscal 2021, los contratos federales representaron el 45 por ciento de los ingresos totales de Maximus. La mitad de los 49 mil 800 empleados de Maximus ganaron menos de 38 mil 059 en 2021, pero “antes de que el Presidente Biden emitiera una orden que elevaba el salario mínimo para los empleados con contrato federal a 15 dólares, muchos de los trabajadores del centro de llamadas de la empresa ganaban tan sólo 10.95 dólares por hora”.

Las tres empresas estadounidenses con mayor recepción de contratos federales . Foto: Captura de pantalla.

Mientras que TE Connectivity obtuvo 3.3 mil millones de dólares en contratos federales recientes para la fabricación de sensores y conectores electrónicos, en parte bajo contrato directo con los Departamentos de Defensa y en parte como subcontratista de importantes contratistas militares como Boeing, Lockheed Martin y Northrop Grumman. Su director ejecutivo, Terrence Curtin, disfrutó de un aumento salarial del 39 por ciento en 2021, que incrementó su salario a 14 millones 700 mil dólares, cuando el salario promedio de los trabajadores de la compañía el año pasado aumentó sólo un 0.2 por ciento a 24 mil 975 dólares.

En el primer año de la pandemia, IPS dio a conocer que pese a la pérdida de empleos, las juntas corporativas de las empresas analizadas “protegieron celosamente sus mucho más que amplios cheques de pago de los directores ejecutivos”, y se dio descubrió que más de la mitad de los 100 empleadores de bajos salarios más grandes de EU cambiaron las metas de bonificación u otros ajustes en las reglas para garantizar grandes pagos para los directores ejecutivos. “En promedio, los directores ejecutivos de estas empresas manipuladoras de normas se embolsaron aumentos del 29 por ciento, mientras que el salario promedio de sus trabajadores cayó un 2 por ciento”, subrayó el informe.

Un año después, la situación se agravó con la estrategia de algunas empresas en los récords en la recompra de acciones, mientras que otras utilizaron la pandemia de coronavirus como un pretexto “para subir los precios a los consumidores”, y en ambos casos se facilitó a los altos mandos corporativos obtuvieran bonificaciones masivas.

“La remuneración de los ejecutivos ha subido aún más a la estratosfera, mientras que la inflación ha eliminado las ganancias de la mayoría de los trabajadores estadounidenses. Nuestras disparidades salariales corporativas extremas y crecientes están aumentando también las disparidades raciales y de género cada vez más. Las mujeres y las personas de color constituyen un número desproporcionadamente grande parte de los trabajadores de bajos salarios de hoy y una pequeña parte de los líderes corporativos. En 2021, menos del 1 por ciento de las corporaciones Fortune 500 emplearon a directores ejecutivos negros, y sólo el 8 por ciento de estas empresas tenían mujeres al mando”, se lee en el informe.

El IPS agregó que las brechas salariales también significan “malas noticias para los negocios”, pues basados en un estudio de la Escuela de
Negocios de Harvard se notan niveles significativamente más altos de insatisfacción y rotación de empleados, así como menores ventas, en las empresas con directores ejecutivos pagados en exceso y trabajadores mal pagados. De la misma forma, otra encuesta mostró que el 87 por ciento de los empleados de EU considera que la creciente brecha entre el pago del director general y el de los trabajadores es un problema para el país.

Debido a esta situación, el estudio resaltó que ahora ya hay muchas reformas salariales en marcha, las cuales están centradas en tres áreas clave:

-Incentivos de relación de pago de CEO para contratistas federales: el Presidente de EU, Joe Biden, podría aprovechar el poder del erario público contra la escandalosa compensación del director ejecutivo al dificultar que las corporaciones con grandes diferencias salariales obtengan lucrativos contratos gubernamentales. “La Ley de Sociedades Patrióticas podría servir de modelo. Este proyecto de ley otorgaría un trato preferencial en la contratación de empresas con proporciones salariales de 100 a 1 o menos, entre otros puntos de referencia, incluida la neutralidad en la organización sindical”.

-Impuesto salarial excesivo a los directores ejecutivos: las leyes para aumentar los impuestos corporativos en las empresas con una amplia brecha salarial entre los trabajadores de los directores ejecutivos ahora están aumentando los ingresos en dos ciudades, San Francisco y Portland, Oregón. Una legislación similar está pendiente ante la Cámara de los EU y el Senado y entró en juego durante las negociaciones de Build Back Better.

-Restricciones e impuestos sobre la recompra de acciones: la última propuesta de presupuesto federal del Presidente Biden prohibiría a los altos ejecutivos vender sus acciones personales durante un período de varios años después de una recompra, lo que impediría que los directores ejecutivos programen las recompras de acciones para sacar provecho personalmente de un aumento de precios a corto plazo que ellos mismos creado artificialmente.

Valeria González Cervantes
Es feminista y Comunicóloga por la Facultad de Estudios Superiores Acatlán de la Universidad Nacional Autónoma de México. Tiene una gran afición por la lectura de ficción. Comenzó su carrera en La Hora Nacional.
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