Guanajuato cuenta varias leyendas, una de ellas es la de del cerro de la Bufa, una historia que cuenta el triste destino de una princesa que, se dice, continua esperando que alguien la ayude.

Ciudad de México, 21 de febrero (SinEmbargo).- Guanajuato es una ciudad con mucha historia, lugares hermosos y rincones con maravillosas leyendas que han pasado de generación en generación. Una de las leyendas de Guanajuato es la del cerro de la Bufa, un sitio para estar en contacto con la naturaleza y realizar actividades extremas como hiking.

La leyenda de la Princesa de la Bufa cuenta que hace muchos años existió una hermosa princesa que vivía en la capital guanajuatense y era cortejada por un brujo que esperaba quedarse con su fortuna. Al ser rechazado, el hechicero lanzó un embrujo a la joven como castigo y la condenó a vivir en la punta del cerro de la Bufa hasta que alguien pudiera rescatarla.

La princesa salía a caminar cada jueves festivo por la mañana en espera de un joven que la rescatara y la ayudara a romper el hechizo. Sucedió entonces, un día, un hombre que paseaba por el cerro encontró a una bella joven detrás de unas rocas, ella suplicaba su ayuda. La princesa le pidió que la llevara en sus brazos a la puerta de la entrada de la Basílica de Guanajuato, para así, romper el hechizo.

La hermosa princesa le dijo al joven que si la ayudaba, él podría casarse con ella y le daría todas sus riquezas, sin embargo, había algunas condiciones que tenía que cumplir: al llevarla sobre su espalda, pase lo que pase, escuche lo que escuche, no podría voltear por ningún motivo hacia atrás, de hacerlo, la bella muchacha se convertiría en horrible serpiente y todo termina ahí.

El hombre aceptó ayudar a la princesa a romper el hechizo, pero después de un tramo de recorrido empezó a escuchar voces, sonidos de animales y amenazas. Hizo su mayor esfuerzo por no voltear, sin embargo, sintió un enorme peso sobre sus hombros y la curiosidad le ganó, de inmediato la bella princesa se transformó en una terrorífica serpiente.

Se dice que la princesa continúa en la punta del cerro de la Bufa esperando a que llegue un joven que la ayude a romper la maldición.