Se prevé que la aeronave llegue la tarde de mañana al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, donde las fuerzas armadas lo resguardarán.

Ciudad de México, 21 de julio (SinEmbargo).– El avión presidencial regresará mañana miércoles a México después de permanecer 19 meses en un hangar de la empresa Boeing en California, Estados Unidos, mientras se esperaba concretar su venta.

El proceso de venta del avión TP-01 seguirá pese a su regreso al país, según confirmaron fuentes de Presidencia a medios nacionales.

El avión fue resguardado en California desde diciembre de 2018 con el objetivo de venderlo y usar los recursos para comprar insumos médicos que serían usados para el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), pero ninguna oferta para comprarlo se ha concretado hasta el momento.

La aeronave llegaría la tarde de mañana al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, donde las fuerzas armadas lo resguardarán.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador, explicó este lunes que el posible comprador del avión presidencial pagará el aparato con dinero y con la entrega de equipos médicos para hospitales públicos.

“El trato va a consistir en, de acuerdo al avalúo, pagarían la mitad en efectivo y la otra mitad en equipos médicos, que vigilaría la ONU en cuanto a la calidad y al precio”, explicó el Presidente desde Cancún, lugar elegido para empezar su gira por el sureste del país.

López Obrador ya dio a conocer a inicios de mayo que había un posible comprador interesado en el avión presidencial, valorado en unos 130 millones de dólares.

Mientras que la rifa prevista en nombre de este avión presidencial, donde se sortearán 100 premios de 20 millones de pesos, continúa.

Lo obtenido con las ganancias de ese sorteo, para el que se pusieron a la venta 6 millones de papeletas a 500 pesos cada una (22,72 dólares), también se destinará a comprar equipos de salud.

La idea de deshacerse de la aeronave es una de las principales promesas de López Obrador, quien viaja en vuelos comerciales a sus giras pues asegura que el Boeing 787 representa un lujo excesivo de sus predecesores que va en contra de su política de austeridad.

Esta aeronave fue adquirida en 2012 por el expresidente Felipe Calderón (2006-2012), aunque no llegó a México hasta febrero de 2016, bajo la presidencia de Enrique Peña Nieto (2012-2018) y entre críticas por su costo.