Como sucedió en el Estado de México, la presidencia de Enrique Peña Nieto no ha podido frenar la ola creciente de feminicidios en el país. Las alertas de género simplemente no funcionan; los llamados de las organizaciones civiles son ignorados, mientras que las cifras –como sucede con los asesinatos vinculados a la guerra contra el narcotráfico– ni siquiera son fiables…

Ciudad de México, 25 de noviembre (SinEmbargo).- Era diciembre de 2010 cuando un grupo de organizaciones no gubernamentales pidieron ante el gobierno federal la declaratoria de Alerta de Violencia de Género (AVG) en el Estado de México, entidad entonces gobernada por Enrique Peña Nieto.

Las ONG’s consideraron necesaria la AVG ante el alto número de feminicidios cometidos en el estado, 922 entre 2005 y 2010, es decir durante el mandato de quien a la postre se convertiría en Presidente de México. La solicitud se presentó ante el Sistema Nacional para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, encargado de emitir o no la declaratoria.

En la revisión y votación celebrada el 11 de enero de 2011 participaron presidentas de los institutos de la mujer de varias entidades. La petición de declarar la AVG fue rechazada.

Ese mismo mes, aun como mandatario estatal, Peña Nieto había expresado que no era casual la intención de declarar una Alerta de Género en el Estado de México “justamente en su año electoral”. Se refería a que en ese año se renovaría el gobierno mexiquense y las muertes de mujeres en el Estado de México por el mero hecho de ser mujeres, eran usadas con fines políticos.

El tema del feminicidio lo persiguió después de dejar la gubernatura.

En marzo del año pasado, la entonces Diputada federal panista Augusta Díaz de Rivera del Estado de México se refirió a cifras cuando la entidad, que había sido gobernada por el priísta, encabezaba la lista de feminicidios a nivel nacional.

La legisladora dijo sarcásticamente que Peña “trae muertas a las mujeres”. Asimismo, el tema fue usado por otros panistas para cuestionarlo.

Con Peña Nieto ya como Presidente, el tema aún es un pendiente. México ha recibido cuestionamientos de Amnistía Internacional (AI) por el aumento de feminicidios. Asimismo, en el examen periódico Universal de México en materia de derechos humanos ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el gobierno mexicano recibió varias recomendaciones por la falta de atención al combate del feminicidio.

Asimismo, la Iniciativa De las Mujeres Premio Nobel presentó su informe “De sobrevivientes a defensoras. Mujeres que enfrentan la violencia en México, Honduras y Guatemala”, donde concluyen que la situación en México alcanza un nivel de “crisis”, ya que de 2006 a 2012 aumentaron los feminicidios.

La Red Todos los Derechos para Todos (TDT), recientemente ganadora del premio Rey de España en Derechos Humanos, también alertó sobre el alto número de feminicidios.

De acuerdo con el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), en los últimos cuatro años se han cometido 3 mil 139 feminicidios en 13 entidades del país, sin contar el estado de Chihuahua.

Para expertos en el tema, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que se conmemora hoy, 25 de noviembre, el gobierno de Enrique Peña Nieto está reprobado en materia de atención y erradicación a la violencia contra las mujeres.

El gobierno de Peña Nieto no ha mostrado una diferencia en cuanto al desempeño de Felipe Calderón Hinojosa, y hay preocupación por el aumento de feminicidios y de desapariciones de mujeres en el país, dice el abogado del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), Rodolfo Domínguez Márquez.

“Hay un alto número de mujeres víctimas de feminicidios, un alto número de desaparecidas y no hay certeza de cuántas son”, cuestiona el representante legal del OCNF.

Considera que como con otros rubros relacionados con la violencia, en este sexenio las cifras son confusas. Compara que con el anterior gobierno también la información era dosificada, pero con algunos indicadores, ahora ni eso.

También las violaciones tienen un alto grado de impunidad, dice por su parte el director de Amnistía Internacional (AI) en México, Perseo Quiroz Rendón.

“Estamos muy preocupados por la violencia contra las mujeres en todas sus manifestaciones”, expresa.

En un año, Amnistía ha registrado 2 mil asesinatos de mujeres, equivalentes a seis por día, y alrededor de 7 mil violaciones, de las cuáles en sólo 5 por ciento se ha tenido a un responsable tras las rejas.

“El tema no ha sido atendido de fondo, se han generado sistemas para prevenir pero no han surtido efectos. En coyuntura se les presta atención, pero conforme avanza el tiempo se olvidan”, señala.

La desatención a la prevención y erradicación de la violencia contra la mujer forma parte de la tendencia del gobierno actual en materia de derechos humanos.

“No ha habido una mejora. El compromiso es discursivo pero no en mecanismos efectivos. Los temas de derechos humanos han perdido relevancia en la agenda. Estamos dando algunos pasos hacia atrás en derechos humanos”, alerta el director de AI en México.

Ambos coincidieron en que contar con instrumentos legales como la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre sin Violencia, publicada desde 2007, no basta para el combate a la violencia feminicida, e incluso dijeron que de nada sirven si no se aplican.

Asimismo, ven simulación de parte del gobierno, que aceptó recomendaciones de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), pero que las incumple.

El año pasado la CEDAW, luego de reconocer a México por su normativa, encontró carencias en materia de feminicidios, las cuales son:

• Aplicación inadecuada de marcos jurídicos y normativos.

• Revisar el mecanismo nacional para hacer frente a la violencia contra las mujeres y la alerta de violencia de género.

• Activar el Banco Nacional de Datos e Información sobre Casos de Violencia contra las Mujeres (Banavim) con la participación de las entidades federativas.

ESCEPTICISMO

Una de las recomendaciones iba dirigida a revisar el mecanismo de alerta-violencia de género, mecanismo para investigar hechos que perturben la paz social por delitos contra la vida, la libertad, la integridad y la seguridad de las mujeres en un determinado territorio, con el objetivo de garantizar la seguridad de las mujeres.

En cinco años, desde que se publicó el reglamento que contempla la AVG, nunca ha sido declarada.

Por eso es que desde 2012 desde la Conavim se iniciaron los trabajos para modificar la alerta de género y evitar su politización, y aunque había un proyecto listo al final del gobierno de Felipe Calderón, éste no fue publicado, y la nueva administración en lugar de retomarlo, inició el proceso para redactar otro, programado para publicarse el 25 de noviembre, es decir hoy.

Pero Domínguez Márquez es escéptico, porque a pesar de haber sido consultados, dice que nuevamente en el grupo que decidirá si se declara o no, estarán las representantes de los institutos de la mujer estatales, que son extensiones de los gobernadores.

El abogado del OCNF también ve grave que aún no termine de tipificarse el delito de feminicidio en todos los estados. Están pendientes Baja California Sur, Chihuahua y Michoacán. La semana pasada apenas Sonora lo hizo.

Pero agregó que si la tipificación no va acompañada de protocolos, de nada sirve.

Uno de los reproches del OCNF a la nueva administración es la falta de transparencia en el tema, y la falta de cifras sobre el problema.

Bajo el pretexto que la información es clasificada o no es pública, no ofrecen datos.

“Hay una política de falta de claridad y se replica a nivel estatal”, explica Domínguez Márquez.

Dice que el órgano encargado de dar cifras, el Banavim tendría que estarse llenando de datos, pero no es así y sólo se gasta dinero pero no pasa nada.

“Nos lleva a tener poca certeza de la realidad estadística”.

Los datos que ellos tienen los recopilan a base de notas periodísticas y con apoyo de compañeras en distintos estados. “Solicitamos información sobre feminicidios u homicidios dolosos”.

Pero con esa base que ellos forman detectan que las autoridades tipifican menos casos de feminicidios de los que deberían ser. Un caso es el Estado de México, ahora gobernada por Eruviel Ávila.

Ellos tienen registros de que en un año de 490 homicidios, la autoridad tipificó 115 como feminicidios.

“Cuando hacemos contraste vemos que autoridades reconocen menos feminicidios”.

Explica que en 50 por ciento de los casos los cuerpos fueron dejados en la vía pública, y 40 por ciento murieron a consecuencia de uso de fuerza física o asesinadas con armas punzocortantes, lo que las hace consistentes con las características de feminicidios.

“No se están reconociendo todas las muertes, esto a pesar de que se haya logrado tipificar el feminicidio en la ley”.

A la falta de cifras y una incorrecta tipificación se agrega una política desarticulada de las entidades, y la falta de presupuesto.

Hay discursos, hay instituciones, pero a la hora de aterrizar las políticas hay fallas o carencias, tanto del gobierno federal como de los gobiernos estatales dice Perseo Quiroz, de AI.

Lamenta que se cuente con un instrumento como la Declaratoria de Alerta de Violencia de Género, pero que en cinco años no haya sido usada nunca.

“Para que uno pueda ser evaluado tendríamos que ver cómo funciona en la aplicación pero si lo rechazas aplicar tienes un problema, creas algo que sólo se crea en una letra pero no lo llevas a la practica”.

Lo mismo ocurre en el caso de la Conavim, descabezada desde hace más de seis meses y que funciona con un encargado de despacho.

“Demuestra lo mismo, que no quieres un compromiso porque las instituciones funcionen, los encargados de despacho medio lo sacan pero no lo hacen de manera efectiva, a mí no me preocupa que sea un hombre, sino si tiene o no perspectiva de género, lo que vemos muchas veces es que carecen, aunque sí sería deseable que fuera mujer”.

También dice que aunque se ha hecho tipificación en 29 estados, tampoco se aplica y sólo existe en el plano normativo.

Otro problema lo representa el presupuesto para el combate de violencia contra mujeres, dice la diputada Flor Pedraza, integrante de la Comisión Especial de Feminicidios de la Cámara de Diputados.

De acuerdo con la legisladora panista los recursos destinados para acciones de igualdad sumaban el año pasado 7 mil millones en 65 programas presupuestarios mientas que en 2013 alcanzaron los 18 mil 760 millones distribuidos en 101 programas presupuestarios.

“Quiero señalar que uno de los principales problemas es que todos están enfocados a la erradicación de la violencia contra la mujer pero sólo uno menciona acciones específicas en cuestión de violencia feminicida y me refiero al programa de conversión social que contempla observatorios de violencia social y género.

“Pero desafortunadamente en la práctica este programa no tiene mayores facultades de apoyo a la erradicación del feminicidio, en el fondo no contempla ninguna acción con respecto al feminicidio.

De acuerdo con un estudio de la legisladora, la Conavim tenía menos del 15 por ciento de su presupuesto ejercido hasta septiembre de este año.

RADIOGRAFIA

Feminicidio: es el asesinato de niñas y mujeres cometidas por hombres, por el simple hecho de ser mujeres.

El 25 de noviembre se celebra el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, en honor a las hermanas Miraval, quienes en un día como hoy pero de 1960 fueron asesinadas por órdenes del dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo.

México ocupa el lugar 16 en la incidencia de homicidios contra mujeres en el plano mundial.

De acuerdo con el estudio “Feminicidio en México, aproximación, tendencias y cambios, 1985-2009”, elaborado por el Instituto de las Mujeres, El Colegio de México y otras instituciones:

34 mil 176 defunciones femeninas donde se presume homicidio ocurrieron entre 1985 y 2009

Entre 2008 y 2009 aumentaron los homicidios 69 por ciento con respecto a los años precedentes del estudio.

El estudio revela que la brutalidad es mayor en los últimos años. Más que en los asesinatos de hombres, así como una proporción tres veces más elevada de envenenamiento y quemaduras con sustancias diversas o con fuego.

“En suma, una forma de morir directa y literalmente a manos de su agresor”.

3 mil 139 feminicidios se han registrado en 13 entidades del país, en los últimos 4 años, sin contar el estado de Chihuahua (Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio)

3 mil 149 mujeres desaparecidas en tan sólo 9 estados de la República de acuerdo a las cifras de las Procuradurías, sus edades oscilan entre los 10 y 17 años de edad.

De enero de 2011 a junio de 2012 ocurrieron más de dos mil presuntos feminicidios, en tan sólo 12 estados del país, y han desaparecido 3 mil 939 mujeres en 15 entidades, el 51 por ciento eran mujeres menores de 17 años de edad

En estados como Chihuahua, el número de asesinatos contra mujeres es 15 veces más alto que el promedio mundial. En el país, se cometen 6.4 asesinatos de mujeres por día, de los cuales, 95 por ciento quedan impunes, según datos del informe de Mujeres Premio Nobel y de la Organización de Naciones Unidas.

De acuerdo con el OCNF, 10 estados atraviesan situaciones de crecimiento de homicidios contra mujeres por su condición de serlo. Se trata de Chiapas, Sinaloa, Edomex, Veracruz, Nuevo León, Tamaulipas, Durango, Sonora, Oaxaca y Guerrero.

Amnistía Internacional pide dar prioridad al combate a la violencia contra mujeres especialmente los que tienen un elevado índice de denuncias de asesinatos y ataques contra mujeres y niñas, como Chihuahua, Nuevo León, el estado de México y Oaxaca.

ALERTAS DE GÉNERO

La primera solicitud de Alerta de Violencia de Género fue para Guanajuato en 2009.

La segunda para el Estado de México en diciembre de 2010. Fue rechazada, pero las organizaciones que la presentaron se ampararon y está en litigio.

La tercera para Nuevo León el 13 de enero de 2012.

Para Hidalgo se presentó el 11 de marzo 2013.

En Guanajuato se presentó el 15 de abril de 2013 y organizaciones de la sociedad civil alistan otra.

ALERTAS CIUDADANAS

El pasado 4 de septiembre, la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos (CIDHM), expuso, junto con otros activistas, que desde el año 2000 han sido asesinadas en el estado 533 mujeres por su condición de mujer. En este año sumaban 35 hasta el mes de junio. Solicitaron una alerta pero no ingresó al sistema.

En Chiapas, en junio de este año, la cifra era de 38 feminicidios, mientras que el año pasado en las mismas fechas eran 30, por lo que ONGs crearon un sitio para que, a través de firmas, se hiciera una petición de declaratoria de alerta de género.