El Banxico observó que la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) de mantener sin cambios su política monetaria “propició reducciones de las tasas de interés a lo largo de toda la curva de rendimientos y aumentó el apetito por riesgo en los mercados financieros internacionales”.

El comunicado también abordó las perspectivas para Petróleos Mexicanos, en las que destacó que “es necesario atender el deterioro en la calificación crediticia soberana y de Pemex, así como cumplir las metas fiscales del Paquete Económico para 2019”.

Ciudad de México, 27 de junio (SinEmbargo).- La Junta de Gobierno del Banco de México decidió mantener la tasa de interés de referencia sin cambios, en 8.25 por ciento, por cuarta vez en el año desde el 20 de diciembre cuando la determinó.

“La información disponible sugiere que en el segundo trimestre del año la economía mundial se desaceleró. Lo anterior como reflejo de una moderación del crecimiento de algunas de las principales economías avanzadas y emergentes”, destacó el banco central en un comunicado.

Dentro de la discusión para el establecimiento de las tarifas, un miembro de la Junta votó por reducir el objetivo hasta en 25 puntos base, es decir, situarla en el 8 por ciento, pero las demás personas que conforman el órgano de gobierno no concordaron,

Los miembros de la Junta observaron cierta moderación en las cifras de creación de empleo, además de que las tasas de desempleo en las principales economías se mantienen en niveles bajos. A esto se sumó que la inflación general y subyacente se ha mantenido en niveles reducidos en dichas economías y han disminuido sus expectativas.

“El entorno anterior ha fortalecido la posibilidad de que los bancos centrales de las principales economías adoptarán posturas monetarias más acomodaticias”, afirmó el Banxico.

El Banxico observó que la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) de mantener sin cambios su política monetaria “propició reducciones de las tasas de interés a lo largo de toda la curva de rendimientos y aumentó el apetito por riesgo en los mercados financieros internacionales”.

El comunicado destacó que en la economía internacional persisten riesgos como un posible escalamiento en los conflictos comerciales entre Estados Unidos y China, así como la debilidad de algunas de las principales economías que se puede prolongar más de lo anticipado.

Otro argumento de riesgo en contra de la política económica mexicana es que se intensifiquen riesgos geopolíticos.

“Desde la última decisión de política monetaria, los mercados financieros nacionales mostraron episodios de volatilidad, como consecuencia de la amenaza de la imposición de aranceles a las importaciones de productos mexicanos por parte de Estados Unidos y de las revisiones a la perspectiva o calificación de la deuda soberana y de Pemex por parte de algunas agencias calificadoras”, confirmó el Banxico.

En su cuarta reunión con motivo de la decisión de política monetaria de 2019, Banxico argumentó que en semanas recientes y ante el acuerdo alcanzado entre los Gobiernos de México y Estados Unidos, así como por un mayor apetito por riesgo entre los inversionistas la cotización de la moneda nacional revirtió la depreciación que había presentado

El comunicado también abordó las perspectivas para Petróleos Mexicanos, en las que destacó que “es necesario atender el deterioro en la calificación crediticia soberana y de Pemex, así como cumplir las metas fiscales del Paquete Económico para 2019”.

El fortalecimiento al estado de derecho, el combate a la corrupción y la inseguridad fueron temas centrales para la decisión de la Junta del Banxico.

Pero también observó como riesgo internacional la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos y que se adopten medidas compensatorias para ellos.