La película de Carlos Lenin arribó después de un paso por festivales a las salas de cine para invitar a reflexionar sobre violencia, consecuencia del narcotráfico en México sin tener que mostrarla explícitamente.

Ciudad de México, 28 de abril (SinEmbargo).– Una mirada a las consecuencias de la violencia detonada por el narcotráfico en México es retratada en La Paloma y el Lobo, filme del director Carlos Lenin que estrenó hace unos días en salas de cine.

La película tiene como base la relación entre Carlos (Armando Hernández) y Paloma (Paloma Petra), ambos viven desplazados por la violencia. Ellos intentan sobrevivir en un país donde encuentran este mal en cada rincón, incluso en ellos mismos.

“La violencia está a nuestro alrededor. La propuesta cinematográfica emana de esta necesidad de construir un diálogo, de construir una reflexión, de estar en el presente. Aunque en el presente no estemos viviendo esa violencia sabemos que está ahí, formando parte de nuestro entorno vital todo el tiempo, y a mí eso me parece lamentable”, comenta Carlos Lenin para SinEmbargo.

El director regiomontano, interesado en captar las consecuencias de la violencia que el narcotráfico ha dejado en México a través de su cine, ofrece en su cinta un escenario desolador: Dos amantes que se sostienen sólo de su amor para hacerle frente a un futuro que no parece nada prometedor y no se diferencía mucho del terrible pasado.

Sin sangre, sin pistolas, sin narcos, Carlos Lenin introduce al espectador a la lucha por seguir viviendo pese a todo.

“La violencia a mí no me funciona en este tipo de películas que estoy tratando de construir ahora. No funciona mostrarlas explícitamente para abrir reflexiones. Creo que sí mostramos la violencia explícita funciona meramente como un recurso narrativo cinematográfico que impide la reflexión. Es decir, impacta, seduce, entretiene, por más violenta que sea implica cierto nivel de disfrute que hace que la trama siga avanzando. etcétera. A mí eso no me parece honesto o suficiente cómo autor, prefiero compartir el vacío que genera esta violencia, las consecuencias de la misma y las batallas internas, a veces silenciosas, que nosotros los ciudadanos de a pie, promedio de este país tenemos las formas de realmente lidiar con eso”, explica.

Lenin explica que no se trata de una cuestión de pudor, sino de una convicción autorial y política, donde la violencia explícita no tiene espacio.

“A mí lo que me interesa que suceda al compartir estas historias violentas, terroríficas o desoladoras, es una reflexión o un diálogo, que se aperture esa conversación que nos permita sanar, crecer, pensar o replantear incluso violencias, sus causas y manifestaciones”.

Los diálogos son pocos, los escenarios y atmósferas se sienten inmensos. La soledad de esta pareja es cobijada por el miedo de un pasado que los marcó.

El amor sobrevive en medio de la violencia. Foto: Cortesía para SinEmbargo

Palol¡ma Petra da vida a Paloma. Foto: Cortesía para SinEmbargo

El único recurso explícito que usa Carlos Lenin en la cinta es un audio donde escucha a un hombre gritar al ser torturado. Esta grabación surge de un video real, de los que pasan de celular en celular. El audio, a palabras del director, fue usado sin imágenes para que a través de los gritos se transmitiera el mismo dolor, pero lejos de llegar a ser un espectáculo violento.

“El sonido apelando a algo tan humano, tan elemental como la voz, como el reclamo, como el dolor, no lo puedes acallar uno no puede dejar de escuchar a menos que le bajes el volumen. A mí me parecía que eso podía conectar más directamente con la emoción, con las reflexiones, con el espectador y sentir ese dolor más que ver el espectáculo de la violencia”.

La Paloma y el Lobo llega a salas de cine de la Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara, Tijuana, Toluca, Oaxaca, San Cristobal de las Casas y Guanajuato.

La película fue reconocida en varias competencias como Festival Internacional de Cine de Los Cabos, fue parte de la selección FIC de Morelia, Tulúm, Black Canvas, La Havana Film Festival, y obtuvo el Puma de Plata del FICUNAM.

 

Cines donde está disponible la cinta. Foto: Cortesía para SinEmbargo

 

Póster oficial. Foto: Cortesía para SinEmbargo