Esas montañas de billetes en Nacajuca, Tabasco, presuntamente procedentes de las arcas del gobierno del estado, en una también supuesta corrupción entre el ex Gobernador Granier y su tesorero, son francamente ofensivas, profundamente ofensivas. Y quisiera uno pensar que son la excepción, que ocurrió una sola vez, y que en el resto del país eso no sucede. Sin embargo, esta es sólo la nota de la semana.
Por Ricardo Raphael
MÁS EN Opinión
Puntos y Contrapuntos
Pedro Mellado Rodríguez
El diablo mostró su rostro en Tequila y Teuchitlán, Jalisco
""En el fondo de muchas de estas historias el argumento principal es el miedo, que paraliza a muchos ..."
Fabrizio Mejía Madrid
El PRIAN va a Washington
""A pesar de que sean del PRI y PAN que han pedido que los marines invadan a México, no me esperaba e..."