Ciudad de México, 25 de abril (SinEmbargo).-De nueva cuenta la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) activó este sàbado la Fase 1 de la Contingencia Ambiental luego de que hace unas días la medida se mantuviera durante casi una semana.
En su comunicado, la CAMe detalló que los altos índices de contaminación por los que se activó la medida fue por la alta presencia de ozono en el ambiente.
Pero qué es el ozono y cómo afecta la salud de quiénes respiran este aire contaminado en la Ciudad de México y el Estado de México. Aquí te responderemos todas las dudas al respecto.
¿Qué es el ozono?

Para entender el escenario en el que actualmente nos encontramos lo primero es definir qué es el ozono. De acuerdo con el Centro Nacional de Prevención de Desastres, se trata de un gas que está presente de forma natural en la atmósfera a muy bajas concentraciones.
Este ozono estratosférico puede traer beneficios al formar una capa que nos protege de los dañinos rayos ultravioleta del sol, la famosa capa de ozono, según explica la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés).
El problema viene, precisa la EPA, cuando este ozono llega a nivel de suelo y se convierte en un contaminante atmosférico.
En las grandes ciudades este ozono atmosférico puede formarse en importantes concentraciones a tal grado que afecten a salud de las personas.
Estas grandes concentraciones de ozono se generan debido a la reacción química entre los óxidos de nitrógeno (NOx) y los compuestos orgánicos volátiles (COV) en presencia de luz solar.
Estos NOx y COV son generados principalmente por los vehículos que utilizan combustibles fósiles, fugas de gas LP y gas natural, así como las industrias y las estaciones de gasolina.
¿Cómo afecta el ozono a la salud?

La EPA enlista una serie de afectaciones a la salud que puede ocasionar el ozono dependiendo el nivel de exposición al que se tenga este gas, que puede ser las siguiente:
- Provoca tos y dolor o picazón de garganta.
- Dificulta la respiración profunda y vigorosa y causa dolor al respirar profundamente.
- Inflamar y dañar las vías respiratorias.
- Hacer que los pulmones sean más susceptibles a las infecciones.
- Agrava enfermedades pulmonares como asma, enfisema y bronquitis crónica.
- Aumenta la frecuencia de los ataques de asma.
La EPA explica que algunos de estos efectos se han detectado incluso en personas sanas, pero pueden ser más graves en personas con enfermedades pulmonares como el asma.
Además, puede provocar un aumento del ausentismo escolar, el uso de medicamentos, las visitas al médico y a urgencias, y los ingresos hospitalarios.
La agencia estadounidense explica que hay estudios realizados en lugares con concentraciones elevadas que también indican asociaciones del ozono con muertes por causas respiratorias.
Inclusive la exposición prolongada al ozono está relacionada con el agravamiento del asma y es probable que sea una de las muchas causas de su desarrollo.
¿Quiénes están más expuestos al ozono?

Aunque la exposición a altos niveles de ozono puede afectar a personas sanas, lo cierto es que hay un grupo que puede afectar en mayor medida.
De acuerdo con la EPA, el principal grupo de riesgo al respirar aire con ozono son los niños, los adultos mayores y las personas que realizan actividades al aire libre, especialmente quienes trabajan al aire libre.
Además, las personas con ciertas características genéticas y con una ingesta reducida de ciertos nutrientes, como las vitaminas C y E, corren un mayor riesgo al exponerse al ozono.
Los niños corren el mayor riesgo de exposición al ozono porque sus pulmones aún están en desarrollo y es más probable que realicen actividades al aire libre cuando los niveles de ozono son altos, lo que aumenta su exposición.
¿Qué hacer para evitar los daños por ozono?

Ante un escenario de contingencia ambiental, la CAMe cuenta con una serie de medidas para proteger a la población ante la mala calidad del aire.
Estas recomendaciones son particularmente para los infantes, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades respiratorias y cardiovasculares.
- Evitar hacer actividades cívicas, culturales y de recreo, así como evitar hacer ejercicio al aire libre entre las 13:00 y 19:00 horas.
- Suspender cualquier actividad al aire libre, organizada por instituciones públicas o privadas, en horario comprendido entre las 13:00 y las 19:00 horas.
- Se recomienda posponer los eventos al aire libre, deportivos, culturales o espectáculos masivos, programados entre las 13:00 y las 19:00 horas.
- Se recomienda no fumar, especialmente en espacios cerrados.



