Tras el fallo judicial se registró una ola de ventas de dólares ante el temor de que los cuantiosos reembolsos deriven en un déficit presupuestario.
Ciudad de México, 20 de febrero (SinEmbargo).– Más de 175 mil millones de dólares podrían ser reembolsados por el Gobierno de Donald Trump tras el revés que la Corte Suprema de Estados Unidos (EU) asestó este viernes a su política comercial. Por seis votos contra tres, el máximo tribunal determinó que el mandatario excedió su autoridad al imponer aranceles generalizados a casi todos los socios comerciales del país.
El 12 de enero, Donald Trump advirtió en sus redes sociales que los eventuales reembolsos podrían ascender a cientos de miles de millones de dólares y que ello abriría la puerta a que otros países y empresas frenaran la construcción de nuevas fábricas en Estados Unidos impulsadas a raíz de los aranceles.
“Sería un completo desastre, y casi imposible de pagar para nuestro país”, escribió entonces. “Cualquiera que diga que se puede hacer rápida y fácilmente estaría dando una respuesta falsa, inexacta o totalmente malinterpretada a esta pregunta tan amplia y compleja”.
Una estimación elaborada por economistas del Penn-Wharton Budget Model y difundida por Reuters advierte que más de 175 mil millones de dólares en ingresos arancelarios estarían en riesgo de devolución. El cálculo se basó en un modelo de pronóstico construido desde cero, que incorpora tasas arancelarias por producto y país, así como los gravámenes específicos decretados por Trump, incluidos los aplicados al amparo de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA). Así lo explicó Lysle Boller, economista senior del PWBM, un centro de investigación fiscal no partidista de la Universidad de Pensilvania.
"It would be a complete mess, and almost impossible for our Country to pay... if the Supreme Court rules against the United States of America on this National Security bonanza, WE’RE SCREWED!" - President Donald J. Trump 🇺🇸 pic.twitter.com/0hYpdoP76e
— The White House (@WhiteHouse) January 12, 2026
Por su parte, la firma Capital Economics estimó que, si el Tesoro se ve obligado a emitir reembolsos, el costo rondaría los 120 mil millones de dólares, equivalente a 0.5 por ciento del Producto Interno Bruto. En la opinión disidente, el Juez Brett M. Kavanaugh fue el único que aludió expresamente al proceso de devolución y advirtió que sería un “lío”.
“¿Verán los consumidores parte de ese dinero, dado que finalmente pagaron una parte significativa? Probablemente no. Es poco probable que las empresas emitan reembolsos ni reduzcan precios. Sin embargo, podrían posponer aumentos previstos para este año, especialmente si no pertenecen a sectores que probablemente enfrenten nuevos aranceles de la Casa Blanca”, señaló el análisis de Capital Economics.
De acuerdo con The New York Times, el Tesoro estadounidense ha recaudado más de 200 mil millones de dólares en ingresos arancelarios desde el 2 de abril de 2025, fecha que Trump bautizó como “Día de la Liberación” al anunciar su paquete de gravámenes.
En una proyección elaborada en octubre pasado, el Comité para un Presupuesto Federal Responsable estimó que cerca de 90 mil millones de dólares —de los 195 mil millones recaudados en aranceles durante el primer año del mandato de Trump— podrían ser reembolsados, de acuerdo con datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza. Según el Departamento del Tesoro, el Gobierno federal ingresa más de 30 mil millones de dólares mensuales por concepto de aranceles.

En paralelo, miles de empresas han interpuesto demandas para recuperar alrededor de 150 mil millones de dólares ya cobrados. Entre las compañías que acudieron al Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos se encuentran Costco Wholesale, Revlon, Goodyear Tire y Rubber Company que sostienen que los aranceles impuestos por Trump fueron ilegales al amparo de una ley de 1977 que nunca antes se había utilizado con ese propósito.
Incluso antes de que la Corte Suprema emitiera su fallo, cientos de empresas estadounidenses se habían preparado para solicitar reembolsos arancelarios contratando abogados, presentando demandas o presentando solicitudes oficiales. We Pay the Tariffs, una coalición de más de 800 pequeñas empresas, exigió reembolsos rápidos.
Dan Anthony, director ejecutivo del grupo de defensa We Pay the Tariffs, afirmó que las pequeñas empresas han tenido que solicitar préstamos, congelar contrataciones y cancelar planes de expansión para absorber el impacto de los gravámenes. Con la posibilidad de reembolsos, aseguró, muchas podrán contratar personal, ampliar operaciones y saldar deudas.
"Una victoria legal carece de sentido sin un alivio real para las empresas que pagaron estos aranceles", declaró el grupo en un comunicado. "La única acción responsable del gobierno ahora es establecer un proceso de reembolso rápido, eficiente y automático que devuelva el dinero de los aranceles a las empresas que lo pagaron".
Por su parte, el Secretario del Tesoro, Scott Bessent, señaló a Reuters el 9 de enero que el Gobierno cuenta con recursos suficientes para cubrir los reembolsos, aunque advirtió que los pagos podrían distribuirse a lo largo de varias semanas o incluso un año.
“No será un problema si tenemos que hacerlo, pero les aseguro que si sucede —cosa que no creo— será un despilfarro corporativo”, dijo Bessent. “Costco, que está demandando al Gobierno estadounidense, ¿devolverá el dinero a sus clientes?”.
El Gobernador de California, Gavin Newsom, demócrata cuyo estado demandó al Gobierno federal por los aranceles, instó al Presidente Trump a emitir cheques de reembolso a los estadounidenses afectados por esos cobros.
“Estos aranceles no fueron más que una apropiación ilegal de fondos que elevó los precios y perjudicó a las familias trabajadoras, para poder destruir alianzas de larga data y extorsionarlas”, señaló Newsom en un comunicado dirigido al mandatario.
En la misma línea, Scott Lincicome, vicepresidente del Centro de Estudios de Política Comercial del Instituto Cato y una de las voces conservadoras más visibles en contra de los aranceles, afirmó que el fallo judicial representa un avance, aunque insuficiente. “La decisión del tribunal es una buena noticia para los importadores estadounidenses, la economía estadounidense y el estado de derecho, pero aún queda mucho por hacer”, declaró.
Por su parte, Matthew Ryan, director de estrategia de mercado de la firma global de servicios financieros Ebury, dijo a The New York Times que tras el fallo se registró una ola de ventas de dólares. Según explicó, el movimiento refleja una creciente inquietud fiscal en los mercados, ante el temor de que los cuantiosos reembolsos arancelarios deriven en un déficit presupuestario significativo en Estados Unidos, mayor endeudamiento y un aumento en la emisión de deuda.



