Una mujer nacida en Irán pero adoptada por un militar de EU, está a punto de ser deportada a su país de nacimiento, un país que no reconoce como suyo y que está en guerra.
Ciudad de México, 5 de marzo (SinEmbargo).- Las víctimas por la actual política migratoria del Gobierno de Estados Unidos van en aumento, muchas de ellas sin siquiera tener antecedentes penales. Tal es el caso de una mujer iraní, quien pese a llevar toda su vida viviendo, al menos 50 años, como estadounidense, ahora podría ser deportada al país en donde nació pero no conoce.
Medios estadounidenses dieron a conocer el caso de esta mujer de origen iraní, quien de fue adoptada a los dos años de edad, por un militar estadounidense, sin embargo, bajo las políticas migratorias del mandatario republicano, está a punto de ser deportada a su país de nacimiento, en donde, para empeorar su situación, la Unión Americana junto con Israel acaban de iniciar un conflicto bélico.
La mujer, quien brindó varias entrevistas bajo la condición de anonimato, fue adoptada en 1972, por un oficial militar estadounidense y su esposa de un orfanato en Irán. Un año después fue trasladada a Estados Unidos. Actualmente cuenta con más de 50 años, sólo habla inglés y la única religión que profesa es el cristianismo, lo que significa que su vida estaría en riesgo si es deportada.

“Crecí en una familia estadounidense con un prisionero de guerra, un oficial de la Fuerza Aérea, que se sacrificó por este país. Me eduqué en las escuelas de aquí, pasaba los domingos en la iglesia con mi familia cristiana y mi único idioma es el inglés”, expresó la mujer en una entrevista para el diario español El País.
Fue el pasado 7 de febrero cuando la mujer recibió en su domicilio, en California, una orden de deportación que le envió el Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés), en la que se argumenta que la mujer, quien se desarrolló profesionalmente en Estados Unidos e incluso labora en el sector de la salud, sobrepasó su tiempo como turista, como se estableció en su visa, la cual venció en 1974, cuando ella tenía cuatro años de edad.
“Recibir una carta que me diga ‘no le vamos a permitir identificarse como ciudadano estadounidense’ es realmente doloroso. Es muy triste que este país me dé la espalda después de 50 años de pagar impuestos y contribuir como ciudadana en mi comunidad”, expresó la mujer a El País. “No me imagino ir en estas circunstancias, ya han matado a seis militares estadounidenses”, añadió.
Aunque a los cinco años de edad, la mujer fue adoptada oficialmente, el proceso de naturalización de esa época era distinto al actual y se tenía que hacer por separado, hecho del que la iraní tuvo conocimiento hasta los 38 años, cuando solicitó su pasaporte como estadounidense, mismo que se le negó, debido a que no contaba con alguna prueba de su ciudadanía.
Con sus padres adoptivos fallecidos, la mujer se dio a la tarea de recopilar toda la información que hubiera sobre sus padres y su proceso de adopción, fue en ese momento cuando se enteró que sus familia estadounidense sí solicitó su naturalización como ciudadana norteamericana, sin embargo, no encontró algún documento para comprobar dicho trámite, que en la década de 1970, se tenía que realizar ante la agencia federal de inmigración.
Durante esta búsqueda sólo localizó la carta de un abogado, que data de 1975, en la que éste representante legal asegura que funcionarios de inmigración estaban llevando el caso de la iraní. En la misiva también halló una factura por los servicios del abogado, por lo que la mujer considera que el asunto se concluyó y que los documentos de su naturalización pudieron haberse extraviado durante la digitalización de los mismos.
“Sigo preguntando entre lágrimas: 'No entiendo cómo pudo pasar esto. Soy adoptada. ¿Cómo?'. No lo entiendo”, comentó la mujer al medio NBC 7, en donde recordó los sacrificios que hizo su padre por Estados Unidos, ya que además de desempeñarse como oficial de la Fuerza Aérea con honor, también fue prisionero de guerra durante la Segunda Guerra Mundial.
La mujer se asume y reconoce como una ciudadana estadounidense más, ya que no mantiene ni un recuerdo del corto tiempo que estuvo en Irán, antes de de que fuera adoptada por matrimonio estadounidense y desde que descubrió que no contaba de manera oficial con la ciudadanía norteamericana ha intentado regular su situación, sin éxito, que ahora se agrava ante la posibilidad de que sea deportada al país en donde nació pero al que no la une nada.

“Estoy luchando con todas mis fuerzas para mantener esta vida en Estados Unidos que merezco”, enfatizó la mujer. “Y, como dije, él hizo sacrificios por este país, y es una gran traición para mi padre y para mí misma enviarme de vuelta a un país donde quedé huérfana”, añadió. “No tengo ningún recuerdo [de Irán]. Simplemente me parecía un lugar muy extraño, lejano y peligroso”, dijo para el medio NBC 7.
Además, ha expresado su temor de regresar a Irán, un lugar en donde sería condenada por el hecho de haberse criado con un soldado estadounidense, a lo que se suma que es cristiana, mientras los iraníes se rigen por un Estado musulmán, lo cual también a impactado y reducido los derechos de las mujeres. Este contexto empeora con la guerra que Estados Unidos e Israel acaban de iniciar contra Irán.
“Intento no imaginarme bajándome de un avión”, dijo la mujer a NBC 7. “Ser estadounidense, ser mujer y tener fe... siento que todas esas cosas probablemente me llevarían a la cárcel o algo peor”, agregó durante esa entrevista.
“Simplemente me desconcierta que esté bien enviarme a un país extranjero donde potencialmente podría morir o podría ser encarcelada debido a un error administrativo”, dijo también para la agencia de noticias Associated Press (AP). “Siempre me dije que de ninguna manera este país podría enviar a alguien a la muerte en un país que dejó huérfano. ¿Cómo podría Estados Unidos hacer eso?”, añadió en la misma.
Aunque en el año 2000, el Congreso de Estados Unidos reformó la Ley de Ciudadanía Infantil, con el propósito de que los niños extranjeros adoptados por estadounidenses fuera de la Unión Americana obtuvieran de manera automática esta nacionalidad, la ley sólo aplica para los que nacieron después 27 de febrero de 1983, por lo que todos los que fueron adoptados antes de esta fecha quedaron fuera de la misma. “Nunca imaginé que llegaría a donde está hoy”, dijo la mujer a AP.
El medio NBC 7 entrevistó a Young Kim (R-40th), representante de partes de los condados de Orange y Riverside, quien aseguró afirmó que su oficina, ya tiene conocimiento de la situación de la mujer, aunque dijo que no podía hacer comentarios sobre el caso. "Estamos tratando un tema muy delicado, y eso es algo que compete al Departamento de Justicia, que trabaja en estrecha colaboración con el Departamento de Estado, y no puedo hacer comentarios más allá de la información que tengo", dijo Kim.
Pese a que la mujer considera que el conflicto armado que ha iniciado entre Irán y Estados Unidos, junto con Israel, le pueda favorecer, ya que cree que la Unión Americana no podría “enviar a alguien a un país que están bombardeando y, lo que es peor, a alguien que no tiene ninguna familia allí”, dijo a el diario El País, mantiene el temor por su futuro y teme presentarse a la audiencia que le fue programada para finales de este mes.
Lo anterior ante los arrestos que, como se ha documentado, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) lleva a cabo contra los migrantes que se presentan a dichos procesos. Se siente tan amenazada que, dice, tema salir a trabajar o a ir de compras. “Para mí, es simplemente una promesa incumplida devolver a alguien, que dos gobiernos hayan acordado darle un hogar a un huérfano”, dijo a NBC 7. “Y me siento apátrida. Irán no era mi hogar. Me fui cuando tenía tres años”, subrayó.



