Aunque, tradicionalmente, los estadounidenses apoyan a su Presidente cuando ejecuta operaciones militares, el conflicto en Irán no ha generado simpatía por Trump.
Washington/Ciudad de México, 6 de marzo (SinEmbargo).– Donald Trump vive en un pantano. Si se mueve, se hunde. Es el primer Presidente en la historia de Estados Unidos que va a una guerra sin apoyo popular. Se suponía que el secuestro de Nicolás Maduro en Venezuela y el bombardeo de Irán lo llevaría a mejores niveles de aceptación popular. No sucedió.
“Las guerras suelen perder apoyo público con el tiempo. Trump empezó esta [la de Irán] sin mucho. Al iniciar una campaña militar contra Irán, el Presidente es el primero en tiempos modernos que lleva a Estados Unidos a la guerra sin el respaldo del público”, dice hoy The New York Times. Todos los ponderados así lo confirman.
El promedio de Real Clear Polling, un sitio que analiza encuestas pero que es frecuentemente vinculado a Trump, dice que el porcentaje de estadounidenses que están a favor de su Presidente ha bajado hasta 43.4. Mientras, un 54.6 por ciento lo rechaza. El promedio de The New York Times coloca a Trump en un 41 por ciento de aceptación, mientras que los que lo rechazan topa el 56 por ciento. The Economist dice que 410 días después del inicio del mandato, el índice de aprobación neta del Presidente es de -19, 0.6 puntos menos que la semana pasada. El 38 por ciento lo aprueba, y un 58 por ciento lo desaprueba. Los indecisos son nada: cuatro por ciento.
Peter Baker, un periodista que ha cubierto la situación de los presidentes en guerra desde la intervención de Bill Clinton en los Balcanes en los años 1990, dice: “Al Presidente Trump le gusta afirmar que ha logrado cosas que ningún otro Presidente ha logrado. Con el inicio de su ataque militar contra Irán, ha alcanzado otra distinción: es el primer Presidente en la era de las encuestas modernas que lleva a Estados Unidos a la guerra sin el apoyo del público”.
Tradicionalmente, explica el periodista, los estadounidenses respaldan a su Presidente cuando ordena a sus tropas entrar en combate, generalmente apoyándolo a menos que la situación se prolongue, las bajas aumenten y la victoria parezca cada vez más esquiva. Con la guerra de Trump contra Irán, el público se ha saltado la fase de apoyo al Presidente.
“El apoyo a su feroz bombardeo de Irán ha oscilado entre el 27 por ciento en una encuesta de Reuters/Ipsos y el 41 por ciento en una encuesta de CNN, muy por debajo del respaldo público que disfrutaron inicialmente sus predecesores cuando emplearon la fuerza en el extranjero. Dado que las guerras tienden a perder popularidad con el tiempo, la respuesta negativa inicial presagia desafíos políticos para Trump y sus correligionarios republicanos cuanto más se prolongue la lucha”, dice Baker en su texto de The New York Times este viernes.
El periodista dice que la oposición es reveladora sobre este momento particular de la historia estadounidense. “Un país ya cansado de décadas de combate en Oriente Medio ha mostrado poco interés en otra aventura en el extranjero. Y la profunda polarización de la política estadounidense solo dificulta la construcción de apoyo entre las distintas líneas. Incluso a algunos estadounidenses que simpatizan con el objetivo de derrocar al gobierno represivo y terrorista de Teherán les resulta difícil aceptar a Trump como comandante en jefe”, agrega.
Además, a diferencia de sus predecesores, Trump no ha hecho mucho para convencer a la opinión pública, “renunciando a las herramientas habituales de su cargo para explicar a los estadounidenses qué está haciendo, por qué lo hace y cómo terminará. En cambio, él y su administración han ofrecido versiones contradictorias sobre los motivos de esta decisión y cómo sería una victoria”.
The Economist dice en su ponderado que en su discurso sobre el estado de la Unión del 24 de febrero, Donald Trump se jactó de que Estados Unidos había dado un giro histórico. El índice de aprobación neta del Presidente, que cayó esta semana a -19, sugiere que los estadounidenses no están convencidos.
“La encuesta se realizó principalmente después de que la administración Trump lanzara un ataque aéreo, junto con Israel, contra Irán. Las primeras encuestas sugieren que la guerra es impopular. Según una encuesta de The Economist/YouGov realizada una semana antes de los primeros ataques, solo el 27 por ciento de los estadounidenses estaba a favor de un ataque. Sin embargo, la gestión de la política nacional por parte del Presidente también lo está lastrando”, agrega la publicación británica.
Los estadounidenses están especialmente descontentos con la forma en que la administración Trump ha llevado a cabo su ofensiva contra la inmigración, agrega The Economist: “Los demócratas están bloqueando el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional, responsable de la aplicación de las leyes migratorias. El gobierno ha estado parcialmente paralizado desde el 14 de febrero”.
Las encuestas no reflejan todavía la caída de Kristi Noem, Secretaria de Seguridad Nacional, quien fue despedida por el Presidente Trump el jueves. Noem atrajo una atención negativa hacia la Casa Blanca.



