EU e Israel bombardean la economía global, de Vietnam a Europa y de India a Canadá

12/03/2026 - 4:17 pm

A pesar de que el republicano ha tratado de minimizar el aumento en los precios del crudo, los efectos de la guerra en Irán ya han pegado a hogares y empresas en todo el mundo.

Washington/Ciudad de México, 12 de marzo (SinEmbargo).– Los precios del petróleo alcanzaron otra vez los 100 dólares por barril y las acciones estadounidenses cayeron. Los futuros del crudo Brent han subido un 9.2 por ciento después de que el Presidente Donald Trump afirmara que impedir que el régimen iraní adquiera armas nucleares “era una prioridad mayor” que estabilizar precios. Luego, los mercados en cascada: el índice Dow Jones cayó 739 puntos, o 1.6 por ciento; el S&P 500 se desplomó 1.5 por ciento y el Nasdaq Composite hasta 1.8 por ciento.

Las esperanzas de restablecer rápidamente el flujo de petróleo a través del Estrecho de Ormuz se desvanecieron. El nuevo líder de Irán ha prometido mantener cerrada la ruta petrolera y siete buques fueron atacados en un día. Esto aumenta las preocupaciones al tiempo que un informe de la agencia semioficial de noticias iraní Fars señala que grupos respaldados por Irán podrían cerrar un cruce que controla el tráfico de buques que acceden al Canal de Suez a través del Mar Rojo.

En Londres, Patricia Cohen escribe: “Las bombas están explotando en Irán y Oriente Medio, pero sus consecuencias están sacudiendo hogares y empresas en barrios de todo el mundo. En Kansas, los compradores de vivienda vieron cómo las tasas hipotecarias a 30 años superaban el seis por ciento esta semana. En el oeste de la India, las familias que lloraban la muerte de un ser querido descubrieron que los crematorios de gas habían cerrado temporalmente. En Hanói, Vietnam, los dueños de gasolineras colocaron carteles de ‘agotado’. En Kenia, los productores y comerciantes de té temían que sus exportaciones a Irán se pudrieran en el muelle. Y en Estados Unidos, Canadá, Europa, Gran Bretaña y México, los agricultores palidecieron ante el aumento repentino del precio de los fertilizantes”.

“La creciente guerra en Irán ha asestado un duro golpe a una economía mundial que ya había sido golpeada por el colapso del orden comercial internacional, la guerra en Ucrania y las caóticas políticas del Presidente Trump”, dice en su texto en The New York Times.

The Wall Street Journal alerta, además, sobre un aumento en el precio de los fertilizantes alimentado por la guerra está resonando desde Wall Street hasta el corazón de Estados Unidos, haciendo subir las acciones de los productores y obligando a los agricultores a tomar decisiones difíciles antes de la temporada de siembra de primavera. Los inversionistas apuestan a que los fabricantes de fertilizantes estadounidenses podrán ganar cuota de mercado mientras la producción de los productores de Oriente Medio no puede salir del Golfo Pérsico, y que sus márgenes de beneficio se ampliarán gracias al acceso a gas natural más barato que el de sus competidores extranjeros, detalla el diario.

En El País, Trinidad Deiros Bronte y Macarena Vidal Liy, corresponsales en Jerusalén y Washington respectivamente, dicen este jueves: “Irán ha puesto en jaque a los mercados energéticos al encender el ventilador del caos, al tiempo que sigue respondiendo a las arremetidas de Israel y Estados Unidos a pesar de su palmaria inferioridad militar. Casi dos semanas después del inicio de la ofensiva militar de EU e Israel, el 28 de febrero, varios ataques atribuidos a Irán han alcanzado ya seis barcos en el golfo Pérsico; este mismo jueves, dos en el puerto iraquí de Basora y un buque portacontenedores en aguas de Emiratos Árabes Unidos”.

Esos tres barcos se suman a los tres cargueros atacados el miércoles, agregan. “Esta escalada ha sucedido el mismo día en que se ha divulgado el primer mensaje del nuevo líder supremo iraní desde su designación el pasado domingo. Mojtaba Jameneí ha llamado a vengar a los ‘mártires’ (las víctimas de la guerra) y asegurado que el cierre del estrecho de Ormuz debe continuar ‘como una herramienta para presionar al enemigo’”.

El discurso del nuevo mandatario, de 56 años, ha sido desafiante y su tono el del cierre de filas. El mensaje no lo ha transmitido él directamente ni los iraníes han visto ni oído al nuevo jefe de Estado en persona, ni siquiera en un vídeo. Una presentadora de la televisión oficial iraní ha leído sus palabras con una fotografía suya con la bandera tricolor del país como fondo.

Kailyn Rhone escribe desde Nueva York: “Las tasas hipotecarias en Estados Unidos están subiendo nuevamente, poniendo fin, por el momento, a una caída que había ofrecido esperanza a los compradores de viviendas que luchaban por costear una vivienda. La tasa hipotecaria fija promedio a 30 años en Estados Unidos subió al 6.11 por ciento, según informó el jueves el gigante hipotecario Freddie Mac, la segunda semana consecutiva de subidas. A finales de febrero, el promedio había caído por debajo del seis por ciento por primera vez en años, lo que aumentó la confianza entre compradores y vendedores de que el mercado, paralizado durante tanto tiempo, podría finalmente comenzar a relajarse”.

Días después, Estados Unidos e Israel atacaron a Irán, lo que desencadenó una crisis energética y generó nuevas preocupaciones inflacionarias en los mercados financieros, agrega la periodista de The New York Times. El resultado fue un aumento en el rendimiento de los bonos del gobierno y una disminución de las expectativas de recortes de tasas de interés a finales de este año. El rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años, que actúa como un tipo de interés de referencia general que sustenta el mercado hipotecario estadounidense, subió al 4.25 por ciento el jueves, desde menos del cuatro por ciento antes del inicio de la guerra.

Caitlin McCabe lo explica en The Wall Street Journal: “El rendimiento de los bonos subió porque los inversores anticiparon una mayor probabilidad de que no haya recortes en los tipos de interés este año. El rendimiento del bono del Tesoro a dos años cerró el jueves en el 3.759 por ciento, frente al 3.634 por ciento del miércoles, lo que marca su mayor incremento diario desde mayo pasado. El rendimiento del bono a 10 años se acercó al 4.3 por ciento”.

Síguenos en nuestros canales
Redacción/SinEmbargo

Redacción/SinEmbargo

Lo dice el reportero