Ciudad de México, 17 de abril (SinEmbargo).– Las crónicas dicen que estos días, la capital china, Pekín, desplegó sus encantos y las banderas de China y España. Pedro Sánchez hizo su cuarto viaje a China en los últimos cuatro años.
“Ante la disrupción global que ha provocado Donald Trump, y la necesidad de afianzar nuevos mercados y diversificar ingresos, La Moncloa [sede del Gobierno español] considera Asia como un punto vital en esa política de abrir nuevas ventanas. China y la India emergen como socios claves. De ahí que la estrategia de Sánchez, ideada y trabajada desde hace años, sea la de colocar a nuestro país como puente entre el gigante asiático y la Unión Europea. Un rol que ha querido acrecentar con esta visita y que, en cierta medida, ya le otorga Xi Jinping, quien en el encuentro este martes entre ambos líderes en el Gran Palacio del Pueblo señaló que China y España ‘han avanzado de manera sostenida aportando así estabilidad a las relaciones entre China y la Unión Europea’”, dijo El Mundo, un diario vinculado a la derecha española, en un texto de Raúl Piña desde Pekín.
Sánchez quiere verse como antagonista de Donald Trump. “El teléfono rojo entre Madrid y Pekín goza de mucha más cobertura y amplificación. Las decisiones del Presidente de Estados Unidos, tanto económicas (aranceles) como militares, han hecho que China cobre aún más importancia y se haya desatado una carrera por lograr una posición de privilegio, ante la incertidumbre y el desconcierto que genera la administración estadounidense”, agrega el texto.
Hoy, con el presidente Xi Jinping he constatado que el vínculo entre España y China sale reforzado tras este viaje oficial.
En un mundo cada vez más incierto, España apuesta por una relación UE-China basada en la confianza, el diálogo y la estabilidad.
Debemos seguir avanzando… pic.twitter.com/3nhZ0AWYcA
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) April 14, 2026
Los estallidos, los amagos y la lengua suelta de Trump ha revertido los vínculos construidos en más de 70 años por Estados Unidos con el mundo. Y mientras, China trabaja para recoger del suelo los pedazos del viejo régimen multilateral.
Rebecca Choong Wilkins, de la agencia internacional Bloomberg, dice que Xi ha mantenido al menos cinco encuentros privados de alto nivel esta semana. “Se trata del ritmo más acelerado desde julio de 2024. Xi Jinping está concluyendo una semana inusualmente ajetreada de actividad diplomática en Pekín, lo que demuestra el ferviente interés de los líderes mundiales por desarrollar lazos con China mientras Estados Unidos se encuentra inmerso en un conflicto con Irán”. En su lista de encuentros están Sánchez y el príncipe heredero de Abu Dabi, el jeque Khaled bin Mohammed. Luego vio al Presidente de Vietnam, To Lam. Y el Ministro de Asuntos Exteriores de Italia visitó Pekín.
“Xi ha posicionado a su nación como fuente de estabilidad y baluarte del respeto a las normas internacionales, en el contexto de la amenaza del Presidente Donald Trump de bombardear Irán hasta reducirlo a la Edad de Piedra. Queda por ver si los líderes chinos, que durante mucho tiempo han prometido beneficios derivados de una mayor integración con la segunda economía mundial, ofrecerán ayuda concreta a los países que afrontan la actual crisis energética”, agrega Choong Wilkins.
En cambio, Trump atacó a sus antiguos aliados como la italiana Giorgia Meloni y el británico Keir Starmer. Arremetió contra el Papa León XIV, calificando al popular y carismático líder espiritual de “terrible para la política exterior”.
“Los líderes mundiales han intentado coordinarse sin la presencia de Estados Unidos. Starmer viajará a París el viernes para celebrar una videoconferencia junto al Presidente francés Emmanuel Macron, que reunirá a una coalición de aproximadamente 40 países que trabajan para restablecer el libre tránsito por el Estrecho de Ormuz. Corea del Sur, Japón y Australia ya han participado en esta iniciativa, cuyo objetivo es apoyar un alto el fuego”, agrega Bloomberg.
Incluso Japón, incondicional de Estados Unidos, ya ha mostrado una gran disposición para inyectar fondos. Esta semana, la Primera Ministra Sanae Takaichi prometió un paquete financiero de 10 mil millones de dólares para ayudar a los países del sudeste asiático a afrontar el vertiginoso aumento de los precios del petróleo.
Asia primero
El distanciamiento de Estados Unidos con Asia se ha acelerado con la guerra en Irán. Hasta el año pasado, los aliados y socios estratégicos de Estados Unidos en Asia evitaron comprar petróleo ruso para cumplir con las sanciones occidentales. Y muchos mantuvieron interacciones limitadas con Irán, otro importante productor. La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ha trastocado esa dinámica, dice hoy The New York Times.
“Para muchos países asiáticos que aún sufren las consecuencias de la crisis petrolera provocada por la guerra, conseguir una reunión o una llamada telefónica con funcionarios en Moscú y Teherán es ahora una prioridad absoluta. El lunes, un enviado especial de Corea del Sur comenzó a reunirse con funcionarios en Irán para discutir el destino de los buques surcoreanos atrapados en el Golfo Pérsico. Ese mismo día, el Presidente de Indonesia, Prabowo Subianto, llegó a Moscú para comprar petróleo”, explica el diario.

Antes de la guerra, aproximadamente el 80 por ciento del petróleo que transitaba por el estrecho de Ormuz se destinaba a Asia. “La repentina escasez provocada por la guerra ha obligado a países con escasas reservas petrolíferas, como Filipinas, a buscar desesperadamente la manera de reforzar sus suministros. Muchos líderes de la región están recurriendo a los adversarios de Estados Unidos para satisfacer sus necesidades, mientras el Presidente Trump envía señales contradictorias sobre la duración de la guerra. Esto significa que, para algunos países de Asia, el petróleo de Irán y Rusia regresa por primera vez en años, luego de que Washington suspendiera algunas sanciones contra sus rivales”.
El mes pasado, Filipinas recibió su primer cargamento de crudo ruso en cinco años. Esta semana, el crudo iraní regresó oficialmente a la India tras una pausa de siete años.
Alianza China-Rusia
Apenas el miércoles, Xi Jinping pidió una coordinación estratégica más estrecha y fuerte entre China y Rusia para “defender firmemente sus intereses legítimos y salvaguardar la unidad de los países del Sur Global”, según la agencia oficial china, Xinhua.
Xi hizo estos comentarios durante una reunión en Beijing con el Ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov. Hablaron del “entorno internacional cambiante y turbulento”. Xi hizo un llamado a los dos países para que asuman sus responsabilidades como grandes países y miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
El presidente chino, Xi Jinping, pide hoy miércoles una coordinación estratégica más estrecha y fuerte entre China y Rusia para defender firmemente sus intereses legítimos y salvaguardar la unidad de los países del Sur Global https://t.co/aimKdPc06s pic.twitter.com/A1q3XjAJad
— China Xinhua Español (@XHespanol) April 15, 2026
“De igual modo –agrega Xinhua–, las instó a reforzar la cooperación multilateral, defender y practicar firmemente el multilateralismo, unir esfuerzos orientados a reavivar la autoridad y vitalidad de la ONU, participar en una coordinación y cooperación más estrechas en el marco de la Organización de Cooperación de Shanghai y del bloque BRICS, e impulsar el desarrollo del orden internacional en una dirección más justa y razonable. Al transmitir los sinceros saludos y buenos deseos de Vladimir Putin a Xi, Lavrov dijo que, bajo la guía estratégica de los dos jefes de Estado, las relaciones entre Rusia y China han mostrado un alto grado de resiliencia en medio de un entorno externo complejo”.
China ha hecho un mayor esfuerzo regional para acercarse a las naciones que Estados Unidos tenía de su lado. Apenas hace dos días, Xi pidió al Presidente de Vietnam, To Lam, deben defender “los principios de paz, desarrollo, cooperación y beneficio mutuo y trabajar juntos para oponerse al unilateralismo y al proteccionismo”.



