Ciudad de México, 19 de abril (Sin Embargo).- El Presidente de Estados Unidos (EU), Donald Trump habría “gritado a sus asesores durante horas” tras enterarse del derribo en Irán de un avión caza F-15 estadounidense a inicios de abril, así como de la desaparición de sus dos pilotos en territorio enemigo, de acuerdo con un reportaje del diario The Wall Street Journal.
“Según un alto funcionario del gobierno, los asesores mantuvieron al Presidente fuera de la sala mientras recibían actualizaciones minuto a minuto, pues creían que su impaciencia no sería útil; en cambio, lo mantenían informado en los momentos clave”, detalló la investigación firmada por los periodistas Josh Dawsey y Annie Linskey.
De acuerdo con fuentes del medio, el mandatario estadounidense temía que la situación derivara en un escenario similar a la crisis de 1979, cuando estudiantes iraníes tomaron como rehenes a 66 empleados y diplomáticos de la Embajada de EU en Teherán.
Trump ordena rescate y eleva el tono contra Irán
Donald Trump exigió al Ejército estadounidense que rescatara de inmediato a los pilotos desaparecidos, pese a las limitaciones operativas derivadas de la ausencia de presencia militar de Estados Unidos en Irán. El trabajo periodístico explica que esta situación obligó a diseñar una estrategia para ingresar a un territorio altamente hostil sin ser detectados por las fuerzas de Teherán.
“Los asesores mantuvieron al presidente fuera de la sala mientras recibían actualizaciones minuto a minuto, pues creían que su impaciencia no sería útil; en cambio, lo mantenían informado en los momentos clave”, afirmó The Wall Street Journal.
El reporte señala que uno de los aviadores fue rescatado rápidamente; sin embargo, no fue sino hasta la noche del sábado 4 de abril cuando Trump recibió la confirmación de que el segundo piloto había sido recuperado en una operación de alto riesgo. Lo que pudo convertirse en uno de los episodios más críticos de sus mandatos terminó sin mayores consecuencias.
“Un presidente que disfruta del drama está llevando una versión aún más intensa de su enfoque poco convencional y maximalista a una nueva situación: la guerra. Oscila entre posturas beligerantes y conciliadoras, y entre bastidores lidia con las consecuencias de que las cosas puedan salir muy mal”, añadió el medio.
Al mismo tiempo, el texto describe a un mandatario que por momentos pierde el enfoque, alternando la gestión de la crisis con asuntos internos, como planes para remodelaciones en la Casa Blanca o actividades de recaudación política.
“Trump está lidiando con su propio temor a ordenar el envío de tropas a zonas de peligro donde algunas resultarán heridas y otras no regresarán a casa, al igual que otros presidentes que han estado en guerra”, puntualizó el diario estadounidense según sus fuentes citadas.
Además se sostiene que el republicano ha emitido mensajes de alto riesgo sin consultar previamente a su equipo de seguridad nacional, incluida una publicación en la que planteó la destrucción de la civilización iraní como una forma de presión. De acuerdo con el diario, Trump considera que proyectar una imagen de inestabilidad podría empujar a Teherán a negociar en mejores términos.
— U.S. Central Command (@CENTCOM) April 19, 2026
"En un momento dado, incluso llegó a considerar la posibilidad de otorgarse a sí mismo la máxima condecoración militar del país, la Medalla de Honor", expuso la investigación de WSJ.
Pese a ello, fuentes oficiales señalaron que el mandatario mantiene un seguimiento minucioso del desarrollo de la guerra, utilizando como principal indicador la cantidad de objetivos iraníes destruidos, en un intento por medir el avance de su estrategia.



