Ciudad de México, 23 de abril (SinEmbargo).- La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio de los Estados Unidos (NASA, por sus siglas en inglés) reveló que el asteroide Apophis, considerado como potencialmente peligroso, pasará a 31 mil 600 kilómetros (km) de la Tierra el 13 de abril de 2029, descartando cualquier posibilidad de coalición con el planeta.
"Cuando se descubrió Apophis en 2004, parecía que el asteroide podría impactar la Tierra en las próximas décadas. Los astrónomos siguieron de cerca el asteroide, y ahora la NASA confía en que no existe riesgo de que Apophis impacte nuestro planeta durante al menos 100 años", explica la página oficial de la NASA.
La visita de Aphophis a nuestro planeta en 2029 representará una oportunidad muy importante para los astrónomos, pues será el asteroide más grande, con un diámetro medio de 340 metros y un eje mayor de al menos 450 metros, que podrá estudiarse con la tecnología actual a una distancia menor que la que existe entre la Tierra y la Luna.
El escalofriante descubrimiento de Apophis

La noche del 19 de junio de 2004, los astrónomos Roy Tucker, David Tholen y Fabrizio Bernardio observaron el asteroide 99942 Apophis desde el Observatorio Nacional de Kitt Peak, en Arizona. Sin embargo, su hallazgo inicial fue accidentado; debido a las condiciones climáticas y a fallas técnicas, el equipo sólo pudo observar el objeto durante dos noches antes de perderle el rastro.
Al localizarlo de nuevo, Apophis desató una alarma sin precedentes en la comunidad científica y en el público general. Al analizar los primeros datos de su órbita, los sistemas de monitoreo de la NASA y la ESA calcularon una probabilidad de impacto de hasta un 2.7 por ciento para el año 2029. Esta cifra, asombrosamente alta para un objeto de más de 300 metros, lo colocó en el nivel 4 de la Escala de Turín que determina el peligro potencial de los asteroides. En ese momento, se temía seriamente que el impacto pudiera causar una catástrofe regional devastadora, equivalente a miles de bombas atómicas.
A medida que se obtuvieron más imágenes de archivo y mediciones de radar, el panorama cambió drásticamente. Los científicos descubrieron que, si bien el asteroide pasaría extremadamente cerca (por debajo de la órbita de muchos satélites), la gravedad de la Tierra desviaría su trayectoria sin llegar a colisionar.

La misión de la NASA para estudiar el asteroide
La misión OSIRIS-APEX es la continuación de la exitosa misión OSIRIS-REx, que recolectó muestras del asteroide Bennu en 2023. En lugar de retirar la nave después de entregar las muestras a la Tierra, la NASA decidió aprovechar que el vehículo estaba en excelentes condiciones para estudiar la visita de Apophis en 2029.
El dispositivo llegará a su destino en junio de 2029, apenas unas semanas después de que el asteroide pase cerca de nosotros, y estará 18 meses cartografiando su superficie y analizando su composición química. Se espera que la gravedad terrestre provoque "terremotos" en Apophis, desplazando rocas y polvo o incluso cambiando la forma en que gira.
Una de las maniobras más espectaculares de la misión ocurrirá al final. Al acercarse al asteroide, la nave desprenderá un potente chorro de gas que levantará las capas superiores de polvo y rocas sueltas (regolito), permitiendo a los científicos observar el material que ha estado oculto bajo la superficie durante millones de años.



