Ciudad de México, 27 de abril (SinEmbargo).– José Luis Rodríguez Zapatero, el Presidente del Gobierno español entre 2004 y 2011, es conocido por promover alianzas y llamados a políticos progresistas de todo el mundo para trabajar juntos y hacer frente a los gobiernos de derecha que de igual forma se organizan desde hace meses en distintas cumbres. Su postura destaca porque, aunque se muestra como un defensor de la democracia y la izquierda, durante su gobierno defendió intereses empresariales y respaldó a políticos conservadores, como el expresidente de México Felipe Calderón Hinojosa.
Juan Carlos Monedero, cofundador del Partido Podemos y amigo del expresidente español, consideró que si bien Zapatero defiende causas de izquierda lo ha hecho desde una postura moderada, por eso es impensable que se pronuncie contra gobiernos como los de los expresidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.
"No va a ser fácil que, por ejemplo, él cuestione a un personaje como Felipe Calderón y que públicamente diga que le parece mal que Iberdrola lo contratara porque es un insulto que una empresa multinacional compre los servicios de un Presidente que tiene información cualificada que puede beneficiar a esa compañía. Él nunca va a criticar eso, ni va a criticar que la mano derecha de Felipe Calderón era un narco, ni va a entrar a cuestionar la corrupción de Peña Nieto. Entonces, bueno, es lo más progresista que puede dar la socialdemocracia existente. Entonces, él se mueve dentro de lo tolerable sin que ninguna fiebre izquierdista le saque de ese lugar moderado que le corresponde a la socialdemocracia", expuso en entrevista para el programa "Close Up", que se transmite en los canales SinEmbargo Al Aire y Estudio B, en YouTube.

Rodríguez Zapatero gobernó en el mismo periodo que el expresidente Calderón Hinojosa (2006-2012). En esos años, empresas energéticas españolas hicieron grandes negocios en México, como en la caso de Iberdrola Generación, que llegó al país en la década de los noventa, pero despegó durante el sexenio de Calderón, al convertirse en la principal generadora de energía eléctrica privada en el país mediante contratos con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), a la par de que Calderón extinguió la Compañía de Luz y Fuerza.
En julio de 2016, la filial estadounidense de Iberdrola, Avangrid, sumó a su Consejo de Administración a Calderón, quien como consejero independiente recibió una compensación de 465 mil dólares de 2016 a 2018, una cifra que equivale a más de 9 millones 617 mil pesos actuales.
El 17 de abril de este año, mientras la Presidenta Claudia Sheinbaum participó en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia en Barcelona, junto a los presidente Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), Gustavo Petro (Colombia) y Pedro Sánchez (España), Rodríguez Zapatero participó en el Cumbre Movilización Global Progresista celebrada en la misma ciudad, ahí llamó a todos los "progresistas del mundo" a movilizarse porque, dijo, se trata de "decidir y nos estamos jugando qué siglo XXI queremos después de estos primeros 25 años".
El exsecretario del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) también destacó el papel de México en los movimientos progresistas de América Latina. Durante los últimos dos gobiernos ha respaldado las políticas del expresidente Andrés Manuel López Obrador y ahora el de Claudia Sheinbaum. Aunque en 2006 fue controversial su postura como presidente ante los resultados electorales en México.
Zapatero y sus posturas con gobiernos de México
En la elección del 2 de julio de 2006, Andrés Manuel López Obrador, candidato de los partidos de la Revolución Democrática (PRD), del Trabajo (PT) y Convergencia y sus seguidores denunciaron un fraude electoral; realizaron protestas masivas, como un plantón instalado en la Avenida Reforma de la Ciudad de México. También exigieron el conteo de votos porque la diferencia que reportó el Instituto Federal Electoral entre López Obrador y Felipe Calderón, el candidato del Partido Acción Nacional (PAN), fue de 0.56 por ciento.
El 7 de julio de 2006, menos de una semana después de este proceso electoral tan cuestionado y antes de que el Tribunal Electoral declarara a un ganador oficial, el entonces Presidente José Luis Rodríguez Zapatero se comunicó con Felipe Calderón, el candidato de la derecha, para felicitarlo y reconocer su triunfo.
En esa ocasión, fuentes de su gobierno argumentaron a la agencia Europa Press que lo hizo horas después de que el Instituto Federal Electoral anunció que Calderón sumó más votos, como una muestra de interés para reforzar la relación bilateral, los interés económicos y luego de saber que otros presidentes también lo habían felicitado. Así, Rodríguez Zapatero se sumó a al Presidente estadounidense George Bush y el colombiano Álvaro Uribe como los gobernantes que reconocieron como ganador a Felipe Calderón pese a las dudas e irregularidades que en ese momento se exponían en México.
La coalición "Por el Bien de Todos" (PRD-PT-Convergencia) se pronunció en contra, consideró que la actitud del Gobierno español fue "apresurada" e "inoportuna" y la calificó como una manera de interferir en el proceso legal que aún debía ser validado por el Tribunal Electoral. Simpatizantes de la izquierda mexicana criticaron la falta de congruencia de Rodríguez Zapatero, que llegó al gobierno nombrándose democrático, y plantearon que dejó claro su interés por defender los intereses económicos de España.
En España, la coalición de partidos Izquierda Unida pidió explicaciones formales al Gobierno de Zapatero en el Congreso; le cuestionó cuáles fueron los motivos para una felicitación tan rápida cuando sabían que la situación en México era de "extrema delicadeza" y criticaron que Zapatero no esperara a que se resolvieran las impugnaciones legales. Durante su sexenio, Felipe Calderón y Zapatero mantuvieron al menos tres encuentros bilaterales.

Años después, y ya como Presidente de México, López Obrador mencionó a Rodríguez Zapatero en varias ocasiones. El 9 de noviembre de 2020 calificó como una imprudencia que felicitará a Felipe Calderón antes del cómputo del Tribunal Electoral. La opinión la dio a unos días de la elección en Estados Unidos, cuando se le cuestionó por qué aún no felicitaba a Joe Biden por su triunfo.
"En el caso nuestro yo recuerdo el 2006 también por la política de los diplomáticos, que a veces son muy afanositos. Armaron todo para que empezarán a llover las felicitaciones, y se dio el caso que todavía no se contaban los votos, no había una decisión en México y el Presidente Zapatero ya estaba felicitando a Calderón. Una imprudencia. Entonces, ¿por qué no esperar?, ¿cuál es es la prisa?", dijo desde Palacio Nacional en su conferencia matutina.
Antes, en febrero de 2020, Rodríguez Zapatero, señaló que el Gobierno de AMLO estaba logrando “una transformación de México”. Esto lo dijo durante su participación en la primera Asamblea de Legisladores que impulsan la Cuarta Transformación.
“Creo que está haciendo una transformación en el ámbito de los derechos sociales, de la lucha por la institucionalidad, en el ámbito de la política fiscal está cambiando México [...] Cuarta transformación. ¿Cómo la vemos desde el pueblo? Con simpatía, claro. Con afecto, por supuesto. Es una gran esperanza, oxígeno para tantos demócratas, para tantos progresistas del mundo. Oxígeno para la democracia como concepto, porque es seguramente México el país más importante del mundo que vive una alternativa a la democracia desde la democracia. A la democracia gastada, oxidada, por una democracia viva, renovada, fuerte, joven. Y por tanto la experiencia es extraordinaria”, expuso.
El 1 diciembre de 2021, José Luis Rodríguez Zapatero habló sobre la petición que hizo el Presidente AMLO al Gobierno de España para que se disculpara por la violaciones a derechos cometidas durante el periodo de la conquista, opinó que podría representar “un importante debate intelectual y sentimental”, y lo invitó a dialogar sobre el tema.
Esta postura contrastó con la respuesta que dio desde marzo de 2019 el Gobierno español del Presidente Pedro Sánchez, del PSOE, el mismo partido que Rodríguez Zapatero, cuando López Obrador le pidió en una carta al rey Felipe VI que España reconociera las violaciones a derechos cometidas durante esa época de la historia en México, también le pidió se disculpara para que el año 2021 fuera “el año de la reconciliación histórica”. La disculpa no llegó.
"El Gobierno de España lamenta profundamente que se haya hecho pública la carta que el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos dirigió a su majestad el Rey el pasado 1 de marzo, cuyo contenido rechazamos con toda firmeza", expuso en esa ocasión el Ministerio de Exteriores.
Desde entonces, la relación entre el gobierno de México y España cambió, algo que sorprendió porque sólo dos mese antes, en enero de 2019, Sánchez fue la primera visita oficial del Presidente López Obrador y en esa visita destacó los lazos que unen a ambos países, como la recepción de miles de personas que llegaron exiliadas a México huyendo de la guerra civil española, una política impulsada por el expresidente Lázaro Cárdenas.

Actualmente, Pedro Sánchez y Zapatero, representantes de la izquierda española, han reforzado su relación con el Gobierno de México. Sánchez pasó de calificar de "inaceptable” el que Sheinbaum no invitara al rey Felipe VI a su toma de posesión en 2024 a asegurar que trabajarán para estrechar los lazos culturales, económicos y sociales con México, esto lo dijo en el marco de la reunión En Defensa de la Democracia el 18 de abril de 2026.
He conversado con la presidenta @Claudiashein sobre la situación global y la clave de avanzar en las relaciones UE - México.
Compartimos una gran sintonía sobre cómo continuar estrechando nuestros tan especiales lazos culturales, económicos y sociales.
Es una gran noticia que… pic.twitter.com/5AVtdVou8S
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) April 18, 2026
Mientras que Rodríguez Zapatero habló de la importancia de México como referente de movimientos progresistas en América Latina durante la Cumbre Movilización Global en la que participó. En mayo de 2025, con Claudia Sheinbaum como Presidenta, visitó México para participar en un foro organizado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). De reunió con el Secretario de Educación Pública, Mario Delgado, y con el entonces Canciller, Juan Ramón de la Fuente. En los encuentros reconoció el trabajo de la Presidenta.
En el seminario de la UNAM sobre buen gobierno en el que participó, Rodríguez Zapatero destacó los altos niveles de aceptación de la Presidenta en comparación con otras funcionarias y funcionarios del mundo:
“Yo creo en la democracia, creo en el poder democrático. Es más, creo que el poder democrático es el poder más legítimo y que actúa con más nobleza frente a todos los demás poderes que he conocido, y los he conocido bien. Y les tengo que inspirar una fe en la democracia. Bueno, acabo de ver en un periódico los índices de popularidad de la presidenta de México. Son espectaculares. No hay nadie en el mundo que tenga esos índices de popularidad, con lo cual se desmiente la teoría de que estamos en un momento donde se genera desconfianza por los gobernantes. No, no todos. Hay gobernantes que generan gran confianza como es la Presidenta de México: 80%. Yo no recuerdo esos índices de aprobación después ya de unos cuantos meses”, expuso el 6 de mayo.
Desde el sexenio pasado, Rodríguez Zapatero mostró su respaldo al gobierno de Morena que encabezaba López Obrador, quien también reconoció su trabajo.
El Gobierno de Zapatero en España
José Luis Rodríguez Zapatero estudió Derecho en la Universidad de León, en 1983 fue contratado por el Departamento de Derecho Constitucional de esa universidad como profesor. Se sumó al PSOE en 1979. En diciembre de 1982, cuando tenía 22 años y cursaba el último año de la carrera, fue elegido secretario de la Agrupación Local del partido en León. En 1986 representó la provincia de León en el Parlamento, lo que lo convirtió en el diputado más joven. De ese año y hasta 2011 fue legislador.
Él ha contado en distintas entrevistas que se sumó a la política motivado por un mensaje que su abuelo, el capitán republicano Juan Rodríguez Lozano, fusilado en la Guerra Civil en 1936, dejó en un testamento. El militar escribió el texto la noche antes de ser ejecutado y, de acuerdo con lo que ha narrado Rodríguez Zapatero, decía: “Muero inocente y perdono. Pido a mis familiares y descendientes que perdonen”. Este mensaje lo impulsó a trabajar en contra de la violencia.
Zapatero asumió la Presidente España luego del político de derecha José María Aznar López, del Partido Popular (PP), y antes gobernó Felipe González, del PSOE.
En 2004, Rodríguez Zapater representaba la esperanza de un cambio en España luego de políticas como las de Felipe González, que encabezó una guerra sucia con grupos parapoliciales conocidos como GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación), creados supuestamente para atacar a integrantes de ETA, una organización terrorista nacionalista fundada en 1959, pero que terminaron asesinado y agrediendo a civiles sin relación con ese grupo.
Rodríguez Zapatero llegó al Gobierno luego de los atentados en Madrid del 11 de marzo de 2024, donde fallecieron más de 190 personas. El entonces Presidente José María Aznar intentó manipular la opinión pública después de las explosiones en trenes al culpar de inmediato al grupo ETA, algo que fue leído como un intento de sacar provecho político a pocos días de las elecciones ya que después se descartó la participación de ETA y los ataques se atribuyeron a grupos yihadistas.
Este engaño favoreció a Zapatero porque la gente decidió votar por él. Su primer gobierno destacó por su postura crítica contra la guerra de Irak, retiró las tropas españolas de ese país desde que asumió el cargo, en 2004, y logró un acuerdo para frenar los ataques de ETA. Además, promovió leyes que garantizaron la legalización del matrimonio igualitario y la igualdad de género en distintas áreas. Juan Carlos Monedero detalló qué significó su primer periodo de gobierno, de 2004 a 2008, y cómo contrastó con el segundo, de 2008 a 2011.
"Hay una evaluación general de que la primera legislatura de Zapatero fue esperanzadora, no en gasto público, es decir que todas las políticas que aprobó en esa primera legislatura eran políticas que no generaban gasto, como el matrimonio homosexual. En cambio, en términos económicos compartía totalmente la política económica con el PP. Es decir, que el PSOE y el PP siempre han compartido las grandes políticas de Estado, siempre. El único giro es que Aznar entregó a España una subordinación a Estados Unidos y Zapatero llegó al Gobierno con una movilización contra eso. O sea, la ola que llevó a Zapatero al gobierno era del no a la guerra, pero nunca se cuestionó a la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), nunca se cuestionó la monarquía, nunca se cuestionó al Banco Central Europeo, nunca se cuestionó las políticas de austeridad. Lo que pasa es que la confrontación del PP y esas políticas de derechos civiles daban un aura de un gobierno progresista. En la segunda legislatura vinieron todas las políticas de recortes, vinieron las políticas de lo que llamamos el 'austericidio'. Vinieron las políticas donde millones de personas perdieron su casa y su tranquilidad por los desahucios, donde se gestionó la política pública a favor de las inmobiliarias. Todo eso hizo que nos echáramos a la calle millones a decir: 'PSOE, PP, la misma mierda es'", expuso.

Juan Carlos Monedero enfatizó que en el segundo periodo de gobierno de Zapatero fue evidente su respaldo a políticas neoliberales. Con la reforma al artículo 135 de la Constitución en 2011 su administración priorizó el pago de la deuda de España, antes que programas sociales social y respaldó recortes que afectaron directamente a las clases trabajadoras. Esto derivó en protestas donde manifestantes, entre ellos estudiantes, migrantes personas que perdieron sus ahorros y los bancos les quitaron sus casas, fueron reprimidos.
"La segunda legislatura de Zapatero fue muy desastrosa. Como decía un maestro mío: Solamente la izquierda puede hacer la política de la derecha. Y fue la izquierda en España quien cambió la Constitución, el Artículo 135, para darle prioridad al pago de la deuda por encima del gasto social. Si eso lo hubiera hecho el PP se le hubiera prendido fuego a España, pero lo hizo el Partido Socialista y al final terminó desembocando en el 15M, que fue una de las manifestaciones populares más poderosas contra un sistema que estaba agotado y que dio todas las señales de agotamiento durante la segunda legislatura de Rodríguez Zapatero".
Zapatero y su presencia internacional
Ya como expresidente, Zapatero sigue defendiendo la decisiones que tomó en materia económica y la independencia que tuvo. Esto es importante porque una de la críticas que enfrentó es que cedió ante la presión de mercados financieros y los priorizó antes que a la población. Él se describe a sí mismo como un defensor del poder democrático.
“Sí, yo defiendo el poder democrático, yo pertenezco a una clase media de provincias de España. Mi padre, un abogado de provincias y un profesor de derecho constitucional o político. Y sí, me propuse ser Presidente del gobierno. Sí, no tenía ninguna familia de respaldo económico ni político, más bien al contrario. Sin embargo, me lo propuse y fui democráticamente. Por tanto, afirmo mi fe en la democracia. Y cuando fui Presidente democrático de España, tomé las decisiones con libertad y autonomía. Esto es importante, muy importante, porque a veces parece que los gobernantes están condicionados. No, no, no. Nadie se atreve a cuestionar un Presidente, al poder político si tiene autonomía, si no depende de otras circunstancias obiables. Y esto es muy importante, el principio del buen gobierno empieza por la autonomía del gobierno”, mencionó en mayo pasado en el seminario organizado en México por la UNAM.
La falta de autocrítica en sus decisiones en materia económica es algo que lo persigue. Para Juan Carlos Monedero, se trata de decisiones que tomó influenciado por malas asesorías.
"En el fondo no era él, eran sus asesores económicos que también eran muy neoliberales. Él siempre reconoció que no sabía economía. Y uno de sus asesores le dijo: 'Yo te voy a enseñar economía en una tarde'. Y en esa tarde le enseñó política económica neoliberal. Y entonces estos neoliberales fueron los que le convencieron y él pues no tenía mucho criterio. Al fin y al cabo él venía de ser un Diputado oscuro de provincias. Era un Diputado sin mayor relevancia que ganó por seis votos, por seis votos el Congreso del PSOE. Un congreso de mil personas, hubo seis que le dieron a él la victoria frente al aparato del PSOE, y eso también le permitió acceder y romper de alguna manera con el 'felipismo' de Felipe González. Por eso inicialmente daba una sensación de regeneración, pero el PSOE nunca puede significar una gran regeneración. Puede parecerlo en los discursos, pero en la práctica no porque el PSOE como el PP son los dos pilares del sistema político español reconstruido tras la muerte de Franco por los propios franquistas", opinó.
Como expresidente, Rodríguez Zapatero forma parte del llamado Grupo de Puebla, un foro político y académico que agrupa a líderes progresistas. Tiene vínculos fuertes con Brasil, Colombia en Argentina con Alberto Fernández y Cristina Kirchner y en Venezuela se ha reunido con Nicolás Maduro, el presidente secuestrado por EUs en enero de este 2026 junto a la legisladora y su esposa Cilia Flores. Durante los últimos años ha celebrado la unión en países de América Latina.
Recientemente enfrenta cuestionamientos por su supuesta relación en una investigación contra Plus Ultra, una aerolínea española con capital de empresarios venezolanos luego de que en diciembre fue detenido su amigo Julio Martínez Martínez. Zapatero niega ser parte de la red de cobros ilícitos a través de la aerolínea. Sobre estas acusaciones y la presencia de Zapatero en distintos foros internacionales, el analista Juan Carlos Monedero opinó que Zapatero ha mostrado, principalmente, sus habilidades un buen expresidente.
"De Zapatero hemos dicho muchas veces que es una de esas personas que quiere ser Presidente para luego poder ser el resto de la vida expresidente, y que no fue el mejor Presidente y, sin embargo, es el mejor expresidente. Porque es una persona que no se ha recluido en espacios opacos, cerrados, como Aznar o como Felipe González, ha seguido defendiendo causas progresistas, ha trabajado por el diálogo entre el PSOE y las fuerzas políticas a la izquierda del PSOE, ha tenido una posición muy abierta con los gobiernos progresistas de América Latina, no se ha plegado a los intereses de los Estados Unidos, ha criticado el comportamiento de Israel. Es decir, es un buen expresidente. Y como un expresidente crítico con la derecha nacional, europea y global también es víctima de ataques. Y por tanto, yo siempre he sido muy crítico con con la corrupción y considero que no es tolerable en ningún cargo público, [pero] en tanto no haya pruebas que demuestren que él haya tenido un comportamiento ilegal o incluso ilegítimo, creo que tiene derecho a la presunción de inocencia", planteó Monedero, amigo del expresidente español desde hace años.




