Las vidas detrás del experimento: en busca de transparencia en el proyecto de la UNAM

14/06/2026 - 7:00 am

Si te preguntara cuántos animales utiliza y mata cada año la universidad pública más importante de México para fines de enseñanza e investigación, probablemente no sabrías qué responder. Yo tampoco y tal vez ese es precisamente el problema.

Hace unos días me compartieron esta noticia que ha generado indignación entre estudiantes, académicos, activistas y ciudadanos. Más de 16 mil personas han firmado una petición dirigida a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para exigir transparencia sobre un proyecto realizado dentro de la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel (REPSA).

De acuerdo con la información pública disponible, el proyecto utilizó cadáveres de cerdos para estudiar procesos de descomposición dentro de esta importante reserva ecológica. Más allá de los detalles técnicos, el caso ha abierto preguntas que rara vez llegan a la conversación pública.

Cuando leí sobre el tema pensé, primero, en esos animales. Pensé en lo fácil que resulta que la palabra como “biomodelo” nos haga olvidar que estamos hablando de individuos. Pensé también en lo poco que sabemos sobre lo que ocurre con los animales dentro de las universidades, los laboratorios y los centros de investigación. Son espacios que asociamos con conocimiento, innovación y progreso, pero de los que pocas veces conocemos los costos éticos de aquello que producen.

Maltrato animal en la UNAM
Se entregaron las firmas. Fotos: Raúl García

Cuestionar las prácticas

La discusión no debería limitarse a si un proyecto cumplió o no determinados procedimientos. También deberíamos preguntarnos cuántos animales son utilizados cada año, quién supervisa esas decisiones, qué alternativas existen y cuánto se está invirtiendo en desarrollarlas. Cuestionar estas prácticas no es estar en contra de la ciencia, al contrario, la ciencia avanza precisamente porque es capaz de revisarse a sí misma.

Durante mucho tiempo se nos ha presentado una falsa disyuntiva: apoyas la ciencia o cuestionas el uso de animales, como si ambas cosas fueran incompatibles. Sin embargo, las sociedades avanzan precisamente porque se atreven a revisar prácticas que durante años parecieron normales. Lo hemos visto en muchos ámbitos y también lo estamos viendo en nuestra relación con los demás animales.

Tal vez por eso las exigencias de quienes impulsan esta petición son tan importantes. No hablan únicamente de los cerdos, hablan de proteger la REPSA, de investigar de manera independiente lo ocurrido, de garantizar que situaciones similares no vuelvan a repetirse y de acelerar la transición hacia métodos de enseñanza e investigación que no dependan de la muerte de animales cuando existen alternativas.

Si quieres conocer más sobre el caso o firmar la petición ciudadana que exige transparencia a la UNAM, puedes hacerlo aquí: https://www.change.org/p/cerdos-desangrados-usados-en-la-repsa-seg%C3%BAn-informes-unam-exigimos-transparencia

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Jessica González Castro

Jessica González Castro

Jessica González Castro es Directora en Latinoamérica para la organización internacional Generación Vegana. Estudió la licenciatura en Administración de Empresas de Hospitalidad en la Universidad del Valle de México. Fundó el primer centro comunitario vegano en México, Casa Animal.

Lo dice el reportero