Las reservas petroleras de China están intactas. Nunca sufrió. Lleva años almacenando

21/06/2026 - 5:36 pm

Analistas han señalado que, durante la guerra de EU con Irán, China redujo sus importaciones diarias de petróleo en aproximadamente un tercio.

Ciudad de México, 21 de junio (SinEmbargo).- Se sabe que Estados Unidos e Irán negocian la reapertura del Estrecho de Ormuz para restablecer las exportaciones de petróleo del Golfo Pérsico y paliar la crisis energética que se ha convertido, además, en crisis económica global. Se sabe que China, el mayor importador de petróleo del mundo, no parece tener prisa y así se comportó durante la guerra.

Ahora se sabe por qué: siempre tuvo hidrocarburos y lleva años almacenando.

Si el tráfico normal a través del estrecho se reanuda por completo en las próximas semanas, numerosos buques petroleros que transportan petróleo con destino a China y que quedaron varados en el Golfo Pérsico durante la guerra volverían a estar en movimiento, dice hoy The New York Times. Su llegada a los puertos chinos probablemente generará un aumento temporal en los envíos.

Pero “China se encuentra en una situación muy diferente a la de gran parte del mundo, que emerge de la guerra en Irán con reservas de petróleo agotadas. Las reservas de crudo de las empresas energéticas estatales del país siguen prácticamente llenas. Pekín parece no haber utilizado sus vastas reservas estratégicas, y los tanques de almacenamiento de las refinerías chinas rebosan de gasolina, diésel y otros productos refinados”.

Queda claro que Estados Unidos tiene más prisa en resolver la guerra que inició y también que cada vez tiene menos herramientas para imponerse sobre las naciones. En otro texto, The Wall Street Journal dice, por ejemplo, que en los últimos 18 meses Estados Unidos ha impuesto más de mil sanciones a Irán como parte de su campaña más amplia para someter a Teherán. La capacidad de Irán para resistir esas sanciones hasta ahora pone de manifiesto una dura realidad para Washington: la presión económica no ha logrado, en gran medida, amedrentar a los regímenes rebeldes, que buscan constantemente nuevas maneras de eludir las restricciones estadounidenses. “Irán, Rusia y Corea del Norte dominan el arte de evadir las sanciones estadounidenses”. También China, como ya se vio con los aranceles y ahora con los combustibles.

China mantiene intacta sus reservas de petróleo
Plataforma petrolera de China. Foto: Xinhua

La sabiduría china

The New York Times detalla que durante la guerra, China redujo sus importaciones diarias de petróleo en aproximadamente un tercio. Esta disminución, impulsada en gran medida por el aumento de los precios, “contribuyó a aliviar parte de la presión alcista sobre los mercados petroleros mundiales causada por el cierre casi total del Estrecho de Ormuz. China pudo reducir drásticamente las importaciones en parte porque, antes de la guerra, compraba más petróleo del que necesitaba. Durante años, acumuló reservas cada vez que los precios eran bajos, como parte de una estrategia más amplia para fortalecer la autosuficiencia nacional y mejorar su capacidad para resistir las interrupciones en el suministro”.

Y China también importó petróleo adicional para reducir su superávit comercial. “En los últimos años, Pekín ha invertido cada vez más el exceso de divisas en reservas de materias primas como el petróleo, en lugar de depósitos bancarios en el extranjero o bonos del Tesoro, tras observar cómo los gobiernos occidentales congelaban los activos extranjeros de Rusia después de su invasión de Ucrania hace cuatro años".

Y pocos analistas esperan que China retome rápidamente su ritmo anterior de importaciones, dice The New York Times, “sobre todo porque los precios mundiales del petróleo aún no han vuelto a los niveles previos a la guerra con Irán”.

“Las empresas chinas mantuvieron sus refinerías en funcionamiento durante toda la guerra gracias a sus extensas reservas corporativas de crudo. Sin embargo, la demanda de gasolina, diésel, combustible para aviones y otros productos refinados en China parece haberse debilitado a medida que los precios subieron y los hogares y las empresas se volvieron más cautelosos con el consumo de combustible. Las ventas de automóviles a gasolina se desplomaron en abril y mayo”, dice el Times.

Y al mismo tiempo, el gobierno chino suspendió la mayoría de las exportaciones de productos refinados esta primavera para garantizar un suministro interno suficiente. “Esta medida contribuyó a una grave escasez en otras partes de Asia, especialmente en países en desarrollo con capacidad de refinación limitada. China superó a Estados Unidos en 2024 para convertirse en el mayor refinador de petróleo del mundo y suele ser un importante proveedor de combustibles refinados para los países vecinos”.

China mantiene intacta sus reservas de petróleo
Trabajadores petroleros de China. Foto: Xinhua

El costo para Estados Unidos

La revista The Atlantic cuenta en su edición de esta semana que hace setenta y nueve años, este mismo mes, en la Universidad de Harvard, el Secretario de Estado George C. Marshall anunció un plan para la reconstrucción de Europa. El Plan Marshall, como pronto se le conoció, destinó más de 13 mil millones de dólares a la recuperación de Europa tras la Segunda Guerra Mundial, lo que equivaldría a unos 150 mil millones de dólares actuales.

El acuerdo de Donald Trump con Irán, firmado ayer en Versalles, “compromete a Estados Unidos y a sus socios regionales a garantizar que Irán reciba ‘al menos 300 mil millones de dólares para su ‘rehabilitación y desarrollo económico’. En efecto, se trata de un Plan Marshall para el régimen iraní, aunque no financiado con el dinero de los contribuyentes estadounidenses. Pero mientras que el original buscaba consolidar una victoria estadounidense, este está diseñado para gestionar las consecuencias de una derrota que acerque a Estados Unidos a la retirada de Oriente Medio”, dice la publicación

El texto del memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán es notablemente vago, agrega The Atlantic. El primer punto compromete a Estados Unidos e Irán a la paz y la estabilidad regionales. El vicepresidente JC Vance declaró a CNN que esto significa que Irán dejará de financiar fuerzas interpuestas y de desestabilizar la región; Teherán bien podría interpretarlo de otra manera.

“El texto reitera el compromiso de Irán de no construir un arma nuclear y afirma que Irán acepta diluir su uranio altamente enriquecido in situ. Sin embargo, el memorando no incluye otros detalles sobre los límites al enriquecimiento. Indica que Irán no cobrará peaje por el paso por el estrecho de Ormuz durante los próximos 60 días, pero después de ese plazo, no se especifica nada”, dice la revista.

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Redacción/SinEmbargo

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