
Ciudad de México, 14 de diciembre (SinEmbargo).– La muerte de Erika Kassandra Bravo Caro, una enfermera de 19 años que desapareció el pasado 3 diciembre y fue localizado sin vida tres días después en Uruapan, Michoacán, con heridas en el cuerpo y con el rostro desollado, ha conmocionado a la sociedad michoacana.
Habitantes han salido a manifestarse en varias ocasiones, esta semana, para exigir justicia por el asesinato. Distintas organizaciones de la entidad exigen que se declare una alerta de género ante el incremente de este tipo de delitos.
Esta misma semana, la Diputada local Selene Vázquez Alatorre aseguró que en Michoacán en lo que va de este año se han cometido 124 asesinatos contra mujeres, de los cuales sólo 8 han sido tipificados como feminicidios. El Senador panista Salvador Vega Casilla denunció que de acuerdo con datos del Congreso local, en Michoacán, hasta ese momento, se ha registrado el asesinato de unas 100 mujeres e instó a los legisladores a tipificar el delito de feminicidio en el Código Penal.
El asesinato de Erika, según las líneas de investigación de la Procuraduría General de Justicia (PGJE) de Michoacán, podría haber sido perpetuado por personas que la conocían. Sin embargo no hay detenidos.
Durante la movilización que se llevó a cabo en Michoacán, el pasado 9 de diciembre, donde cientos de enfermeras y enfermeros marcharon para exigir justicia por la muerte de su colega, con pancartas y consignas los manifestantes repudiaron los feminicidios que se han registrado en la entidad. ¡Ni una muerta más!, exigieron.
Tras la manifestación, un grupo de estudiantes de la Escuela de Enfermería de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo ingresó al Congreso del Estado con el fin de reclamar justicia por el asesinato de la enfermera Erika Kassandra, donde también pidieron que se declare una alerta de género en Michoacán, ante el aumento de estos crímenes.
Luego del asesinato de Erika Kassandra, varias organizaciones civiles pidieron también una alerta de género en la entidad, debido a que denunciaron que estos delitos, en lugar de disminuir han incrementado.
Lucero Circe López Riofrío, de la organización Humanas sin Violencia, señaló que ante el asesinato de Erika Kassandra, es urgente que se declare la alerta de género en Michoacán, y particularmente en el municipio de Uruapan.
La activista denunció el pasado lunes, durante un encuentro con otras organizaciones y las diputadas de las comisiones de Derechos Humanos y deEquidad y Género del Congreso local, Laura González Martínez y Cristina Portillo Ayala, que en Michoacán han sido asesinadas al menos 12 mujeres en los últimos tres meses, la mayoría de ellas menores de edad. “Esto tendría que convocar urgentemente no sólo a la Secretaría de la Mujer del Estado, sino a todas las instituciones que forman parte el Sistema Estatal de Seguridad”, consideró Lucero Circe.
También recordó que antes de conocerse el asesinato de la enfermera Erika, en Uruapan apareció el cuerpo sin vida de una mujer.
Medios locales reportaron que un día antes del hallazgo del cuerpo de Erika, en el poblado de San Andrés Coru, en el mismo municipio, fue localizado el cuerpo de otra mujer, quien al parecer fue lapidada y posteriormente calcinada.
Mercedes Ruiz González del Comité de Familiares de Detenidos-Desaparecidos, señaló que en el municipio de Uruapan, el comité ha registrado un incremento de personas desaparecidas, una situación, que detalló, viene acompañada con un alza en el delito de feminicidios.
“Es preocupante que este tipo de situación persista en Uruapan y en el estado, sin que exista atención alguna de parte de las autoridades, la Procuraduría ni si quiera da un seguimiento real a los casos, por eso los índices lejos de disminuir se incrementan”, criticó.
Por su parte, Berenice Agabo Díaz, miembro de la Coordinadora Feminista de Michoacán, alertó: “se precisa una atención rápida porque Michoacán es un foco de violencia contra la mujeres”.
En Michoacán, durante 2014 en promedio cada día 6.2 mujeres fueron canalizadas a centros de salud y refugios para garantizar su integridad, según lo revela el Informe Anual de Actividades 2014, del Sistema Estatal para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres, que fue turnado por el Ejecutivo al Congreso.
Sin embargo, el Gobernador de la entidad, Salvador Jara Guerrero, consideró como un hecho aislado el asesinato de Kassandra Bravo y pidió no promover la psicosis, pues dijo que “si uno hace mucho ruido, se pueden salir las cosas de control”.
Sobre las peticiones de alerta de género, el mandatario estatal consideró que para evitar una psicosis no se debería discutir públicamente si se emite o no, porque son cuestiones de seguridad que “hay que tratarlas con muchísimo cuidado”.
Incluso, Michoacán es uno de los estado que aún tiene pendiente catalogar este crimen en su código penal.
La definición de feminicidio, a efectos de la ley, incluye aquellos casos en que a la mujer “se le hayan infringido lesiones infamantes y degradantes, así como mutilaciones previas o posteriores a la privación de la vida”. Asimismo, las “amenazas, acoso, violencia o lesiones” o que el cuerpo de la víctima “sea expuesto, depositado o arrojado en un lugar público” implica la consideración de homicidio por razón de género.
Otro factor determinante para esta tipificación es la existencia de alguna relación sentimental con la víctima, afectiva o de confianza, de parentesco, laboral, docente o cualquiera que implique subordinación o superioridad, lo que implica un aumento de la pena para el agresor.



