Ciudad de México, 9 de marzo (SinEmbargo).– Los mercados financieros globales se hunden. Los precios del petróleo se disparan. Irán da señales de que no será una guerra corta, como las que le gustan a Donald Trump. Tras el desplome de los mercados en Asia y Europa, siguieron los del continente europeo y luego el americano. Hay un temor global a una prolongada guerra en Irán.
El precio promedio de la gasolina en Estados Unidos (EU) alcanzó los 3.48 dólares por galón. Esto es peligroso para Trump: puede disparar la inflación, provocar preocupación en los votantes y acelerar el rechazo hacia su guerra.
Los precios del crudo subieron también este lunes temprano a casi 120 dólares por barril, su nivel más alto desde la pandemia de COVID, ya que los planes de Trump para los próximos pasos en la guerra, y mucho menos su final, seguían sin estar claros. El tráfico a través del Estrecho de Ormuz se ha paralizado prácticamente, desatando la crisis energética más grave desde la década de 1970 y amenazando con descarrilar la economía mundial, según la prensa especializada.
Ante la caída de los mercados asiáticos este lunes (el índice Kospi de Corea del Sur cayó casi seis por ciento y el Nikkei 225 de Japón cayó 5.2 por ciento), el alza de los precios del petróleo provocó una salida masiva de las acciones de la región, que previamente estaban en auge. El crudo Brent, el referencial petrolero internacional, subió por encima de los 100 dólares por barril por primera vez en aproximadamente cuatro años, más de un 40 por ciento más caro de lo que era antes de que Estados Unidos e Israel comenzaran a atacar a Irán el 28 de febrero.

“El tráfico de petroleros se redujo al mínimo. El fin del mundo que algunos analistas petroleros creían que nunca ocurriría se estaba haciendo realidad. Incapaces de enviar crudo a los mercados mundiales, productores mucho más grandes de Irak comenzaron a quedarse sin lugares donde almacenarlo. El país redujo la producción en más de dos tercios. Los tanques en Kuwait fueron los siguientes en llenarse. Los precios del petróleo estadounidense superaron los 100 dólares por barril el domingo por primera vez desde las consecuencias de la guerra de Rusia contra Ucrania”, dice esta mañana The Wall Street Journal.
El petróleo subió hasta los 119.50 dólares por barril. Bajó de los 110 dólares por barril tras informes de que los gobiernos estaban tomando medidas para aliviar la preocupación por la escasez de suministro de petróleo. El enorme aumento en los precios del petróleo sugiere que los comerciantes están cada vez más preocupados por el acceso al petróleo y al gas natural del Golfo Pérsico.
Trump hizo campaña con la promesa de reducir el costo de la energía. Ahora dijo en su red, Truth Social, que el aumento de precios es “de corto plazo” y que era “un precio muy pequeño a pagar por la seguridad y la paz de Estados Unidos y del mundo”.
¿Cómo va la guerra en Irán?

El nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, fue nombrado por clérigos de alto rango el domingo, días después de que Trump declarara que era una “elección inaceptable” y en medio de amenazas israelíes de matar al sucesor del Ayatolá Alí Jamenei.
Después del décimo día de ataques, más de mil 300 personas ya habían muerto en ataques estadounidenses e israelíes en Irán, según el Embajador iraní ante las Naciones Unidas. Irán continuaba sus ataques en todo Oriente Medio, con más de 30 muertos. Un misil balístico lanzado desde Irán tuvo como objetivo Turquía antes de ser derribado por las defensas de la OTAN. Mientras, se ha confirmado con un video recién publicado que un misil estadounidense impactó en una escuela primaria iraní, donde se reportó la muerte de 175 personas, muchas de ellas niños. La evidencia contradice la afirmación de Trump de que Irán fue responsable del ataque.
Al menos una persona murió en Israel durante un ataque con misiles iraníes el lunes por la mañana, según Magen David Adom, el servicio de emergencia israelí. Arabia Saudita dijo el lunes que había interceptado ataques que se dirigían hacia el enorme campo petrolífero Shaybah del reino, drones sobre Riad, la capital, y misiles balísticos dirigidos contra una base aérea saudí. En Bahréin, la empresa energética estatal declaró que ya no podía cumplir sus contratos, citando los continuos combates y un reciente ataque a su complejo de refinería.
El Primer Ministro de Qatar calificó los ataques iraníes de “traición” en una entrevista televisada. Arabia Saudita advirtió que Irán “sería el mayor perdedor” en caso de una escalada más intensa.
Fuerzas terrestres israelíes atacaron una nueva zona del sur del Líbano, según el ejército israelí, como parte de un esfuerzo por crear y ampliar una zona de seguridad dentro del país. Israel y Hezbolá llevan combatiendo la última semana desde que el grupo armado libanés, respaldado por Irán, lanzó cohetes contra territorio israelí.



