Durante meses, los familiares de los estudiantes de Ayotzinapa han colaborado con la PGR. El abogado de los padres de los estudiantes normalistas de Guerrero, Vidulfo Rosales, dijo que con sus recientes declaraciones Tomás Zerón “está pisando la mesa de diálogo”, y la deja “al borde del rompimiento” pues daña los mínimo avances logrados.

“Lo peligroso es el poder que tiene para mandar a la PGR. Nadie lo calla”, reclamó Mario César González, padres del estudiantes desaparecido César Manuel González Hernández.

Ciudad de México, 1 de septiembre (SinEmbargo).- A casi tres años de la desaparición de los 43 estudiantes en Iguala, Guerrero, sus padres rechazaron las declaraciones “irresponsables” y “cínicas” sobre “la verdad histórica” hechas por Tomás Zerón, ex titular de la Agencia de Investigación Criminal de la Procuraduría General de la República (PGR).

El 28 y 29 de agosto se celebró la tercera visita oficial a México del Mecanismo Especial de Seguimiento a las recomendaciones del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) para supervisar el cumplimiento y el avance de la investigación.

Después Tomás Zerón, ahora secretario Técnico del Consejo de Seguridad Nacional, declaró que la indagatoria “estuvo bien hecha” ya que “no hay ningún indicio que nos diga que fue diferente”. Se dijo “convencido de todo lo que hicimos”, por lo que descartó renunciar a su actual cargo como lo han exigido los padres.

Este viernes, Mario César González, uno de los padres de los normalistas, afirmó a SinEmbargo que “no puede salir así de cínico” cuando la investigación sigue en curso.

“Lo peligroso es el poder que tiene para mandar a la PGR. Nadie lo calla”, dijo.

En plática con medios, el abogado del caso Vidulfo Rosales coincidió en que “es muy sospechoso y grave que nadie lo desautorice”.

Durante meses, los familiares de los estudiantes de Ayotzinapa han dialogado con autoridades de la PGR. No obstante, con sus declaraciones Zerón “está pisando la mesa de diálogo”, por lo que la deja “al borde del rompimiento” y daña los avances mínimos que se han logrado.

El 29 de octubre se tiene planeada la próxima mesa de diálogo. Vidulfo Rosales enfatizó que finalmente se han tomado en cuenta las cuatro líneas de investigación: Presencia del Ejército mexicano en escenarios clave, responsabilidad de policías de Huitzuco, análisis de teléfonos de los estudiantes e implicados y traslado de droga de Iguala a Chicago, Estados Unidos.

El abogado afirmó que “el Estado apuesta a la impunidad”, pero el movimiento nacional de los padres se mantiene a tres años de lucha y ha adquirido “estructura y un rumbo claro”.

Padres de los 43: “Nadie le pone un alto a Zerón”. Foto: Sandra Sánchez, SinEmbargo

Durante la tercera visita, la PGR informó a la delegación del Mecanismo Especial de seguimiento sobre las diligencias realizadas en la investigación.

La CIDH valoró positivamente la asignación de un equipo de más de 90 personas de forma exclusiva para esta investigación, y confía en que esto se traduzca en resultados que acerquen a la verdad sobre lo ocurrido.

En relación con la información telefónica de los estudiantes de Ayotzinapa y de los perpetradores que participaron en los hechos, a la fecha se tiene certeza que los teléfonos y chips de los estudiantes fueron utilizados tiempo después de la noche del 26 y 27 de septiembre de 2014, hecho que corrobora la necesidad de descartar la versión inicial que indicaba que todos los celulares habían sido quemados en el basurero de Cocula, señaló el organismo internacional.

La CIDH además urgió al Estado a tomar las medidas necesarias para concretar la detención de los policías de Huitzuco que estarían involucrados en los hechos y avanzar en la investigación de los policías federales quienes fueron individualizados como presuntos responsables de encubrimiento de los hechos.

Sobre la línea de investigación sobre la posible conexión de los hechos con el traslado de estupefacientes o de dinero hacia Estados Unidos, la CIDH pidió profundizarse más.

La Comisión además demandó al Estado a priorizar pruebas y diligencias en relación con la ubicación del quinto autobús.