La cantidad que recibiría cada mujer sería el equivalente al 50 por ciento del salario medio de su país, con un mínimo de 57 dólares al mes. Las mujeres trabajan en un mayor porcentaje en los sectores que se han visto más afectados por la pandemia: hostelería, servicios, entretenimiento y venta minorista.

Ginebra, 3 de marzo (EFE).- Un salario básico temporal para las mujeres en países en desarrollo ayudaría a evitar el aumento de la pobreza y de la brecha de género durante la pandemia, que ha impactado más al género femenino que al masculino, según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El plan básico que presentó hoy este organismo podría proporcionar seguridad financiera a 613 millones de mujeres en edad de trabajar que viven en situación de pobreza extrema con una inversión de apenas el 0.07 por ciento del producto interior bruto (PIB) de los países en desarrollo.

La cantidad de dinero que recibiría cada mujer sería el equivalente al 50 por ciento del salario medio de su país, con un mínimo de 57 dólares al mes.

Por ejemplo, en Zambia, donde el salario medio es 287 dólares al año, las mujeres recibirían 57 dólares al mes, en Marruecos unos 120 dólares y en Tailandia unos 180 dólares cada mes.

Este salario estaría dirigido solamente a las mujeres porque antes de la pandemia ya tenían un 25 por ciento más de posibilidades de vivir en extrema pobreza que los hombres, ya que los trabajos que realizan suelen estar menos pagados, si lo están, y sin ningún tipo de protección social.

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Además, las mujeres trabajan en un mayor porcentaje en los sectores que se han visto más afectados por la pandemia: hostelería, servicios, entretenimiento y venta minorista.

Los confinamientos ordenados a raíz de la crisis sanitaria han aumentado la violencia de género forzando a muchas mujeres a encerrarse en casas inseguras, según el organismo.

“Las mujeres están atrapadas en relaciones abusivas en sus casas con pocas opciones de escapar, lo llamamos la pandemia en la sombra”, denunció la directora de la unidad de género del PNUD, Raquel Lagunas.

La implementación de este salario temporal no actúa como una excusa para que las mujeres dejen de trabajar, sino que permitirá que muchas sobrevivan a la crisis hasta que lleguen las vacunas, explicó.

Los datos más recientes indican que las mujeres hacen alrededor de 12 mil 500 millones de horas de trabajo no remunerado cada día en todo el mundo, lo que se traduce a once billones al año.

Esta propuesta de salario mínimo no es un sustituto de políticas globales y deben estar acompañadas de medidas a largo plazo para conseguir un cambio estructural legal y social, concluyeron los expertos del PNUD.