“Si realmente te importa, ¿dejas que aumente la brecha? ¿Programas tres finales en el mismo día? No, no lo haces”, Dijo la jugadora a la FIFA después de que anunciara la programación de finales para este domingo.

Ciudad de México, 7 julio (SinEmbargo).- La estadounidense Megan Rapinoe, elegida la mejor jugadora de la final del Mundial femenino de Francia 2019, se llevó también la Bota de Oro y el reconocimiento a mejor futbolista de todo el torneo.

La jugadora del Seattle Reign fue la gran protagonista en la cuarta conquista mundialista del combinado de las barras y las estrellas. Contribuyó a la coronación con seis goles -uno de ellos en la final ante la selección de los Países Bajos-, y se llevó la Bota de Oro como máxima realizadora del certamen.

Igualó los seis tantos de su compatriota Alex Morgan, Bota de Plata, y de la inglesa Ellen White, Bota de Bronce, pero repartió tres asistencias a sus compañeras.

Megan Rapinoe, la goleadora de mayor edad en una final mundialista a sus 34 años y 2 días, fue designada igualmente como la ganadora del Balón de Oro, por delante de la inglesa Lucy Bronze y de la también estadounidense Rose Lavelle, autora del 2-0 en la final ante el equipo neerlandés.

Precisamente, la guardameta “oranje” Sari van Veenendaal ganó el Guante de Oro, que la reconoce como la mejor en su posición.

Durante la inauguración del partido de la final, la jugadora se abstuvo de cantar el himno de su país “The Star Spanngled Banner” como protesta contra la FIFA por  programar la final de la Copa del Mundo en el mismo día que se escenifican la final de la Copa de Oro en Estados Unidos y la final de la Copa América en Brasil.

Rapinoe dijo que a la FIFA no le importa realmente el fútbol de mujeres.

“Si realmente te importa, ¿dejas que aumente la brecha? ¿Programas tres finales en el mismo día? No, no lo haces. ¿Permites que las federaciones tengan a sus equipos jugando dos partidos en los cuatro años entre torneos? No”, dijo Rapinoe. “A eso me refiero cuando hablo del nivel de atención, necesitas atención y detalles y las mejores mentes que tenemos en el fútbol de mujeres, ayudándolo a crecer cada día”.

La inequidad entre los hombres y mujeres en los mundiales fue marcada desde antes del inicio del campeonato femenino en Francia, con críticas sobre los premios, la programación y hasta la promoción del torneo.

ORGULLOSA DE SER ESTADOUNIDENSE

Ante algunas críticas persistentes por decir que no visitaría la Casa Blanca si su país gana la Copa del Mundo, Megan Rapinoe dijo el miércoles que se considera a sí misma una orgullosa estadounidense.

“Creo que soy particularmente, únicamente y profundamente estadounidense”, declaró. “Si queremos hablar sobre los ideales que defendemos, la canción y el himno y sobre nuestros fundamentos, creo que soy extremadamente estadounidense”.

Rapinoe hizo referencia a la polémica un día después de que la selección estadounidense venció apenas 2-1 a Inglaterra en las semifinales. Rapinoe no jugó contra Inglaterra debido a una lesión menor en el tendón de la corva, pero dijo que estará lista para disputar la final.

La semana pasada, en los días previos al duelo de cuartos de final contra Francia, emergió un video con el comentario de Rapinoe sobre la Casa Blanca, en el que utilizaba un improperio.

Si bien la entrevista era de enero, atrajo la atención del Presidente Donald Trump quien tuiteó: “Megan jamás debería faltarle al respeto a nuestro país, la Casa Blanca, o nuestra bandera, especialmente porque se ha hecho demasiado por ella y el equipo”.

Trump agregó que invitaría a la selección a Washington, gane o pierda.

Rapinoe se ha mantenido firme en su declaración, excepto por el lenguaje soez que utilizó.

La jugadora es conocida por hablar con franqueza y utilizar lenguaje colorido. Ha sido particularmente expresiva respecto al pago y el trato equitativo de mujeres futbolistas, y también ha criticado a la FIFA por no invertir más en el deporte femenino.

Hace dos años, Rapinoe se arrodilló durante el himno nacional antes de algunos partidos. Dijo que lo hizo en solidaridad con Colin Kaepernick, el exquarterback de los 49ers de San Francisco, quien se hincaba durante el himno para llamar la atención sobre la inequidad racial.

La Federación Estadounidense de Fútbol respondió adoptando una regla que dice que los jugadores deben permanecer de pie para los himnos. En Francia no ha cantado el himno ni colocado su mano sobre el corazón mientras suena antes de cada encuentro.

“Creo que a los detractores los haría analizar detenidamente lo que estoy diciendo y las acciones que estoy tomando. Tal vez no estén de acuerdo en todas las maneras en que lo hago y eso puede ser discutido. Sé que no soy perfecta”, indicó Rapinoe.

– Con información de EFE y AP