Las encuestas electorales tienen la oportunidad de reivindicarse en 2021. En México, en los últimos 15 años, el resultado promedio de los ejercicios demoscópicos fue cada vez menos acertado. Las cifras registradas por el INE indican que en el transcurso de las cinco elecciones federales e intermedias más recientes, el margen de error de las encuestas, en general, aumentó 26.6 por ciento real.

 Ciudad de México, 9 de mayo (SinEmbargo).- Las encuestas vuelven a tener un lugar preponderante a 28 días del proceso electoral de 2021. Sin embargo, como termómetros políticos que mueven percepciones, no están libres de errores como los que tuvieron lugar en los comicios presidenciales de 2006, 2012 y 2018. En ese sentido, la pregunta es: ¿en cuáles podemos confiar, o cuáles tienen el menor margen de error con respecto a los resultados del Instituto Nacional Electoral (INE)?

De acuerdo con un ponderado de encuestas de SinEmbargo, hay al menos 16 de ellas cuyos ejercicios demoscópicos cumplieron con el margen de error estándar (entre +/-3.2 y +/-3.9 puntos porcentuales) para un grado de confianza de 95 por ciento, en comparación con los resultados del INE.

Entre las que tienen mayor nivel de confianza destacan las de Grupo Reforma, Parametría y Consulta Mitofsky, ya que además de su grado de precisión, y a reserva de los errores, sus resultados han sido consistentes en los últimos cinco procesos electorales intermedios y federales.

No obstante y con base en cifras del INE, los mejores resultados generales los han tenido Indemerc, el Gabinete de Comunicación Estratégica, el Instituto de Estudios e Investigación en Ciencias Políticas y Gobernanza (ICPGAC) y Enkoll, además de Grupo Impacto (Gii 360) y El Universal. En contraste, Impulso Mercadotecnia, TV Azteca, Pop Group, Conteo, Suasor Consultores y Mendoza Blanco y Asociados (Meba) han tenido los resultados menos confiables.

Actualización: en atención a su derecho de réplica, al final de este texto se incluye una misiva de Meba en la que hace precisiones con respecto al comparativo.

El ponderado de SinEmbargo toma en cuenta a las casas encuestadoras que presentaron por lo menos dos ejercicios demoscópicos en alguna elección presidencial o intermedia, entre 2006 y 2018. Dicho ranking indica el margen de error promedio entre los resultados de las últimas encuestas por año —sin considerar aquellas de salida, que son las que se hacen afuera de las casillas el día de los comicios— y los resultados oficiales de cada elección, por lo que la posición de cada casa encuestadora no implica que unas sean mejores que otras, sino que sus resultados han sido más o menos acertados en un periodo definido.

Los datos utilizados fueron obtenidos de la “Memoria Histórica” del INE. En el caso de los resultados de 2006, 2009, 2012 y 2015, las cifras corresponden a cálculos efectuados por la autoridad electoral; y en el caso de las elecciones de 2018, el cálculo fue realizado por SinEmbargo con base en las preferencias efectivas, siguiendo la metodología de cálculo aplicada por el INE. Al final de este texto es posible consultar los datos y fórmulas usados para establecer el margen de error medio por casa encuestadora.

En los últimos 15 años, las encuestas no sólo han cobrado relevancia como indicadores del clima político-electoral, sino que su regulación, establecida por las autoridades electorales desde 1993, ha pasado por tres procesos de reforma encaminados a reforzar el principio central de la regulación de las encuestas electorales, que es la transparencia y la máxima publicidad.

Hoy en día, “dado que no existen mecanismos de coerción o sancionatorios para quienes lleven a cabo encuestas que no se apeguen a los lineamientos y criterios científicos que aprueba la autoridad, el principal medio de exigencia para el cumplimiento de las obligaciones en materia de encuestas electorales es la exhibición. Es decir, la autoridad electoral, al hacer pública la información sobre el cumplimiento o incumplimiento de las obligaciones en la materia, ofrece a la sociedad los insumos necesarios para que se pueda valorar la calidad de las encuestas, y en consecuencia, contribuir a la construcción del voto razonado y de una opinión pública mejor informada”, refiere el INE al respecto.

EL RESBALÓN DE LAS ENCUESTAS

En las encuestas electorales, el margen de error (o intervalo de confianza) sirve para saber qué tanto se desviarán (por encima o por debajo) los resultados del ejercicio demoscópico, de los reales de la elección. En México, entre 2006 y 2018, el margen de error calculado por las encuestadoras analizadas fue de +/-1.7 a +/-3.9 puntos porcentuales.

Sin embargo, en muchos casos, éste se quedó corto. Mientras que en los comicios de 2006 y 2009 el intervalo de confianza promedio fue de 3.9 y 3.5 puntos, respectivamente, en 2012, 2015 y 2018 fue de 4.6, 5.3 y 4.8 puntos.

Lo anterior tiene al menos dos implicaciones. Primero, que a medida en que transcurrieron las elecciones, la mayor parte de las encuestadoras pasó de cumplir a sobrepasar el máximo margen de error aceptable (+/- 3.9 puntos), lo que compromete la confiabilidad de los ejercicios demoscópicos. Segundo, que entre 2006 y 2018, los resultados de las encuestas analizadas fueron menos acertados, considerando que en ese periodo el margen de error promedio aumentó 26.6 por ciento real, lo que también implica que, con el paso del tiempo, hubo un deterioro en la precisión de los resultados de las encuestas a nivel nacional.

Más allá de las consecuencias generales, está el desempeño particular de las casas encuestadoras en los cinco procesos electorales de los últimos 15 años.

Por ejemplo, en la contienda presidencial de 2006, cuando Felipe Calderón Hinojosa (FCH) venció a Andrés Manuel López Obrador (AMLO) con una diferencia de apenas 0.6 puntos porcentuales, las encuestas que más se alejaron de los resultados del INE fueron las de TV Azteca, Demotecnia y el Buró de Estrategias y Análisis del Poder (BEAP). Los márgenes de error de estas casa encuestadoras, en aquella ocasión, llegaron a ser entre 1.5 y cuatro veces mayores a lo aceptable (no más de +/-3.9 puntos porcentuales sobre los resultados oficiales).

En cambio, los mejores resultados fueron los del Gabinete de Comunicación Estratégica y de Beltrán y Asociados, sin considerar a El Universal y a Grupo Reforma que, a pesar del acotado margen de error que tuvieron, en su última encuesta registrada ante el INE previeron la victoria de AMLO sobre FCH. Dada la cerrada contienda electoral, otras casas encuestadoras —como Consulta Mitofsky, Covarrubias y Asociados, Demotecnia y Parametría— también dieron la victoria a AMLO.

Seis años más tarde, durante los comicios presidenciales de 2012, Covarrubias y Asociados y Grupo Reforma fueron las encuestadoras más acertadas con márgenes de error en un rango de 0.6 a 3.8 puntos porcentuales sobre los resultados del INE.

Asimismo, en esas elecciones en que Enrique Peña Nieto (EPN) venció a AMLO con 6.6 puntos porcentuales de la votación, Mercaei, Parametría, Con Estadística, ARCOP y Buendía y Laredo tuvieron los peores resultados, con márgenes de error hasta 1.5 veces superiores al estándar.

En las elecciones federales de 2018, Indemerc, Parametría, ICPGAC, Enkoll y Gii 360 dieron los resultados más parecidos a la votación que volvió Presidente a López Obrador, con márgenes de error de entre 0.2 y 2.8 puntos porcentuales. En cambio, Pop Group, Conteo, GEA-ISA, Suasor Consultores y Mendoza Blanco y Asociados tuvieron los peores resultados, con márgenes de error de 1.8 a 16.9 puntos sobre la votación.

Por otro lado están las elecciones intermedias de 2009 y 2015. En dichos procesos electorales, en que a nivel federal fue renovada la Cámara de Diputados, Consulta Mitofsky, Demotecnia y Grupo Reforma destacaron. Por su parte, GEA-ISA y Parametría fueron claroscuros. La primera tuvo los mejores resultados en 2015, pero los peores en 2009; y la segunda estuvo entre las más acertadas de 2015, pero fue la segunda peor en 2009.

En la siguiente tabla es posible consultar las cifras y cálculos utilizados para la elaboración de este texto.

CARTA ÍNTEGRA DE MEBA

MEBA