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Pilar del Río narra el día en que sonó el teléfono y le avisaron: Saramago era Nobel

12/10/2021 - 10:37 pm

José Saramago ganó el Premio Nobel de Literatura en 1998. Murió en junio de 2010. 

Ciudad de México, 12 de octubre (SinEmbargo).- Pilar Del Río, esposa de José Saramago, contó cómo fue el día en que ella se enteró que su cónyuge había ganado el Premio Nobel de Literatura.

“¿Cómo poder olvidar un momento así? Por una vez en la vida tendré que hablar en singular no en plural. No recibimos, no se recibió, recibí. Un profesor de la Universidad de Estocolmo llamó a casa para preguntar dónde estaba José. A mí me resultó sospechosa la llamada. Comencé a hacerle un cerco, un cerco y una seducción. Él acabo confesando que al día siguiente se iba a anunciar que José Saramago era Premio Nobel de Literatura”, contó durante una entrevista con Mayra González Olvera y Jorge Alberto Gudiño Hernández, en “La Tertulia”, programa de SinEmbargo al Aire. 

“Él comprometía la confianza que la academia había depositado en él. Comprometía su puesto de trabajo. Comprometía su honorabilidad y me pidió que no lo comentara con nadie. No lo comenté con nadie, tampoco con José Saramago. Durante 24 horas fui la única persona, quitando a los miembros de la academia y los traductores del texto por el que se le da el Nobel, fui la única persona que lo supe”, dijo.

“Lo pasé muy mal esas 24 horas. Intenté, con algunas amigas, avisar: quizás debería ir a la peluquería porque mañana se da el Nobel. Mis amigas que son profundamente simpáticas conmigo me dijeron: ‘¿para qué vas a ir? Qué tontería’. Intenté avisar a amigas de dos editoriales. Dije: ‘deberíamos tener algo previsto porque mañana es el premio’. No tenían nada previsto. Viví la falta de comprensión. No pude pasar el mensaje a nadie. Conclusión: no tengo credibilidad”, contó.

“Saramago lo recibió. Recibió la noticia en el Aeropuerto de Frankfurt y de la muy autorizada voz de una azafata. Llamaron de la Feria de Frankfurt: dijeron que tenían que hablar con un pasajero que acababa de ganar el Nobel. Tiene que pasarlo. Azafata dijo: ‘señor Saramago, acérquese al mostrador’. Y cuando el señor Saramago se iba acercando la azafata le dijo que había ganado el Nobel. Saramago no tenía móvil”, relató.

José de Sousa Saramago nació en Azinhaga (Portugal) el 16 de noviembre de 1922 en el seno de una familia campesina y, en 1924, se trasladó junto a sus padres y su hermano mayor a Lisboa, donde cursó sus estudios de Primaria y comenzó el ciclo de Bachillerato.

Sin embargo, el autor no pudo terminar la educación secundaria debido a las dificultades económicas de su familia y, con apenas 12 años, ingresó en una escuela de enseñanza profesional para aprender el oficio de cerrajero mecánico. Después de cinco años de formación, desempeñó este empleo durante 24 meses en un garaje de la capital portuguesa.

Pilar del Río, pareja del ganador del Nobel de Literatura y presidenta de la Fundación José Saramago. Foto: EFE.

Durante su proceso de formación como cerrajero, Saramago tuvo la oportunidad de estudiar Literatura, a pesar de que el curso educativo estaba destinado a preparar profesionales técnicos. En esta época, comenzó a frecuentar una biblioteca pública de Lisboa durante la noche. “Y fue así, sin ayudas ni consejos, apenas guiado por la curiosidad y por la voluntad de aprender, que mi gusto por la lectura se desenvolvió y pulió”, aseguró el escritor en una pequeña autobiografía en la página web de su fundación homónima.

Gracias a su educación autodidacta, Saramago se puso en contacto con el mundo de la literatura y, en 1947, publicó su primer libro, un romance titulado A Viúva (La Viuda, en castellano), pero que, por “conveniencias editoriales”, fue publicado con el nombre de Terra do pecado (Tierra del pecado).

Después de esta obra, escribió la novela póstuma Clarabóia (Claraboya), y el comienzo de otra novela que nunca terminaría. Según el autor, tras abandonar este último proyecto, percibió que “no tenía que decir nada que valiese la pena”, por lo que abandonó la escritura hasta 1966.

En cambio, Saramago volvió al mundo de la literatura a finales de los 50 después de ingresar en la editorial Estúdios Cor, lo que le permitió conocer y establecer relaciones de amistad con algunos de los escritores portugueses más importantes de su tiempo. Asimismo, y para “mejorar el presupuesto familiar”, comenzó a dedicar parte de su tiempo libre a trabajos de traducción de autores como León Tolstoi o Charles Baudelaire.

En 1966, el autor publicó la colección poética Os poemas possíveis, después de casi 20 años alejado de la escritura. De esta forma, Saramago vivió su etapa de máximo esplendor durante la madurez y, gracias a títulos como Memorial del convento (1982) o Ensayo sobre la ceguera (1995), se hizo un hueco entre los mejores novelistas contemporáneos.

en Sinembargo al Aire

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