Miami, 13 May (Notimex).- Activistas de protección animal avisaron al Acuario de Miami que lo demandarán por violar la Ley de Especies en Peligro, como parte de un proceso para obtener la libertad de Lolita, una orca que ha pasado más de cuatro décadas en cautiverio.
La organización PETA (Personas por el Trato Ético a los Animales) y el Fondo de Defensa Legal de los Animales informaron en una carta al Acuario que tiene 60 días para mejorar presuntas deficiencias de sus instalaciones.
La orca se encuentra en instalaciones pequeñas, sin compañía de otra ballena y con dos espectáculos bajo el sol.
A principios de febrero pasado, la gubernamental Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) añadió a Lolita a la lista de especies en peligro de extinción, abriendo la puerta a posibles demandas.
“Durante más de 40 años (el ejemplar) ha sido incapaz de nadar cualquier distancia significativa, bucear y llevar a cabo prácticamente cualquier conducta natural”, escribió en un comunicado Jared Goodman, director de PETA.
El Acuario no ha hecho comentarios hasta el momento. La ley federal requiere a los grupos advertir mediante una carta al acuario de una demanda potencial.
El principal objetivo de PETA es que Lolita sea retirada y sea transferida a un santuario en las islas San Juan, de Washington, y de ser posible sea liberada en su hábitat natural.
La batalla por liberar a Lolita se remonta a décadas, y en ella participan distintas asociaciones que defienden los derechos de los animales y ha atraído a personas de todos los sectores, desde celebridades, escolares y hasta a un gobernador del estado de Washington, que piden su regreso al noroeste del Pacífico.
Los responsables del acuario de Miami han dicho que no tienen planes de mudar a Lolita y han respondido que el cetáceo podría “no sobrevivir después de ser devuelta al medio natural”.
“Lolita, de 49 años, está saludable y bien en su casa, donde ella comparte su hábitat con delfines blancos del Pacífico. No hay evidencia científica de que podría sobrevivir en un corral de mar o las aguas abiertas del Pacífico noroeste”, dijo a principios de año Andrew Hertz, gerente del acuario de Miami.
Uno de los ejemplares más famosos, el conocido como Keiko, cuya historia inspiró la película “Liberen a Willy” (1993), que fue liberado en 2002 en aguas de Islandia, murió al año siguiente.
Estos cetáceos viven en promedio 50 años, pero pueden alcanzar el siglo y se cree que su madre de 86 años aún vive.




