La vacuna en cuestión está siendo desarrollada por el Ministerio de Defensa de Rusia en colaboración con el Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya.

Ciudad de México, 15 de julio (RT).- El primer grupo de participantes en las pruebas clínicas de una vacuna rusa contra el coronavirus que desarrollan el Ministerio de Defensa de Rusia y el Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya fueron dados de alta del hospital militar Burdenko de Moscú.

Desde el Ministerio de Defensa señalaron que “el principal objetivo” de su participación en los ensayos fue comprobar “la seguridad y tolerancia a los componentes de la vacuna”.

“A lo largo de 28 días después de la vacunación, los indicadores de las funciones de importancia vital de voluntarios se han mantenido dentro de los parámetros normales. No se han registrado fenómenos no deseados serios, quejas sobre el estado de salud, complicaciones o reacciones”, reza su comunicado.

Los datos obtenidos en las investigaciones permiten “hablar con certeza sobre la seguridad y la buena tolerancia a la vacuna”, continúa el texto.

En total, 38 personas se involucraron en las pruebas clínicas de esta vacuna, divididas en dos grupos de 18 y 20 integrantes.

Previamente este lunes, se dio a conocer que 20 integrantes de otro grupo recibieron el segundo componente del fármaco. Esos voluntarios se sienten bien y se encuentran bajo “supervisión médica constante”, indicó la institución.

POR PRIMERA VEZ, OBTIENEN ANTICUERPOS CAPACES DE NEUTRALIZAR AL CORONAVIRUS

Los especialistas del Instituto de Biología Molecular, ubicado en la ciudad de Novosibirsk, han logrado por primera vez en Rusia obtener anticuerpos capaces de neutralizar el virus SARS-CoV-2, ha anunciado el centro, que forma parte de la Sección Siberiana de la Academia Rusa de las Ciencias.

Según explican los científicos en un comunicado, en su trabajo, utilizaron muestras de sangre de varios donantes que se recuperaron de la COVID-19 y “una tecnología única para clasificar linfocitos B individuales”. “Los anticuerpos obtenidos son capaces de bloquear la interacción del virus y el receptor de células ACE2 y, en consecuencia, evitar su penetración en las células objetivo”, precisa el documento.

Desde el instituto indican que el desarrollo posterior de esta investigación servirá como base para la creación de terapias específicas de pacientes con COVID-19 y para la prevención del contagio.

Además, los avances obtenidos permitirán estudiar las características de la inmunidad protectora durante la infección por coronavirus y mejorar las vacunas contra el SARS-CoV-2, señalaron los autores.

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