Estudio: la obesidad cuesta tanto como el terrorismo, la violencia y el tabaquismo

16/03/2015 - 5:15 pm
Foto: Cuartoscuro
El impacto económico mundial producido tan sólo por la obesidad es de aproximadamente 2 trillones de dólares, lo que equivale al impacto producido por el tabaquismo o por la violencia armada, la guerra, y el terrorismo. Foto: Cuartoscuro

Ciudad de México, 16 de marzo (SinEmbargo).– Consumers International (CI), federación compuesta por organizaciones de consumidores de la que El Poder del Consumidor forma parte, exigió un Convenio Marco Internacional para Proteger y Promover la Alimentación Saludable al denunciar que la mala alimentación contribuye a más de 11 millones de decesos anuales y constituye el principal factor de riesgo de muerte en el mundo.

Un reporte del McKinsey Global Institute, refiere el impacto económico mundial producido tan sólo por la obesidad es de aproximadamente 2 trillones de dólares, lo que equivale al impacto producido por el tabaquismo o por la violencia armada, la guerra, y el terrorismo.

El informe indica que la obesidad “es un problema mundial crítico que requiere una estrategia de intervención integral, internacional”.

“Más de 2.1 millones de personas -casi el 30 por ciento de la población mundial, tienen sobrepeso o son tiempos obesidad. Eso es casi dos veces y media el número de adultos y niños que están desnutridos”, dice el reporte.

Señala que “la obesidad es responsable de cerca del 5 por ciento de todas las muertes al año en todo el mundo, y su impacto económico global asciende a aproximadamente 2 trillones al año, o 2.8 por ciento del PIB mundial, casi equivalente al impacto mundial de tabaquismo o de la violencia armada, la guerra y el terrorismo”.

De acuerdo con Consumers International el problema de la  mala alimentación está presente tanto en países ricos como en desarrollo, ya que enfermedades cardiovasculares, cáncer y diabetes están aumentando con mayor rapidez en las economías en desarrollo y sólo en 2013 tuvieron como resultado más de 8 millones de personas muertas antes de cumplir los 60 años en los países de ingresos bajos y medios.

Por ello y “ante la gravedad de esta problemática”, Consumers International exigió la realización de un Convenio Marco Internacional para Proteger y Promover la Alimentación Saludable.

“Esto significaría una transformación global de la manera en que se alimentan las personas, y todos los consumidores tendrían derecho no sólo a la alimentación sino a una alimentación saludable regulando los alimentos ultraprocesados con altos contenidos de azúcar, grasas y sal que han desplazado las dietas tradicionales”, refirió CI.

Precisó que el Convenio es una herramienta necesaria para los gobiernos que desarrollan regulaciones, como las de etiquetado y publicidad, y que se enfrentan a las grandes corporaciones de alimentos y bebidas junto con algunas naciones que la secundan y que las combaten en la Organización Mundial de Comercio (OMC) argumentando que son barreras de comercio.

Este Convenio Global, explicó Consumers International, se basa en una idea similar al Convenio Marco de la Organización Mundial de Salud (OMS) para el Control de Tabaco.

El Convenio Marco de OMS contra el Tabaco “reafirma el derecho a la salud y la necesidad de que gobiernos protejan este derecho y trabajar juntos para controlar el tabaco y proteger a ciudadanos contra los intereses de la Gran Industria del Tabaco”. Este Convenio fue firmado por 180 países en 2004.

El día de ayer, en el marco de Día Mundial de los Derechos de los Consumidores, se dio a conocer la propuesta de Convenio Marco Internacional para Proteger y Promover la Alimentación Saludable, cuyo objetivo es ayudar a los consumidores a optar por dietas más saludables con un cambio en los entornos alimentarios.

“Esto implicaría la firma de un acuerdo o tratado legal por parte de los estados miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Con su firma, cada país se comprometería en un marco de políticas que definirían, promoverían y protegerían las dietas y los alimentos saludables”, dice la propuesta.

La propuesta dice que estas medidas deben incluir la prohibición de la publicidad de comida chatarra a la que se exponen los niños, normas alimentarias y nutricionales, etiquetados realmente útiles que adviertan al consumidor de manera clara y sencilla si un producto contiene altas concentraciones de azúcar, grasas y sal, la reformulación de los alimentos procesados y el uso de impuestos, subsidios o controles de la planificación para respaldar el consumo de alimentos saludables.

Consumers International recordó que en noviembre de 2014, más de 330 expertos y organizaciones de la sociedad civil de todo el mundo suscribieron una carta abierta dirigida a los directores de la OMS y la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en su preparación para la Segunda Conferencia Internacional sobre Nutrición, en la que se demandaba un Convenio global.

La federación internacional de consumidores señaló que muchas de esas medidas, incluyendo las restricciones en las promociones dirigidas a los niños, la mejora en el etiquetado nutricional y la mejora en el abastecimiento de alimentos ya se recomiendan en los planes de salud mundiales y regionales.

Sin embargo, indicó que para que esas políticas tengan la mejor oportunidad de generar un impacto es preciso que se utilicen en su conjunto y que se apliquen de manera amplia.

Por ello, Consumers International señaló que es necesario que los gobiernos nacionales presenten un paquete de medidas que genere el mayor impacto. Por eso solicitó a las organizaciones miembros que demanden a sus gobiernos: Actuar a nivel nacional para presentar políticas nacionales que protejan y promuevan la alimentación saludable y actuar a nivel internacional ante la Organización Mundial de la Salud en apoyo de un Convenio internacional.