El priista Manuel Cavazos Lerma gobernó Tamaulipas del 5 de febrero de 1993 al 4 de febrero de 1999. El hoy Senador de la República fue investigado en el sexenio del ex Presidente Felipe Calderón Hinojosa por ligas con cárteles del narcotráfico y por su presunta relación con el asesinato del candidato a la gubernatura Rodolfo Torre Cantú. Tomás Yarrington  Ruvalcaba, su sucesor en el Gobierno tamaulipeco, fue también Secretario de Hacienda en su sexenio.  Sin embargo, a Cavazos Lerma no se le ha tocado. “El que nada debe nada teme, yo duermo muy tranquilo”, ha dicho varias veces a la prensa.

Ciudad de México, 16 de abril (SinEmbargo).– Durante el tiempo en el que Tomás Yarrington Ruvalcaba recibía sobornos del narcotráfico, de acuerdo con la acusación del Gobierno de Estados Unidos, Tamaulipas era una entidad en la que, “de forma regular”, los integrantes del crimen organizado pagaban sobornos a casi todo tipo de integrantes del sistema político y policiaco.

“Con el fin de continuar con sus negocios ilícitos, miembros y asociados con el Cartel del Golfo usaron porciones de sus ganancias (…) para pagar grandes sobornos a funcionarios de Gobierno de altos cargos, y candidatos para tales cargos, dentro del Estado de Tamaulipas y de forma regular”, dice la documentación del caso criminal B12–435–S1, iniciado en Estados Unidos contra Yarrington Ruvalcaba.

“El propósito de tales sobornos era permitir a los miembros y asociados del Cartel del Golfo continuar con sus negocios ilegales con poca o cero interferencia por parte de las autoridades que operan en el Estado de Tamaulipas. Se pagaban directamente a funcionarios con altos cargos, personas aliadas con ellos, candidatos corruptos para altos cargos, autoridades policiacas y personas dentro del sistema de justicia”, agrega la acusación.

Era 1998, Yarrington era ex Alcalde de Matamoros, ex Secretario de Hacienda del Gobierno estatal y buscaba ganar para el Partido Revolucionario Institucional (PRI) la titularidad del Ejecutivo de su estado. El Gobernador entonces era Manuel Cavazos Lerma, hoy Senador de la República por el PRI y, en 1998, como titular del Ejecutivo, mando de la policía estatal de Tamaulipas que, dice la acusación de Estados Unidos, le entregaba el dinero del narcotráfico a Yarrington.

“Empezando aproximadamente en 1998 y continuando después, Tomás Yarrington Ruvalcaba, que era entonces candidato al Gobierno del Estado de Tamaulipas, y asistido por miembros corruptos de la Policía Estatal de Tamaulipas, recibía sobornos de organizaciones de la droga que entonces operaban en Tamaulipas, incluyendo el cartel del golfo”, dice la acusación.

“Tales sobornos eran recogidos por miembros de la Policía Estatal y entregados al control de Jesús Vega Sánchez y Tomás Yarrington Ruvalcaba”, agrega el documento.

La oficina del Senador Cavazos no respondió una solicitud de comentarios con respecto a este periodo.

 LIGAS CON CRIMEN ORGANIZADO

Poco trascendió en México sobre los cargos hasta enero de 2012, cuando el periódico Reforma publicó que no sólo Yarrington, sino también su sucesor, Eugenio “Geño” Hernández Flores, así como su predecesor, Manuel Cavazos Lerma, eran sujetos de investigación por parte de la Procuraduría General de la República, entonces bajo el Poder Ejecutivo del Partido Acción Nacional.

“La pesquisa en la que están mencionados los ex Gobernadores data de enero de 2009 y se inició días después de la captura en la Ciudad de México de Miguel Ángel Soto Parra, uno de los miembros fundadores de Los Zetas, quien, como agente de la extinta Policía Judicial Federal comisionado en Tamaulipas entre 1998 y 1999, le dio protección al entonces líder del Cártel del Golfo, Osiel Cárdenas Guillén”, reportó el periódico, que citó la averiguación previa PGR/SIEDO/UEIDCS/012/2009.

Días después, el mismo medio reportó que “la Procuraduría General de la República (PGR) investiga una comunicación remitida en 2010 al entonces Procurador Arturo Chávez Chávez, vía telegrama, mediante la cual le informan de posibles nexos de Manuel Cavazos Lerma con el asesinato de Rodolfo Torre, candidato priista a la gubernatura, ocurrida en mayo de ese año”.

El telegrama, agregó Reforma, era parte de la investigación sobre el crimen del también priísta y decía: “El Presidente Calderón enterado, Caso Torre Cantú, desde 1982 Manuel Cavazos Lerma y Cártel del Golfo nombran Procurador y Seguridad Pública, objeto protección narcos e impunidad”.

El economista Manuel Cavazos, que en 2011 había sido Secretario de Acción Electoral del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, acababa entonces de registrar su candidatura para regresar al Senado de la República y, como otros priistas, desestimó la difusión de la información.

“Nadie es culpable hasta que sea oído y vencido en juicio y si no hay un juicio pues cómo juzgarlo”, dijo a los medios que le preguntaron por Yarrington, también de acuerdo con Reforma.

“El que nada debe nada teme, yo duermo muy tranquilo”, agregó el entonces candidato del PRI a la Cámara Alta.

Incluso Enrique Peña Nieto, ex Gobernador del Estado de México y figura con la que el PRI buscaba entonces recuperar la Presidencia de la República, salió en defensa de los tamaulipecos.

“No se ha iniciado la campaña, está a dos meses de hacerlo formalmente, pero lo que sí han iniciado son los ataques de los contrarios, aquellos a quienes sólo les ocupa hablar del PRI, señalarlo, descalificarlo, y a sus abanderados”, dijo Peña Nieto el 2 de febrero de ese año en Tamaulipas, durante un año de campaña en el que el único ex Gobernador presente, de acuerdo con La Jornada, fue Cavazos Lerma.

“La cara de felicidad del ex Gobernador Manuel Cavazos Lerma, precandidato al Senado, lo decía todo. Enrique Peña Nieto le había levantado el brazo a él y a su compañera de fórmula en señal de triunfo porque justo con ese gesto rubricaba su mensaje al gobierno federal: no se puede aplicar la ley violándola”, agregó el reporte del medio.

Una semana después, sin embargo, un testigo clave en contra del poder político tamaulipeco acababa de ser arrestado en la ciudad texana de San Antonio: el empresario Antonio Peña Argüelles, identificado como intermediario entre el narcotráfico y Tomás Yarrington y quien se escondía en Estados Unidos desde el asesinato de su hermano, cuyo cadáver fue acompañado con una manta de advertencia.

“Se hace pendejo Don Toño Peña, si usted mandó matar a Rodolfo Torres porque afectaba los intereses de las compañías que tiene Osiel Cárdenas y Tomás Yarrington que tienen sociedad”, se destacó en una parte del mensaje.

Todavía en mayo de ese año, cuando el Gobierno de Estados Unidos había ya solicitado confiscar propiedades a Yarrington, Peña Nieto atribuyó a los tiempos electorales las versiones de persecución de su compañero de partido.

“El PRI está en favor simplemente de la aplicación de la Ley y de la justicia, pero también ha hecho el señalamiento de que este tipo de filtraciones justamente vienen a ocurrir cuando estamos en una plena campaña y proceso electoral”, dijo Peña Nieto en mayo de 2012, cuando se le preguntó por la acusación contra Yarrington.

Nada afectó la difusión de las presuntas investigaciones contra los tres ex mandatarios tamaulipecos el resultado de la campaña federal que se llevaba a cabo entonces en México y, en julio, Peña Nieto se convirtió en Presidente electo y Cavazos Lerma –reconocido como salinista, ex funcionario de Hacienda, ex Diputado federal, ex Senador y ex funcionario del CEN del PRI, entre otros cargos– ganó su pase de nuevo al Senado de la República.

Ahí, de acuerdo con el Sistema de Información Legislativa, el economista egresado del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey se sumó a las comisiones de “análisis y seguimiento de las finanzas públicas”, de “Defensa Nacional”, “Estudios Legislativos” y otras.

Yarrington, por su parte, se convirtió en 2013 en prófugo de la justicia norteamericana y, dos años después, lo mismo ocurrió con su sucesor, Eugenio “Geño” Hernández Flores, también acusado de “transferir, transmitir y tratar de trasmitir instrumentos y fondos relacionados con el producto de actividades ilícitas”.

La persecución a estos dos tamaulipecos en Estados Unidos, sin embargo, contrasta con lo registrado en territorio mexicano, donde el Gobierno federal dejó sin ejecutar la orden de aprehensión contra Yarrington, que fue finalmente detenido el pasado lunes 10 de abril en Florencia, Italia, por autoridades de ese país y de Estados Unidos.

Hernández Flores, por su parte, vive en Tamaulipas y todavía el año pasado apareció en medios de comunicación emitiendo su voto en la elección para renovar la gubernatura.

Un año antes, y aun cuando ya era pública la investigación en su contra en Estados Unidos, Hernández Flores había acudido también como invitado al penúltimo informe del Gobernador Egidio Torres Cantú, quien lo saludó públicamente.

“Aprecio mucho que me acompañen los ex Gobernadores de nuestro estado”, dijo Torre Cantú desde el podio a un sonriente Hernández Flores. Al lado de éste, también sonriente, aplaudía el Senador Manuel Cavazos.