La declaración de estado de emergencia en El Salvador, decretado por su Presidente Nayib Bukele para frenar la COVID-19, fue catalogada como un “desconocimiento del Congreso” al segurar que la medida está fundamentada en que el órgano no pudo reunirse.

San Salvador, El Salvador, 17 de mayo (EFE).- El Presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha declarado un estado de emergencia nacional para frenar el avance de la COVID-19, amparado en una ley que se lo permite si el Congreso no puede reunirse, medida que fue catalogada por diputados y analistas como un “desconocimiento” del Congreso.

La declaración se hizo de medianoche frente al vencimiento este sábado del estado de emergencia decretado desde mediados de marzo por el Congreso, que tenía previsto discutir y votar la medida nuevamente la tarde del lunes, y ante el posible colapso del sistema sanitario.

En una inesperada conferencia de prensa, el Secretario jurídico de la Presidencia, Conan Castro, anunció que “el señor Presidente de la República, a través de decreto ejecutivo, decreta estado de emergencia” sin cambiar “una coma” de lo aprobado por los diputados.

Aseguró que con esta acción se evita un “limbo jurídico” y se mantiene la suspensión de clases y espectáculos públicos, una moratoria para el pago de servicios básicos y la “estabilidad laboral” de los ciudadanos.

¿INVASIÓN DE FACULTADES?

El artículo 24 de la Ley de Protección Civil establece que la Asamblea Legislativa es el órgano facultado para declarar un estado de emergencia, pero señala que si “no estuviere reunida”, el Presidente podrá declarar dicho estado.

De acuerdo con Castro, esta excepción se cumplió cuando los diputados no atendieron los llamados del Presidente, principalmente por Twitter, de aprobar el sábado la prórroga de la medida.

Al ser preguntado si este decreto invade o no las facultades del órgano Legislativo, Castro sostuvo que “no hay intervención de funciones” ni violación de garantías constitucionales.

“Es una ley nueva que contempla situaciones como la actual. Quiere decir, por ejemplo, que si en estos momentos nos invade un país, en una guerra el Presidente pueda tomar la decisión a raíz de un informe de la Comisión de Protección Civil de decretar estado de emergencia”, sostuvo.

La referida ley no establece un mecanismo para determinar los requisitos para declarar que los legisladores no pueden reunirse y tampoco menciona situaciones de invasión o guerra.

El Gobierno estableció este estado de emergencia pese a la vigencia de una ley de cuarentena domiciliar obligatoria.

Castro dijo que el estado de emergencia también es necesario porque faculta un manejo expedito de los fondos para atender la pandemia, sin necesidad de pasar lo filtros establecidos.

“DESCONOCIMIENTO” DEL CONGRESO

Diputados opositores y expertos en derechos humanos catalogaron, casi de inmediato, la acción del Ejecutivo de Nayib Bukele como un “desconocimiento” del Congreso y de “estado de excepción”.

“Este es un estado de excepción disfrazado que no puede ser declarado bajo ninguna circunstancia por el Ejecutivo”, señaló la Diputada Patricia Valdivieso, de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena).

Añadió que se está “violentando” la Constitución y la “separación de poderes que nos hace una República”.

David Morales, exprocurador de derechos humanos, señaló desde sus redes sociales que “uno de los objetivos de hoy parece ser desconocer la @AsambleaSV”.

Un grupo de organizaciones humanitarias aseguraron mediante un comunicado de prensa que la medida del Gobierno es “nula” y llamaron a la Fiscalía a promover una investigación contra los funcionarios del Ejecutivo por la supuesta “alteración del orden constitucional”.

A las críticas se sumó el director ejecutivo para las Américas de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, con quien mantiene una tensa relación Bukele.

“Que haría un autócrata si el Congreso no le aprueba una ley? Dictaría un decreto. Eso acaba de hacer el joven caudillo salvadoreño (@nayibbukele) con el estado de emergencia. Otro grave retroceso” (sic), apuntó.

NO ES LA PRIMERA VEZ

El Presidente salvadoreño criticó los señalamientos de la oposición y publicó en su cuenta de Twitter un decreto ejecutivo de 2009 del expresidente Mauricio Funes, en el que también se declaró emergencia nacional por las lluvias causadas por un huracán.

“Dicen que es un golpe a la democracia y no sé qué más… ¿Se habrán ofendido cuando Funes declaró Estado de Emergencia, sin pasar por la @AsambleaSV (Asamblea Legislativa)?”, añadió.

La decisión de Bukele de establecer el referido estado se dio después de que dos de sus ministros dieran un informe sobre la situación de la COVID-19 en el país.

Mario Duran, titular de Gobernación, advirtió que el sistema de salud salvadoreño “esta a días del colapso”, por lo que respaldo la toma de medidas extraordinarias.

El Ministro de Salud, Francisco Alabí, secundó esta declaración y señaló que el país, de continuar el ritmo de contagios, no será capaz de “poder dar atención médica a todos los pacientes”.

Según el recuento oficial, El Salvador registra mil 338 casos confirmados de la COVID-19 y 27 fallecidos.