#MetaDatos | A cinco años de distancia de la noche del 26 de septiembre de 2014 en la que un grupo de estudiantes de Ayotzinapa fueron perseguidos, reprimidos y 43 de ellos desaparecidos tras ser arrestados por elementos policiales de Guerrero, el reclamo sigue vigente en redes sociales contra los mismos actores: el ex Presidente Enrique Peña Nieto, el ex Procurador Jesús Murillo Karam, el ex titular de la Agencia de Investigación Criminal, Tomás Zerón y los jueces que permitieron la liberación de los principales implicados.

Ciudad de México, 19 de septiembre (SinEmbargo).– A la “noche de Iguala” –la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014– en que 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa fueron desaparecidos por elementos policiales, le han seguido ya cinco años de protestas y movilizaciones que brotaron en todo el país por la indignación y consternación que el caso generó entre los mexicanos.

En este contexto, los hashtags que nutrieron las protestas en las redes sociales cobraron una relevancia fundamental, al configurar desde el entorno digital una forma de protesta que, aunque en momentos ha perdido fuerza, permanece todos los días.

La etiqueta #Ayotzinapa resume en apenas 10 caracteres una de las movilizaciones más intensas de la historia reciente de México, y en la que el clamor de justicia se configura a partir de múltiples dimensiones políticas, una de ellas, el reclamo al Poder Judicial y a los responsables de la investigación, que lejos de presentar avances hoy está por reiniciarse.

El próximo jueves 26 de septiembre se cumplen cinco años de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, de los que todavía no se tiene rastro de su paradero. Este año, las demandas sumarán nuevos destinatarios, entre ellos el Presidente Andrés Manuel López Obrador y Alejandro Encinas Rodríguez, subsecretario de Derechos Humanos, Migración y Población en México, quienes han prometido esclarecer el caso.

Gráfico de SinEmbargo creado a partir de una red de usuarios sobre la actividad que generan un conjunto de usuarios al discutir temas relacionados con Ayotzinapa, el ex Procurador Jesús Murillo Karam, el ex titular de la Agencia de Investigación Criminal Tomás Zerón, y jueces que han participado en casos relacionados con los señalados por la desaparición de los 43.

Las demandas que surgen en la Red por Ayotzinapa, el reclamo, la indignación y la exigencia de justicia no sólo se configura desde el contexto actual: una revisión a la actividad que se desprenden del uso en redes como Twitter de las etiquetas características del movimiento apunta que de los miles de tuits que se han derivado del movimiento, se configura también una memoria en la que los nombres de los principales responsables y condenados públicamente por la tragedia se mantienen como nodos de entrada de reclamos y denuncias: los del ex Presidente Enrique Peña Nieto; Jesús Murillo Karam, ex Procurador General de la República, y Tomás Zerón de Lucio, ex responsable de la Agencia de Investigación Criminal (AIC).

Todos ellos fueron los principales promotores de la llamada “verdad histórica” con la que el Gobierno de Peña Nieto intentó dar como resuelto el caso, a pesar de que no habían sido desahogadas todas las pruebas en la investigación y las irregularidades cometidas en el proceso.

A este reclamo se suman los jueces, quienes han contribuido a la liberación de implicados en el caso y se mantienen como protagonistas de los señalamientos y exigencias de justicia.

#JUSTICIAPORAYOTZINAPA

Al cabo de cinco años, la movilización por Ayotzinapa tiene todavía viva la raíz que brotó con el grito de “¡justicia!”, coreado de plaza en plaza en todo México desde el 2014 cada vez que concluía el conteo regresivo de los 43 jóvenes desaparecidos.

Esos gritos de justicia se han vuelto una de las expresiones más representativas del movimiento de Ayotzinapa, pero a su vez desprenden un reclamo dirigido al Poder Judicial, mismo que detonó desde el 2014 de la inconformidad por los vicios que la investigación de la Procuraduría General de la República –hoy Fiscalía General de la República (FGR)– presentó desde la detención de sospechosos hasta la liberación de decenas de ellos por deficiencias en la integración de expedientes, entre otras causas, y la promoción en algunos casos de amparos a sujetos clave.

En las voces que reclaman #JusticiaPorAyotzinapa se concentran los reproches a Murillo Karam, Zerón y jueces como Samuel Ventura Ramos, del Juzgado Primero de Distrito de Procesos Penales Federales del Estado de Tamaulipas, encargado de liberar de cargos a Gildardo López Astudillo, alias “El Gil”, señalado como uno de los principales sospechosos en el caso por ser un cabecilla del cártel Guerreros Unidos que, de acuerdo con una de las líneas de investigación, estaría implicado en la desaparición de los jóvenes.

CINCO AÑOS DE IMPUNIDAD

Una de las aristas que presenta el caso Ayotzinapa es el reclamo a juristas quienes colaboran en el debilitamiento de la investigación al ser partícipes en la liberación de decenas de sospechosos clave del caso.

En este contexto, el Juez Ventura Ramos figura ya como un exponente de quienes contribuyen al desmantelamiento del caso Ayotzinapa desde las entrañas del poder judicial.

Ventura Ramos, responsable de la liberación de cargos a “El Gil” y a otros 24 policías implicados en la desaparición forzosa, fue denunciado desde el Gobierno federal, y una vez que las alarmas se encendieron, la indignación se dispersó por las redes sociales donde no hay rastro de su imagen, trayectoria o actividad jurídica. Solo a partir de esta denuncia es que su nombre ha adquirido una presencia espectral en la Red.

El pasado 15 de septiembre, en voz de Alejandro Encinas Rodríguez, Ventura Ramos fue denunciado por primera vez, en toda su trayectoria, por el manejo de uno de sus casos. De acuerdo con el subsecretario, el juez habría incurrido en “la vieja práctica del sabadazo” en la que durante días festivos o en la víspera de un fin de semana, son liberados cargos de implicados en delitos graves.

“Estas resoluciones son una afrenta a las víctimas, a los padres de familia, y a la justicia de nuestro país. Es una burla a la justicia. Estas resoluciones alientan el silencio y la impunidad, muestra la miseria, la podredumbre en la que se encuentra el sistema de justicia de nuestro país, que huele a podrido”, afirmó Encinas Rodríguez frente a medios de comunicación.

Con la liberación de los 24 policías municipales, sólo permanecen bajo arresto 65 de las 142 personas detenidas, pero de continuar la misma tendencia, en los próximos días más personas podrían ser puestas en libertad. Uno de los casos que presentan más preocupación a las autoridades es Sidronio Casarrubias Salgado, líder del grupo criminal Guerrero Unidos, quien habría obtenido un amparo por obra de Óscar García Vega, Juez segundo del Distrito de Procesos Penales Federales en el Estado de México en 2018.

De acuerdo con el diario Reforma, el Juez García Vega consideró que el capo fue víctima de tortura y detención ilegal. Sidronio Casarrubias es uno de los principales sospechosos en el caso. Esta semana, en una acción similar, el Juez Ventura Ramos negó el periodo de prórroga solicitado por las autoridades para implementar el protocolo de Estambul a los acusados, un procedimiento con el que se determina si hubo prácticas de tortura en su detención, y les puso en libertad inmediata a los 24 detenidos, al aducir lesiones que habrían presentado.

Alejandro Encinas dijo el sábado pasado que la FGR procederá en contra de los responsables de irregularidades y consideró que las acciones de estos jueces son parte de un sistema de justicia que “huele a podrido” y advirtió que Murillo Karam, Tomás Zerón y José Aarón Pérez Castro, ex titular de la Unidad Especial para el caso Ayotzinapa durante el sexenio anterior, serían particularmente investigados, lo que implicó un cambio radical en el discurso emitido desde el Estado respecto al caso y que contrasta con el silencio que Peña Nieto guardó durante varias semanas antes de pronunciarse sobre el tema.

La denuncia pública de Encinas surge en medio de reclamos que en la Red han cobrado forma bajo protestas, movilizaciones, muestras de repudio y hashtags como #RenovarPoderJudicialYa, que se encausan del estallido de consignas en torno a la impunidad con la que el Poder Judicial ha incurrido a través de jueces y magistrados en casos de corrupción que permanecen impunes, y con las que se han cobijado a miembros de cúpulas de poder que se han visto favorecidos con sentencias de amparos ante acusaciones por diversos delitos.

Destacan los casos de Emilio Lozoya Austin, ex director de Petróleos Mexicanos (Pemex), quien tras haber sido partícipe en el caso Odebrecht ha logrado evadir los cargos a través de múltiples amparos. Las consignas en contra de jueces dan forma en Twitter a una discusión que sostiene la tensión en torno a los juristas y la manera en cómo han manejado el caso Ayotzinapa.

#YAMECANSÉ Y LA PROTESTA EN REDES

En septiembre del 2015, un año después de que tuviera lugar la desaparición forzada de los 43 normalistas, la efervescencia que causó la indignación por la actuación en el caso de Murillo Karam descendió repentinamente en la Red.

Entre los años 2015 y 2019 el ex Procurador trató de alejarse de la opinión pública. La pérdida de interés en él coincide con el inicio de una serie de amparos concedidos a sujetos clave del caso. En el 2015, año en que Murillo Karam se separó del cargo, la PGR ya tenía varias líneas de investigación y había detenido a quienes hoy son considerados los principales implicados en el caso.

La detención de la mayoría de los principales sospechosos con los que hoy se cuenta en el caso Ayotzinapa ocurrieron en los momentos de mayor tensión y en los que el ex Procurador Jesús Murillo era señalado a nivel nacional por negligente. Foto: SinEmbargo con información de Google Trends

A raíz de que se atenuara la convulsión vertida en #YaMeCansé y de que el interés por noticias sobre el ex funcionario descendieran en la Red, la información que las autoridades dieron sobre el avance de la investigación comenzó a ser cada vez más esporádica.

En este periodo, Sidronio Casarrubias, líder del cártel Guerreros Unidos y quien había sido detenido en octubre del 2014, obtuvo un amparo por parte de el Juez Segundo de Distrito de Procesos Penales Federales del Estado de México, este tipo de acciones contribuyeron a que la lista de detenidos se redujera a sólo 65 de las 142 personas presas, la mayoría de ellas en los primeros 12 meses después de que se cometiera el delito cuando la tensión se centraba en el ex Procurador.

El caso de Murillo Karam, es emblemático en la movilización, debido a que a pesar de que el Gobierno federal le separó del caso para intentar mediar las tensiones, para febrero del 2015 todavía se mantenían en torno a su gestión como ex Procurador, su participación en el mismo y sus frases #YaMeCansé y “verdad histórica”, que continuaron vigentes y son referentes de negligencia en los reclamos que se han mantenido por cinco años en redes sociales y que tras las declaraciones de Alejandro Encinas se reavivaron con la exigencia de su arresto y su condena.

En 2014, el año en que se consumó el movimiento por Ayotzinapa, Murillo Karam fue el principal receptor de las críticas y acusaciones que el Gobierno federal recibió.

El reclamo al Gobierno federal se materializó en las redes con la etiqueta #FueElEstado, que presenta una segunda lectura: la frase concentró numerosos comentarios en los que se señaló que Ayotzinapa fue el último eslabón de una larga lista de activistas y otras víctimas de desaparición forzada en las que había pruebas que responsabilizan al Estado.

El expediente de casos señalados inicia con el periodo de “Guerra Sucia”, que irrumpió en la década de los sesentas. Esta consigna, contribuyó a intensificar la presión en 2014 al punto que el ex Presidente Enrique Peña Nieto optó por cambiar de puesto a Murillo Karam, quien en febrero de 2015 asumió el cargo de titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu).

#FueElEstado resumió décadas de indignación y hartazgo en contra de las represiones y desapariciones forzadas donde fuerzas policiales son las principales señaladas y de las que Ayotzinapa fue un exponente más reciente de una lista de represiones ocurridas en Guerrero y en toda la región de la Sierra Madre del Sur. Esta etiqueta se encuentra en la raíz del movimiento como una frase que resume del sentimiento de hartazgo y repudio que trascendió a la administración en turno y se depositó en el régimen que gobernó durante más de medio siglo.

LO QUE NOS DEJÓ #AYOTZINAPA

En 2015 fue publicada la investigación #Ayotzinapa, origen y evolución del movimiento social mexicano en Twitter, dirigido por la doctora Rocío Abascal Mena, académica de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), y en la que se abordó la evolución de la actividad de los tuiteros en los primeros meses de protestas. Esta investigación, se centrada en los aspectos comunicativos de la movilización.

Esta es una de los primeras investigaciones de corte académico en el país cuyo objeto de estudio se centra en los movimientos surgidos a partir de pronunciamientos de carácter político que irrumpen desde las redes sociales, y cuya metodología fue diseñada para analizar la evolución de la movilización en tiempo real.

Los resultados del informe categorizan una serie de hashtags que entre septiembre y diciembre de 2014 se interconectan con #Ayotzinapa, etiqueta que, de acuerdo con el estudio, tuvo una trascendencia fundamental en la movilización que evolucionó en los meses subsecuentes al evento al convertirse en el epicentro de la protesta, y a partir de la que se anexaron decenas de tendencias relacionadas con la desaparición de los 43 y que podrían ser interpretadas como un índice temático de las discusiones y protestas, entre otras expresiones derivadas del movimiento.

En el 2015 fue publicada la investigación #Ayotzinapa, origen y evolución del movimiento social mexicano en Twitter, dirigido por la doctora Rocío Abascal, académica de la UAM. Foto Especial.

En entrevista con SinEmbargo, la doctora Abascal mencionó que en la investigación determinó el índice de popularidad de las etiquetas que surgieron a partir de Ayotzinapa. Destaca que a pesar de la existencia de estrategias artificiales para disipar la movilización, como son las cuentas automatizadas conocidas como “bots”, las protestas por los estudiantes se caracterizaron por la introducción de acciones para contrarrestar estos intentos por echar abajo las movilizaciones:

“Así, el artículo muestra la evolución e inserción de nuevas etiquetas en el tema Ayotzinapa a raíz de toda la información que se generó tanto en prensa escrita, radio, tv y redes socio digitales. A pesar de los llamados ‘bots’, los tuiteros dieron muestras de creatividad al utilizar, por ejemplo, números en un hashtag como fue el caso de #Yamecansé. De esta manera, siempre estuvo en trending topic el tema de #Ayotzinapa y las principales noticias a su alrededor”.

En el listado de hashtags analizados en el informe destaca la correlación de #YaMeCansé con #Ayotzinapa, no sólo por la cercanía entre ambas expresiones, sino por la popularidad que alcanzó este binomio, que se sitúa entre las relaciones más imbrincadas y empleadas durante los primeros meses de protestas, y que indica que Murillo Karam centralizó una importante parte del debate.

La revisión pasa sobre el hashtag #YaMeCansé y que, de acuerdo con la investigadora, en el contexto político en que surgió guardó relación con la etiqueta #HastaLaMadre, que en 2011 se popularizó a raíz de las protesta del poeta Javier Sicilia en contra de la guerra contra el narcotráfico.

En el reporte también se expone que la etiqueta #YaMeCansé fue un conectivo entre la esfera digital y la calle. Esto se refiere a partir de la conexión de la etiqueta surgida en reproche a Murillo Karam con otras emanadas de la misma movilización para convocar y difundir información sobre marchas y mítines, como lo fue #1DMX y #20NovMx; ambas protestas realizadas en semanas posteriores a la desaparición de los 43 fueron reprimidas por cuerpos de granaderos en la Ciudad de México,

Las acciones que el Gobierno federal emprenderá para exigir cuentas a los jueces y funcionarios que participaron en el caso Ayotzinapa y que habrían contribuido a la generación de vicios en la investigación, reactivó en redes sociales las protestas en contra de dos personajes en particular: Jesús Murillo Karam y Tomás Zerón de Lucio.

En este contexto, las discusiones en Twitter presentan un incremento en las demandas de justicia que han derivado en múltiples peticiones de usuarios para que ambos funcionarios sean llevados a juicio y puestos tras las rejas.