La figura de “el payaso” forma parte de varias danzas tradicionales, sin embargo, se creó una danza especial para esta figura con el fin de que no desapareciera, ante la falta de interés y para atraer a más jóvenes.

Ciudad de México, 20 de septiembre (SinEmbargo).- Las danzas folclóricas de México son coloridas y atraen la atención de cualquier persona que tenga la oportunidad de admirar su vestuario o disfrutar de la música y el zapateado. Las danzas tradicionales se muestran como una expresión de la riqueza cultural de un país, en México existe una gran variedad, cada estado tiene por lo menos una danza distintiva; Veracruz cuenta con varias danzas típicas, entre ellas está La danza de los payasos.

Obeth Colorado Morales explica en su trabajo La música de la danza de Los Tocotines, de Los Santiagos y de Banda Cruzada, de Xico, Veracruz, que el término “payaso” se usaba junto con “correo” para referirse a los bailarines que danzaban “separados”, es decir, que no tenían relación con la historia que contaba el baile. Con el paso del tiempo se empezó a notar poca participación de estos personajes, por lo que se decidió crear una danza específica para motivar a los jóvenes a participar y no perder a este personaje.

El vestuario que usan se compone de un traje colorido, una máscara de payaso y un gorro de fiesta; respecto a los pasos de la danza, estos dependen del son que se esté interpretando, generalmente se usa el son de La Novia y el de La Paseada; los pasos son libres y cada uno baila de acuerdo al ritmo.

De acuerdo con el texto Los payasos danzantes de Coatepec, un ejemplo del sincretismo mexicano de Eugenia Coppel publicado en Verne, la fotógrafa argentina Luján Agusti llegó a Veracruz y notó que un grupo danzantes vestidos de payasos participaban en todas las fiestas religiosas del pueblo. Agusti realizó una serie fotográfica de estos danzantes, para ella los payasos representan una figura europea pero con elementos muy mexicanos, como lo son las telas de colores.