Migración

Hacinados, con COVID, sin médico. Canadiense narra abusos en sitio migratorio de CdMx

22/09/2021 - 9:55 pm

Un artista canadiense que fue detenido en el centro migratorio Las Ajugas denunció hacinamiento, carencia de protocolos sanitarios, negligencia y falta de atención médica para personas recluidas en el sitio.

Ciudad de México, 22 de septiembre (SinEmbargo).– El cantante canadiense Daniel Maté denunció en sus redes sociales una serie de obstáculos con el sistema migratorio mexicano en el centro de detención Las Ajugas, en Iztapalapa, Ciudad de México.

El artista precisó que la violación a los derechos humanos también afecta a los miles de migrantes haitianos, ecuatorianos, guatemaltecos, hondureños, nicaragüenses y colombianos que siguen detenidos en instalaciones del Instituto Nacional de Migración (INM).

Incluso, aseguró que en el centro corría el rumor de que Estados Unidos le pagaba al Gobierno mexicano por cada migrante para que hiciera su “trabajo sucio” y cuidara el tránsito de la gente hacia el norte.

“Fui liberado ayer del centro de detención migratorio Las Agujas, a cargo del Instituto Nacional de Migración, en la Ciudad de México después de estar detenido 24 días. Mi crimen fue ingresar al país con una visa de turismo vencida hace dos meses. Afortunadamente, fui deportado a Canadá”, compartió Maté.

Se ve a migrantes, muchos de ellos de Haití, en un área de corrales esperando para subir a los autobuses cerca del Río Grande. Foto: Julio Cortez, AP.

Abundó que habría sido liberado hace unas semanas pero contrajo la enfermedad COVID mientras estuvo detenido, y resaltó el hecho de que no existen protocolos sanitarios a excepción del uso de mascarillas, y la sobreocupación del centro fomenta la infección. “No hacen pruebas cuando ingresas, sólo cuando vas a ser deportado”, explicó.

Dado que el músico se contagió, los agentes migratorios lo aislaron en una cuarentena que consistía en estar encerrado en un cuarto durante quince días con otros 22 hombres, algunos de los cuales eran asintomáticos mientras que otros presentaban síntomas más graves.

Agentes montados de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos intentan contener a los migrantes cuando cruzan el Río Grande desde Ciudad Acuña, México, hacia Del Río, Texas. Foto: Félix Márquez, AP.

“En toda la ‘cuarentena’, nos visitó un doctor del centro sólo una vez para tomarnos nuestras medidas de oxigenación rápidamente y luego irse. La ventilación en el cuarto era baja y no nos dejaron salir al aire libre 13 de los 15 días, además que no teníamos fácil acceso a un teléfono. Si hubiera sucedido una emergencia, pudieron haber pasado 10 horas y nadie de los encargados se hubiera enterado o hubiera escuchado nuestros pedidos de auxilio”.

“Aún aparte del aislamiento por COVID, el hacinamiento es un problema muy serio. El centro está operando a sobrecapacidad, y muchas personas nuevas llegan diario, más rápido de lo que liberan a los detenidos”, advirtió el originario de Vancouver.

Según Maté, los derechos humanos que se promovían en los pósters en las paredes del centro eran negados a la mayoría de los detenidos, incluyendo el acceso a traductores ni a abogados.

“Los haitianos eran particularmente tratados con negligencia. Uno de ellos estuvo muy enfermo durante varios días, con problemas de circulación y de respiración, y casi no recibió atención médica; lo regresaron a su celda y no lo llevaron a un hospital”, detalló. “Los haitianos habían viajado desde Chile, cruzaron todo Sudamérica, atravesaron la jungla de Panamá a punta de pistola y vieron morir a sus amigos. Uno de ellos dijo que de todos los sitios a los que habían viajado, México era el peor, era ‘una maldición'”.

CIENTOS DE MIGRANTES BUSCAN LLEGAR A EU

Cientos de migrantes viven estos días entre dos aguas: poner su suerte en manos de Estados Unidos -que puede devolverles a Haití o dejarlos libres para tramitar el asilo— o permanecer en México, donde temen las redadas y ser detenidos aunque, de momento, las autoridades sólo los devuelven hasta la frontera con Guatemala.

México ha estado intensificando sus esfuerzos para aliviar el número de migrantes en la frontera norte. Además, los haitianos sólo pueden comprar boletos hacia el sur. Hacia el norte, las líneas de autobuses de los estados fronterizos tienen, en teoría, prohibido vendérselos si no tienen sus documentos en regla.

Cientos de haitianos cruzan el Río Bravo desde el lado de Texas hacia territorio mexicano para recoger los víveres que algunas organizaciones sociales les obsequian, algunos otros los compran. Desde hace varios días los migrantes instalaron un campamento de lado texano en espera de que el Gobierno les brinde asilo político, sin embargo funcionarios de aquel país han señalado que todos serán repatriados en aviones. Foto: Alejandro Rodríguez, Cuartoscuro.

En Acuña, patrullas de la Guardia Nacional, de migración y en algunos casos de policías locales intensificaron las redadas y detenciones el miércoles en plena calle.

Los autobuses vacíos esperan junto a unas oficinas migratorias. De repente, desparecen y llegan otros. Felipe Basulto, secretario del Ayuntamiento, dijo a AP que desde el domingo por la noche han sido trasladados fuera del municipio unos 250 migrantes haitianos.

El Instituto Nacional de Migración no ha informado cuántos traslados de migrantes haitianos ha realizado en estos días pero dos autoridades federales confirmaron a AP que se hacen por vía terrestre y aérea.

-Con información de AP

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