La industria de la leche de vaca debe cambiar sus métodos. Foto: Vegan Outreach en Español

Las redes sociales explotaron hace una semana, fue emocionante ver esa reacción en redes ya que era la que esperábamos. Trabajamos todos los días para cambiar la realidad de los animales que viven en México, para que el horizonte al que volteamos a ver sobre el futuro sea uno que los incluya como una parte fundamental de la sociedad y no como un artículo de consumo, ¡NO, GRACIAS! Es una frase tan sencilla y común que todos la hemos usado miles de veces en nuestra vida pero que bastó para mover conciencias y poner el tema en el debate público.

¿LECHE? ¡NO, GRACIAS! Es la campaña que hace una semana lanzamos con ayuda voluntaria de celebridades y deportistas de alto rendimiento, interesados en que se tomen decisiones más responsables y éticas al momento de consumir, esta campaña hizo que la sociedad se preguntara si deberían seguir consumiendo o no leche de vaca por todo lo que implica el producirla. La campaña se hizo viral desde el primer día de su lanzamiento, pero el porqué, es lo que me interesa tratar en este artículo.

Todos crecimos bombardeados por publicidad, los que tenemos más de 35 años podemos recordar que la televisión era la que mandaba en las decisiones de consumo que tomaba una familia, que juguete es el que quiere la niña, qué ropa es la mejor para esta temporada, qué carro es al que debía aspirar la familia, fuma de estos cigarros que hasta los doctores fuman, y con qué debemos alimentarnos y cuándo hacerlo, por años fue así, la gente no se cuestionaba, sólo aceptaba lo que era “normal” y debido a este bombardeo adquirimos costumbres que dejamos de cuestionar hace mucho tiempo, pero los tiempos han cambiado afortunadamente, la evolución o revolución de las comunicaciones dio paso a una generación con acceso a millones de puntos de vista y sobre todo a información sin sesgo, éstas generaciones han aprendido a no creer todo lo que se les diga y se cuestionan, se informan y deciden.

Después de lanzar la campaña, pasó lo que esperábamos, estas nuevas personas informadas y ansiosas de dudar se sumaron a decir ¡NO, GRACIAS! ¿Y como no hacerlo? si esto no es un capricho, ahora sabemos que es urgente tomar acciones contra la crisis climática, sabemos que es urgente actuar para erradicar las injusticias que hemos justificado por siglos como la cantidad de agua que es gastada en la ganadería para beneficio de una pequeña parte de los mexicanos cuando una gran parte de los mexicanos tiene un muy difícil acceso a ella, también la explotación animal de la ganadería intensiva en la que no importa cómo se trate a los animales siempre y cuando se gane más dinero haciéndoles cosas inimaginables o que si se hicieran a un perro o gato estaríamos indignados, y que nuestra salud está en manos de empresas a las cuales no les importa dañar sino tener ganancias.

El debate está puesto sobre la mesa, los reportes y estudios de expertos están al alcance de todos, la industria lechera tiene que reconvertirse o morir, ante una sociedad consciente que cada vez exige un consumo más responsable y que ya no se traga las mentiras de unos cuantos a los que no les importa llevarse de encuentro el planeta, la salud y los animales. Miles de personas están a favor de dejar esto atrás y tomar pasos para mitigar la crisis climática, y esta campaña y su aceptación nos lo ha confirmado.